Tutorial: Cómo hacer «lapeado» al disipador o al IHS del procesador

Hoy os vamos a enseñar una técnica que puede considerarse un poco extrema, pero que ayuda a mejorar en gran medida las temperaturas de nuestro procesador. Esta técnica se llama lapeado, y consiste en literalmente pulir la base del disipador e incluso la superficie del IHS del procesador, de manera que las dejaremos totalmente lisas y eliminaremos las posibles protuberancias que éstas tengan, dado que nunca son 100% lisas de fábrica. De esta manera, mejoraremos el contacto entre disipador y procesador, aumentando la eficacia del disipador y por tanto mejorando las temperaturas del procesador.

Como sabéis, la transmisión térmica entre un componente caliente y un disipador se realiza a través de sus superficies de contacto; cuanto mayor/mejor es esta superficie, más eficiente es la transmisión térmica y la refrigeración. Por desgracia, por muy buenos que sean los fabricantes en el proceso de mecanizado de las superficies de los disipadores, ésto no significa que los acabados sean perfectos, variando éstos desde los «normalitos» hasta los claramente horribles. Una manera barata de aumentar la capacidad de refrigeración de un disipador es pulir su superficie de manera que quede completamente plana entre la superficie caliente y el disipador.

Componentes necesarios:

  • Papel de lija al agua de rugosidad 400, 600 y 800 (se pueden comprar en cualquier ferretería y cuesta muy poco dinero)
  • Un trozo de cristal plano o similar.
  • Cinta aislante.
  • Tiempo y paciencia.

Proceso:

Antes de nada, estamos en la obligación de comentaros que este proceso anula automáticamente la garantía de los componentes en los que lo hagáis, y evidentemente corréis el riesgo de estropearlos. Por lo tanto, solo recomendamos que hagáis este proceso si estáis muy seguros de que queréis hacerlo, y por supuesto no nos hacemos responsables si los componentes resultan dañados.

Comenzaremos fijando la lija más basta (la de 400) al cristal con cinta para que no se despegue mientras pulimos, la humedeceremos con agua para que deslice bien la superficie a pulir y comenzaremos a frotar en una dirección (no hagáis movimientos circulares, dan peor resultado). Haremos 30 pasadas, giraremos la pieza 90 grados y repetiremos el proceso. A medida que vayamos quitando material de la superficie iremos viendo que ciertas zonas hacen buen contacto con la lija pero otras no; pararemos de pulir cuando todas las zonas estén pulidas por igual.

Llegados a este punto, cambiaremos el papel de lija de 400 por el de 600, que es más fino. Con esta lija eliminaremos cualquier imperfección que haya quedado al desbastar la superficie, consiguiendo un acabado más fino. El empleo de la lija de 800 es ya sólo si queréis lograr una superficie reflectante (el famoso «acabado en espejo») aunque no es algo importante; lo fundamental es que las superficies sean completamente planas.

Como ejemplo os ponemos unas fotos de la base de un disipador Tuniq Tower 120 (cuya base original entra en la categoría de «desastre») antes y después del pulido:

Ésta es la base antes de pulirla:

pulido001wr5

Como podéis ver, está llena de arañazos causados por todas las instalaciones/desinstalaciones a la que se ha sometido el disipador. A parte, la base es convexa de manera longitudinal, probablemente para que haga mejor contacto con el IHS del procesador (que suele ser cóncavo).

Tras 2 horas de trabajo, el resultado es el siguiente:

pulido007rj4

Como veis, la superficie es mucho más suave y han desaparecido las marcas del mecanizado original. Sigue siendo ligeramente convexa en los extremos pero en el centro donde va a asentar el disipador es completamente plana.

No solamente el disipador se puede pulir. Si queréis maximizar la refrigeración también deberéis pulir el IHS del procesador. Pero MUCHO CUIDADO, ya que pulir el IHS del procesador puede dañar el núcleo y anula automáticamente la garantía, así que si lo hacéis, lo hacéis bajo vuestra responsabilidad.

En nuestro caso, el IHS del procesador era bastante cóncavo, así que hubo que dedicarle más esfuerzo, aunque como es más manejable, se hace más rápido. El resultado es el siguiente:

pulido005vj8

Como veis, la superficie es ahora completamente plana y asegurará el mejor contacto con el disipador. Una vez lapeados disipador y procesador, las mejoras de temperatura suelen rondar entre 6-10ºC, pero evidentemente dependerá del disipador, procesador y de la pasta térmica empleada.

A continuación y a modo de «extra» os mostramos una galería de imágenes donde podéis ver cómo va quedando la base de un disipador mientras le vamos aplicando este proceso de lapeado:

Los créditos y las imágenes de este tutorial corresponden a Juan Diego de Usera (Dreadnought).