Dragon Age: Inquisition probado con diversas tarjetas gráficas

Los amigos de Guru3D han estado trabajando en un exhaustivo análisis sobre el nuevo juego Dragon Age: Inquisition, probando su rendimiento con diferentes tarjetas gráficas de distintas gamas para ver qué tal se comporta, y por supuesto a varias resoluciones para los diferentes perfiles de jugador. A continuación os mostramos un resumen de los resultados obtenidos.

El sistema empleado para medir el rendimiento de estas gráficas es uno de esos sistemas ideales que muy poca gente tiene, pero habrá que conformarse. Se trata de un procesador Intel Core i7-5960X Extreme Edition overclockeado a 4.4 Ghz en todos sus núcleos, con una placa base MSI X99 y 16 GB de memoria RAM. Para las gráficas NVIDIA han utilizado los controladores 344.70 y para las gráficas AMD los Catalyst 14.9.x BETA.

En resolución Full HD no hay sorpresa: la Radeon R9 295X2 domina por encima de todas las gráficas individuales, solo viéndose superada por un SLI de dos GeForce GTX 980. Por debajo, la GTX 980 individual, y con solo 1 FPS menos la AMD Radeon R9 290X, que no está nada mal. A continuación podéis ver la gráfica.

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Cuando dejamos atrás la resolución Full HD y vamos a por las palabras mayores (léase resolución WQHD (1440p) y Ultra HD (2160p)) la cosa no cambia demasiado en lo relativo al posicionamiento en el ránking de las gráficas, pero sí cambia en los FPS que son capaces de mostrar. La cosa queda de la siguiente manera:

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En cualquier caso, parece que Dragon Age: Inquisiton es un título que se deja jugar bastante bien con gráficas relativamente modestas. Por ejemplo, y para que os hagáis una idea, yo con mi habitual sistema de pruebas (Intel Core i7-2600K @ 4,4 Ghz y GTX 770) tengo unos 40 FPS de media jugando con prácticamente todos los ajustes al máximo (relajo un poco el anti aliasing nada más en comparación con la prueba que han hecho en Guru3D).

Más información en el artículo original de Guru3D.