Llega el emulador definitivo, y oficial, a Raspberry Pi 4: Lakka 2.3

Una aplicación que se suele dar a los mini ordenadores como los Raspberry Pi, es la de emular consolas retro. Y, gracias al incremento de potencia que ha tenido el nuevo Raspberry Pi 4, estas emulaciones pueden correr más fluidas que nunca con su nuevo procesador. Pero, el procesador es solo una parte de la ecuación. Para que realmente la emulación vaya bien es necesario un sistema operativo como Lakka, que sea capaz de mover los archivos con soltura.

Para quien no conozca Lakka, se trata de un sistema operativo dedicado a emular diferentes sistemas de juegos que ha habido en el pasado.

Por tanto, es capaz de emular desde consolas como las Atari 2600, hasta otras más «modernas» como las Sony PlayStation Portable, hasta llegar a un total de 51 tipos de consolas diferentes. Como tal, es un sistema operativo muy robusto y estable.

Y es por ello que es uno de los más empleados por muchos usuarios en sus mini PC, como los Raspberry Pi, entre otros sistemas.

Raspberry Pi 4

Sin embargo, hasta la fecha, Lakka no tenía ninguna versión que fuera compatible con el nuevo Raspberry Pi 4. Pero este problema es ya algo del pasado, dado que recientemente se ha lanzado la nueva versión 2.3 de dicho SO.

En esta nueva versión se incorporan nuevos cores (que es como denomina el programa a los emuladores internos), así como RetroArch 1.7.8. Pero, todavía más importante, se da paso a la completa compatibilidad con el nuevo Raspberry Pi 4.

Aunque también se han incorporado otro mini PC, como el ROCKPro 64.

La diferencia entre Lakka y RetroArch: la traducción en tiempo real en el Raspberry Pi 4

La gran diferencia que aporta el nuevo sistema operativo Lakka 2.3 frente a las versiones anteriores del mismo, es la implementación del nuevo RetroArch 1.7.8.

Esta nueva versión incluye una característica completamente novedosa en el desarrollo de esta aplicación. Esta capacidad, denominada AI Project, permite traducir los juegos en tiempo real, a medida que los estamos jugando.

De esta manera, ya no tendremos que usar el sistema de «prueba y error» cuando juguemos. O nos podremos enterar perfectamente de los datos necesarios para finalizar una misión.

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No solo esto, sino que con el GPIO del Raspberry Pi 4, el usuario puede cablearlos a botones que emulen los botones propios de las consolas arcade retro, tan típicas de los salones de máquinas recreativas de antaño. También permite la descarga de imágenes de tipo thumbnail, con las carátulas de los juegos que tengamos en este emulador.

Otro aspecto que se ha rediseñado son los avisos del sistema operativo. Gracias a ello, ahora es más sencillo para el usuario estar al corriente de otros parámetros, como pueden ser varias descargas que se estén llevando a cabo de manera simultánea en el mini ordenador.

Para instalar Lakka 2.3 en vuestro Raspberry Pi 4, podéis optar por dos métodos:

  • Podéis usar NOOBS y seleccionar Lakka 2.3 para ser descargado e instalado en la memoria flash del Raspberry Pi.
  • O bien, podéis flashear vosotros mismos Lakka 2.3 en una memoria NAND Flash que después vayáis a usar con el mini PC.