Intel podría haber empezado a jugar sucio con los análisis de los nuevos Ryzen

Intel podría haber empezado a jugar sucio con los análisis de los nuevos Ryzen

Juan Diego de Usera

Los últimos rumores que nacen del lado de Intel no están siendo, lo que yo diría, muy halagüeños. Parece que esta compañía ha contactado con los editores de varias páginas web de cierto renombre para que no publiquen nada sobre los nuevos procesadores Ryzen de AMD, al menos sin haber previamente hablado con ellos. Teniendo en cuenta pasadas actitudes por parte de esta compañía precisamente hacia AMD, poco bueno puede haber en este tipo de noticias, ni para AMD ni para nosotros.

Si en mi artículo de ayer os preguntaba sobre si Intel al final se vería obligada a bajar precios, parece que las noticias de hoy nos retrotraen a tiempos no tan pasados y es que esta compañía se podría estar involucrando de nuevo en prácticas no demasiado morales y legales. Por lo visto, la compañía ha contactado con los editores de diferentes páginas web (entre los cuales no se encontraba Charlie Demerjian según un comentario propio) mediante un correo en plan «Llamadnos antes de escribir nada» y, aunque el contenido de dicho correo no se ha hecho público, nada bueno puede salir de él. Es normal que una compañía te pida que hables con ellos cuando haces el análisis de uno de sus productos para comentar qué te ha parecido éste. Lo que no es normal es que sea su rival más directo el que quiera que te pongas en contacto con él antes de publicar nada.

Intel no es una compañía que haya esquivado la oportunidad de emplear prácticas de nula legalidad cuando se ha tratado de combatir contra AMD. No tenemos más que recordar la multa que se le impuso en el año 2009 por parte de la Unión Europea por «prácticas anti competitivas» y la que le puso en el año 2010 la FTC americana por conducta «injusta y engañosa». Es decir, que no es una ocurrencia que pudiera pasar de manera esporádica, sino que aquí ya llueve sobre mojado. El problema viene porque la cuantía de las multas (1.400 millones de dólares en el caso de la UE y 1.250 millones de dólares en el caso de la FTC, a pagar en cómodos plazos durante 15 años) para un gigante como Intel no tienen ningún efecto disuasorio dado que esas cantidades, para una empresa con unos ingresos de 60 mil millones de dólares, no es más que calderilla, así que para ellos es aceptable a sus ojos este tipo de actuaciones que tienen poca mella en sus ingresos, así que los beneficios que obtienen durante ese tiempo bien merecen la pena. Para ellos quizás sí, pero para nosotros no.

Sin embargo, el consumidor de hoy es muy diferente al de hace 8 años. Es un consumidor mucho más informado y que sabe cómo y dónde buscar la información que requiere para sus compras. Internet a este respecto se ha convertido en el gran liberador de información, con muchísimos usuarios compartiendo sus propias experiencias con sus propios productos, ayudando a hacer mejor nuestras compras y no hacerlo tan a ciegas como se hacía previamente. Espero, sinceramente, que ésto no vaya a mayores y nos acabe perjudicando a todos.