Auriculares USB: ¿por qué nunca conseguiremos la mejor calidad de sonido con ellos?

Escrito por Javier Lopez

Hemos pasado por un tiempo donde era realmente complicado elegir entre auriculares USB o con jack de 3.5 mm. Principalmente por la supresión de muchos smartphones de este último frente al USB-C, el cual debería ser un estándar a día de hoy. ¿Qué es lo más recomendable? ¿por qué se dice que no se consigue la mejor calidad de sonido con el USB?

Las tarjetas de sonido y los DAC, los principales culpables

USB-Dac

Es un tema muy recurrente, pero ambos sistemas (USB y 3.5 mm) tienen sus ventajas y sus inconvenientes. Pero para entenderlos hay que seleccionar un entorno concreto, ya que el mundo del sonido es muy amplio y un audiófilo no va a necesitar lo mismo que una persona que necesite realizar videoconferencias.

Nuestro objetivo entonces lo centraremos desde el punto de vista de un gamer medio, ya que esto nos abre las puertas hacia otras opciones.

El mundo destinado al jack de 3.5 mm es realmente muy amplio, ya que cuenta con mayores avales a la hora de encontrar un mejor compendio entre precio y sonido. Este es uno de los principales factores por lo que los gamer a día de hoy se siguen manteniendo en el jack de 3.5 mm.

Las placas base de hoy en día incluyen unas tarjetas de sonido medianamente decentes, donde incluso aíslan físicamente los componentes, amplificadores y DAC internos para intentar que el sonido sea lo más limpio posible y ninguna interferencia se inmiscuya.

Pero precisamente ahí se centra todo el debate, ya que para un gamer casual, es muy posible que una tarjeta de sonido en placa y unos auriculares de gama baja sean suficiente, pero si decide por cualquier motivo mejorar dicha sonoridad, ya sea por posicionamiento, potencia o fidelidad, con solo comprar una tarjeta de sonido independiente mejorará mucho su sistema.

Los auriculares USB están mucho más limitados

Auricular-USB-3

El principal problema de los auriculares USB es que están limitados por sus chips de audio y DAC (de incluirlo), no podremos, por norma general, mejorar dicho sistema de audio. Tendríamos que comprar unos auriculares de mayor calidad para poder dar un salto hacia delante en cualquiera de los apartados vistos.

Además, dependiendo de la placa base, es posible que alguna interferencia EMI se transfiera mediante USB a nuestros auriculares a modo de pequeño silbido, cosa que ocurre más frecuentemente en 3.5 mm. Aunque esto no es lo común, pasa en ciertos equipos con derivaciones de corriente en el chasis, que terminan filtrándose a todos los componentes, solo que no lo notamos salvo que tengamos unos auriculares USB.

Por norma general, los cascos USB no obtienen la misma potencia, calidad y fidelidad que unos mediocres 3.5 mm con una tarjeta de sonido de gama media. Los graves, agudos y medios quedarán a buen seguro peor parados con los USB salvo contadas excepciones.

Tendríamos que irnos a auriculares de gama muy alta para que el USB merezca la pena en comparación con 3.5 mm y realmente no hay muchos modelos que puedan cumplir con lo que se espera de ellos.

Por último, queda el sonido virtual 7.1, donde los USB siempre van a posicionar de forma más irreal que una tarjeta de sonido de gama media como puede ser una Sound Blaster Z con unos auriculares de 50 o 60 euros con 3.5 mm. Esto es ampliamente demostrable en cualquier juego con sonido 5.1 real, que hoy en día prácticamente todos los títulos triple A los trabajan.

Como conclusión, es mejor optar por tarjeta de sonido más auricular de gama media o baja que escoger unos auriculares USB de mayor gama.

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