Si tienes una CPU Intel, mejor no sobrepases estas temperaturas

Mantener el procesador a una buena temperatura de funcionamiento es algo fundamental para poder tener el mejor rendimiento y alargar su vida útil. En este artículo vamos a contarte qué temperatura es óptima para los procesadores de Intel, de manera que puedas asegurarte de que está funcionando dentro de los valores seguros y antes de que entren los mecanismos de seguridad que reducen su rendimiento para preservar su integridad.

Antes de empezar a contaros cuál es la temperatura máxima que nunca deberíais sobrepasar en vuestros procesadores Intel, debemos explicar dos términos que establece la marca, Tjunction y Tcase. Tjunction es la temperatura máxima que soporta el procesador antes de que entren en funcionamiento los mecanismos de protección que reducirán su rendimiento y consumo para que baje la temperatura. Tcase es lo mismo pero para sistemas ensamblados. En otras palabras, éste es el valor que nos interesa.

Temperatura máxima para procesadores Intel Core

Intel Core

Vamos a mostraros la temperatura máxima de funcionamiento Tjunction definida por Intel para las distintas generaciones de procesadores Intel Core (mas los Core 2). En estas generaciones se incluyen los procesadores Core i3, Core i5, Core i7 y Core i9 tanto para sobremesa como para ordenadores portátiles.

Procesador (Series)Tjunction Max
Core 2 (Duo y Quad)100ºC
Core 1ª Generación (Nehalem)100ºC
Core 2ª Generación (Sandy Bridge)98ºC
Core 3ª Generación (Ivy Bridge)105ºC
Core 4ª Generación (Haswell)100ºC
Core 5ª Generación (Broadwell)96ºC
Core 6ª Generación (Skylake)100ºC
Core 7ª Generación (Kaby Lake)100ºC
Core 8ª Generación (Coffee Lake)100ºC
Core 9ª Generación (Cannon Lake)100ºC
Core 10ª Generación (Ice Lake)100ºC

Como podéis ver, el rango de temperaturas de funcionamiento de los procesadores Intel es muy extenso, y en la mayoría de los casos 100ºC es la marca que bajo ningún concepto deberíamos sobrepasar ya que a partir de ahí el procesador comenzará a hacer Thermal Throttling y se reducirá mucho su rendimiento, ya que bajará su velocidad de reloj de manera automática. Por norma general, 10º C más allá de la marca máxima, hará que el termómetro del propio procesador envía una señal que apague el procesador provocará y con ello que el PC se apague completamente.

¿Y cuál es la temperatura óptima de funcionamiento?

Una cosa es la temperatura máxima que deberíamos de tratar de no llegar nunca, y otra es la temperatura óptima de funcionamiento. Para los procesadores Intel y para los de AMD también, la respuesta es que cuanto más baja mejor (¿por qué si no refrigeran con nitrógeno líquido los procesadores con los que baten los récords del mundo de overclock?).

No obstante, Intel también tiene publicada una pequeña guía para orientarnos sobre cuál es la temperatura óptima de funcionamiento de sus procesadores. Cuando hablamos de temperatura óptima, nos referimos a la temperatura media. En otras palabras, si la temperatura óptima son 60ºC, no pasa nada si durante un momento determinado llegas a 70ºC, mientras que la media permanezca alrededor de dicho valor.

En este caso os vamos a dar una guía general, orientada a la gama de procesador y no a su generación.

ProcesadorTemperatura óptima (media)
Core i3 (sobremesa)50-60ºC
Core i5 (sobremesa)50-65ºC
Core i7 (sobremesa)50-70ºC
Core i9 (sobremesa)50-70ºC
Core i3 (portátil)60-80ºC
Core i5 (portátil)60-80ºC
Core i7 (portátil)60-85ºC

Esto significa que si el procesador se mantiene en ese rango de temperaturas, nos estará entregando su rendimiento más óptimo y, al estar lejos de la Tjunction, podremos estar seguros de que estamos lejos y tenemos margen antes de que comience a perder rendimiento a causa del throttling.

Aquí hay que puntualizar dos diferencias bastante interesantes en cuanto al funcionamiento de los procesadores Intel y AMD frente a la temperatura. Los procesadores Intel no perderán rendimiento en ningún momento de funcionamiento mientras que la temperatura se sitúe por debajo del Tjmax. Pero en el caso de AMD esto no es así, ya que los nuevos algoritmos premian la baja temperatura. Una temperatura menor en AMD significa más rendimiento, sobre todo teniendo en cuenta niveles de 60 y 70º C, donde la caída de rendimiento es más abultada y a partir de ahí bastante más exponencial.

El ahogamiento termal es importante en un SoC

Tiger Lake-H

Hoy en día todos los procesadores en el fondo son SoCs, ya que están compuestos por varios componentes distintos en un solo chip compartiendo el acceso a memoria y entre ellos a través de un Northbridge común. El hecho de estar los componentes tan cerca permite integrar ciertos componentes y reducir la latencia y el consumo en la transferencia de datos, pero al mismo tiempo provoca el ahogamiento termal, donde el calor de un componente afecta a otro.

Es por ello que hay métodos de overclock que permiten subir de velocidad de reloj a un solo núcleo por encima de los demás. Donde la trampa está en que si un componente es demasiado caliente entonces el resto bajan su velocidad de reloj y con ello la energía consumida y el calor generado para compensar. Este es el motivo por el cual las gráficas integradas suelen tener un rendimiento tirando a bajo, incluso frente a GPUs dedicadas con la misma configuración. Esto es así porque en un SoC o más conocidas como APU en PC, la parte más importante es la CPU. No olvidemos que es una CPU con GPU integrada y no al revés.

La paradoja de la temperatura y las CPU para portátiles

portatiles intel core coffee lake octava generacion

Hay dos cosas que separan las CPU portátiles de las que son para sobremesa. La primera es el consumo energético y con ello la temperatura, la segunda es el hecho de utilizar muchas veces un socket distinto. Lo cual evita que se puedan utilizar CPUs de sobremesa en portátiles. Ahora bien, existe una paradoja a la hora de seleccionar qué CPUs van a portátil o a sobremesa.

Uno de los criterios de selección antes de la venta son los llamados yields paramétricos. Estos consisten en hacer test de velocidad y temperatura a los diferentes procesadores. ¿Cuál es la paradoja? Hay generaciones en las CPUs de Intel donde portátiles y sobremesa están divididas en dos gamas de producto y por tanto arquitecturas distintas. En otras la arquitectura es común y precisamente las CPU con mejor rendimiento térmico y que irán mejor para el overclock son aquellas que terminan en ordenadores portátiles.

Con la llegada de diseños industriales o factores forma cada vez peores desde el punto de vista térmico y donde el diseño gobierna por encima de la funcionalidad. Pues nos encontramos ante la situación en la que CPUs que irían para construir potentes ordenadores de sobremesa funcionando a la temperatura adecuada acaben dentro de ordenadores portátiles con un mal diseño industrial.