El retraso de los 10 nm de Intel es la oportunidad de AMD con los portátiles

El retraso en la finalización del nodo de producción de 10 nm de Intel les está generando bastantes problemas y costes a la mayoría de ensambladores de ordenadores portátiles, que no pueden actualizar sus modelos por otros más potentes. Esta puede ser la gran oportunidad de AMD para afirmar su posición en este segmento, de una manera convincente.

Hemos hablado en numerosas ocasiones de la enorme cantidad de problemas que está teniendo Intel a la hora de conseguir que el nuevo nodo de fabricación de 10 nm, tenga un rendimiento adecuado y consiga llegar al nivel de eficiencia que se requeriría para que pueda comenzar la producción en serie de componentes electrónicos, empleando dicho nodo. El hecho es que, este problema está siendo tan importante que, muchos ensambladores de ordenadores portátiles están comenzando a reducir las expectativas de ventas que tenían para la segunda mitad de este año.

Por el momento, solo hemos podido conocer de un solo modelo de procesador que se está fabricando usando el nodo de 10 nm: el Intel Core i3-8121U. Este procesador de dos núcleos y cuatro hilos, emplea la arquitectura interna Cannon Lake, tiene una frecuencia base de 2,2 GHz, con una frecuencia Turbo de 3,2 GHz. Sin embargo, lo más peculiar de este, es que no lleva los habituales gráficos de Intel habilitados, lo que nos hace sospechar que Intel todavía no ha conseguido solventar este problema con el nuevo nodo y se ve obligado a deshabilitarlos para poder venderlos.

Esta es una oportunidad perfecta para AMD en el mercado de portátiles

El retraso del nodo de 10 nm de Intel está dejando en la estacada a la gran mayoría de ensambladores de ordenadores portátiles, que se ven incapaces de actualizar los modelos que poseen con nuevos modelos con procesadores más evolucionados. Esto les está costando dinero en ventas. Y es muy posible que las cantidades sigan aumentando, dado que no hay una fecha clara para que Intel comience a producir en gran escala los procesadores Cannon Lake.

Mientras, a la espera, está AMD viendo cómo se están desarrollando los acontecimientos. Y, la realidad es que ya varios ensambladores de ordenadores portátiles han comenzado a apostar más en serio por esta marca para varios modelos de portátiles. Dell, Lenovo, HP y Acer son compañías que ya están fabricando varios de sus modelos, equipando un APU en su interior, y a unos precios francamente competitivos, si se comparan con los modelos de Intel.

Esta puede ser la oportunidad perfecta para AMD para afirmar su posición en el segmento de portátiles. Un mercado que, al menos hasta ahora, no ha sido más que el patio del colegio de Intel, donde este fabricante hacía y deshacía a su antojo. Claro que tampoco podía AMD hacerle mucho la competencia, dado que carecía de un procesador que fuera capaz de plantarle cara a los modelos de Intel en este segmento de mercado.