AMD Radeon RX Vega 64: Unboxing e imágenes de primera mano

Por fin están aquí, y ya tenemos luz verde por parte de AMD para mostraros el unboxing y las primeras imágenes de la gráfica más potente de la compañía hasta la fecha, la AMD Radeon RX Vega 64 que ya está en nuestras manos. Os preguntaréis que qué pasa con las pruebas de rendimiento, a lo que debemos informaros que por el momento no tenemos el permiso de AMD para publicarlo pero que, en cuanto podamos, os lo mostraremos en nuestro habitual análisis completo.

Antes de comenzar con el unboxing hemos de aclarar una cosa: como sucedió por ejemplo con Ryzen, el paquete y los «extras» que os vamos a enseñar son únicamente de ésta versión que AMD nos ha enviado a los analistas de hardware, y no se venderán en tiendas. Por el contrario, cuando las RX Vega estén disponibles para su compra en tiendas vendrán en el habitual embalaje normal y con los accesorios de siempre. Por otro lado, aclarar que el modelo que AMD nos ha enviado es el 64, es decir, el tope de gama. Más tarde seguramente nos llegue el modelo Vega 56, que también os enseñaremos de primera mano. Dicho esto, vamos allá.

AMD Radeon RX Vega 64: Unboxing

El paquete que AMD ha preparado para analistas de hardware tiene unas dimensiones considerables. En el exterior, bajo un fondo negro, encontramos decoraciones de color rojo con el anagrama «Radeon RX Vega» y la frase «Bring Gaming to life» (trae el Gaming a tu vida, o algo así).

Solo en uno de los laterales encontramos algo de información, y es que de hecho hasta ver la gráfica no sabíamos si nos habían enviado el modelo 56 o el 64. En ésta información solo ponen los requisitos de sistema y nada más.

Retiramos la cubierta de cartón exterior y nos topamos con una caja de cartón duro de color negro. Solo en una de sus caras tenemos el anagrama de rigor.

En otro de ellos, el logo que AMD ha diseñado para Vega.

La caja se abre hacia todos los lados, dejando al descubierto lo que podéis ver a continuación.

Lo que más llama la atención a primera vista es un cubo transparente decorativo que contiene, en tres dimensiones, el logo de Vega. Me parece precioso, la verdad.

Todo dentro del embalaje viene cuidado al milímetro y embalado en cajas individuales.

Vamos con los accesorios. Por un lado tenemos el manual de instrucciones, que más bien es un resumen de todas las características de la gráfica. Lo veremos en profundidad cuando mostremos los datos de rendimiento más adelante puesto que ahora mismo no nos está permitido por el acuerdo de confidencialidad que firmamos con AMD. En la caja de la derecha, que ahora os mostramos, hay otros «extras».

Vamos a ver éstos. Por un lado tenemos cuatro pegatinas en dos tamaños diferentes.

También una pulsera de goma.

Y lo más llamativo: un chip (seguramente no funcional) de la GPU al desnudo.

Bueno, esto nos evita tener que desarmar la gráfica para mostraros su interior, ¿no? Se pueden ver claramente la GPU y los chips de memoria HBM2.

En el lado opuesto, los pines de conexión al PCB en forma de bola.

Vamos con la gráfica, que ya es hora. Ésta viene en otra caja de cartón duro en la que podemos encontrar el logo de la gráfica, así como un dibujo de su ventilador tipo blower.

En el interior por supuesto tenemos la gráfica, perfectamente protegida por gomaespuma.

Aquí está, la tan esperada AMD Radeon RX Vega 64. El diseño exterior dista mucho de lo que hemos visto anteriormente, y es igual a las gráficas de referencia que AMD nos ha ido trayendo en los últimos tiempos, con un disipador de tipo blower y cámara de vapor.

En la parte superior tenemos el logo de RADEON y los dos conectores PCI-Express de 8 pines de la fuente de alimentación. Solo hay que hacer una sencilla multiplicación para saber que el TDP de ésta gráfica debería ser de 275 vatios (16 pines por 12,5 vatios por pin mas 75 vatios que nos da el zócalo PCI-Express de la placa).

Aquí podéis ver los conectores PCI-Express.

Aquí el logo, que seguramente se ilumine en color rojo cuando tengamos la gráfica conectada. Y fijaos un poco más arriba del logo, donde hay un switch de dos posiciones que nos permitirá seleccionar manualmente entre las dos BIOS que trae la gráfica.

Vamos a la parte posterior, en la que domina un backplate de color negro con una gran apertura justo con la forma del anclaje del disipador a la GPU.

Pero hay mucho que ver aquí. Para empezar en la parte derecha, justo encima de los conectores PCI-Express, tenemos una serie de LEDs (nueve en total) con el serigrafiado «GPU Tach» que, como su nombre sugiere, es un tacómetro que nos mostrará la carga de la GPU de un solo vistazo. También tenemos dos pequeños interruptores que, entiendo, nos permitirá seleccionar la iluminación entre encendida y apagada y seleccionar rojo o azul para el color.

En la etiqueta de color verde superior tenemos el número de serie (que hemos tapado), número y nombre del modelo. Es aquí donde confirmamos que tenemos entre manos el modelo 64 y no el 56.

Finalmente, la zona del anclaje del disipador al socket de la GPU.

En la parte trasera no hay nada de nada.

Finalmente la zona de salidas de vídeo. Ésta RX Vega 64 cuenta con tres DisplayPort y un HDMI únicamente, prescindiendo de conector DVI. El resto está ocupado por la rejilla de salida de aire caliente.

Y así terminamos el unboxing de la AMD Radeon RX Vega 64, la gráfica más potente de los de rojo hasta la fecha. Ahora toca esperar a que la compañía nos de luz verde para poder proporcionaros los datos de rendimiento, pero ya os decimos que no tendréis que esperar mucho, así que estad atentos.