¿Qué tarjeta gráfica para jugar me compro? Esta vez, con 600 €

Si ayer llegábamos hasta los 300 € con nuestras recomendaciones, hoy volvemos a doblar el presupuesto disponible. Porque, con esos 600 €, ¿qué tarjeta gráfica para jugar me compro? Creo que en este caso la elección de la serie esta bien clara, al menos para mí. Dado que en esta gama de precios la competencia es prácticamente inexistente, para gran pena de los usuarios.

Una vez hemos pasado los 300 euros de presupuesto, ya hemos entrado de lleno en la gama alta de las tarjetas gráficas. En estas gamas vamos a encontrar tarjetas que serán capaces de mover casi cualquier juego al máximo nivel de detalle. Para deleite de cualquier gamer que se precie. La verdad es que cuando llegamos a este nivel, deberíamos empezar a preocuparnos más por el resto de componentes que van a acompañar a tarjeta gráfica.

De nada sirve que nos gastemos 600 € en la tarjeta gráfica, si luego el resto del ordenador desmerece. Por tanto, debemos tener en cuenta que, por mucha tarjeta gráfica que montemos, si el procesador no está a la altura, si no tenemos suficiente memoria RAM, si no tenemos un disco duro medianamente rápido… Nos podemos encontrar con los famosos cuellos de botella. En los que el funcionamiento de un componente se ve impedido por el escaso rendimiento de otro u otros. Dicho en otras palabras, si tenéis un procesador lento, o de pocos núcleos, ni os molestéis en comprar una tarjeta gráfica es de 600 €, porque el procesador le va impedir rendir a la tarjeta tal y como es capaz.

Con la tarjeta gráfica de 600 € ya nos podemos plantear resoluciones como 2K en nuestro monitor

300 € de presupuesto eran más que suficientes para poder mover con soltura juegos a resolución FullHD. Doblar el presupuesto nos va a permitir prácticamente doblar la resolución a la que podemos jugar. Bueno, no tanto como doblar, pero sí alcanzar sin problemas la resolución 2K en nuestro monitor a la hora de jugar. Otro día escribiré otro artículo centrándome en qué resoluciones son buenas para según qué tamaño de pantalla.

Volviendo al tema de este artículo, con 600 € de presupuesto elección está bien clara: la Nvidia GeForce GTX 1080 es la tarjeta gráfica que gana de calle a la competencia. La verdad es que esta tarjeta gráfica lo tiene todo a favor:

  • hay una enorme variedad de modelos
  • consume poco
  • y, encima, se puede encontrar por menos de 550 €.

Si, por el contrario, preferís serle fiel a AMD, la única opción que tenéis es la AMD Radeon RX Vega 56. A sabiendas que esta tarjeta gráfica es muy inferior de prestaciones a la Nvidia. Y, encima, su precio es bastante similar a la de ésta, cosa que no acabo realmente de entender.

Claro que ya sabemos todos los que tenemos que señalar por el incremento de precio de estas tarjetas, ¿verdad que si, mineros?