Intel invierte 4.000 millones de dólares para fabricar procesadores de 7 nm

Intel acaba de confirmar una nueva inversión de 4.000 millones de dólares en su fábrica de Irlanda, en Leixlip, para ampliar las instalaciones. Y que en ella se lleve a cabo parte de la producción de su nuevo nodo de 7 nm, que emplea máquinas de litografía EUV para su producción. Sin embargo, dado que las obras todavía ni siquiera han comenzado, es bastante poco probable que la ampliación de la fábrica esté operativa para antes del año 2021, que es cuando se espera que comiencen a llegar al mercado los primeros procesadores fabricados con el nuevo nodo.

Aunque actualmente Intel solo está lanzando procesadores fabricados en su antiguo nodo de 14 nm, el próximo año 2020 sabemos que Intel lanzaría, definitivamente, sus procesadores Ice Lake. Estos modelos serían los primeros del fabricante que emplearían el nodo de 10 nm. Ahora bien, debido a que el tiempo que se ha tardado en desarrollar este nodo de fabricación por parte de Intel se ha dilatado de manera considerable en el tiempo, la vida comercial de estos próximos procesadores seguramente vaya a ser bastante corta.

Las intenciones de Intel quedaron bien claras cuando desveló su calendario de lanzamientos recientemente, donde situaban a Ice Lake en el año 2020, mientras que su sucesor, en el nuevo nodo de 7 nm, que emplea litografía por EUV, llegaría al mercado el año siguiente, en el 2021. Pero estando actualmente casi a mediados del 2019, y con las obras de la ampliación de la Fábrica 36 todavía sin comenzar, es muy poco probable que ésta esté terminada y a pleno funcionamiento para el siguiente año, el 2021.

Mientras tanto, AMD ya estará empleando también el nodo de 7 nm para sus procesadores

Cuando Intel comience a producir sus procesadores Ice Lake a 10 nm el año que viene, AMD estará ya a punto de introducir en el mercado la evolución de la arquitectura AMD Zen 2 en el mercado de procesadores. Esta evolución, que seguramente sea AMD Zen 3, serán los primeros procesadores que saldrán al mercado empleando el proceso de fabricación de 7 nm+. O al menos, eso es lo que AMD ha estado contando en público. Sin embargo, varios rumores parecen indicar que quizás el fabricante se salte los 7 nm+ y se decida a que sus nuevos procesadores salgan fabricados en el nodo de 6 nm, que será más eficiente que el actual nodo de 7 nm por inmersión.

En cualquier caso, lo que parece claro es que la inversión de 4.000 millones de dólares en la fábrica de Leixlip lo que permitirá es que comience a producir la segunda generación de procesadores fabricados en el nodo de 7 nm que empleará Intel en el futuro. Así mismo, deja muy claro que Intel debe de tener previsto emplear este nuevo nodo de fabricación durante bastante tiempo. Aunque no creemos que vaya a prolongar su vida durante tanto tiempo como ha hecho con el actual nodo de 14 nm, que habrá sido la base de 5 cambios de generación en los procesadores Core de la compañía. Aunque esto dependerá, con toda probabilidad, de cómo sea de sencillo bajar a un nodo más pequeño que el de 7 nm.