¿Se puede jugar con una Intel UHD 630 integrada? Análisis en 10 juegos

¿Se puede jugar con una Intel UHD 630 integrada? Análisis en 10 juegos

Rodrigo Alonso

Hay mucha gente que, al comprarse un nuevo ordenador, no se compra una tarjeta gráfica dedicada porque no pretende usar el equipo para jugar. Sin embargo, en el futuro las cosas cambian y puede verse en la tesitura de querer jugar con la gráfica integrada del procesador. Por este motivo, hoy vamos a poner a prueba la iGPU Intel UHD 630 que integran muchos de los procesadores de la marca, probándola en 10 juegos actuales para ver qué rendimiento tiene y si éstos son o no jugables.

Intel presume de que con las gráficas integradas de sus procesadores se pueden jugar a juegos sencillos, y es cierto que al menos en títulos eSports, a resolución Full HD como mucho y con los ajustes gráficos al mínimo, estas gráficas se desenvuelven medianamente bien. Pero, ¿qué pasa si queremos jugar a juegos un poco más exigentes? Vamos a ver qué rendimiento tiene la Intel UHD 630, gráfica integrada en muchos procesadores de la marca.

Metodología y entorno de pruebas

Para realizar las pruebas de rendimiento hemos utilizado el siguiente hardware:

Para medir el rendimiento en todos los juegos hemos utilizado la herramienta de benchmarking de FRAPS para poder obtener los frames por segundo (FPS) mínimos, máximos y la media (AVG, average). En todos los casos, hemos probado los juegos a resolución Full HD (1920 x 1080 píxeles) y con los ajustes gráficos al mínimo posible en cada juego, pero siempre con Anti Aliasing activado para que por lo menos no tengamos bordes de sierra en los polígonos.

Rendimiento de la Intel UHD 630 en 10 juegos

Los juegos escogidos son relativamente actuales, y más o menos exigentes. Por ejemplo hemos probado la iGPU de Intel en The Witcher 3: Wild Hunt que es un juego con unos requisitos gráficos bastante elevados, pero también lo hemos hecho con The Long Dark, un título cuyos requisitos gráficos son bastante livianos.

Este es el rendimiento que hemos obtenido según la metodología que os hemos explicado:

Un título como The Long Dark es perfectamente jugable, y de hecho casi hemos llegado a los deseables 60 FPS de media (algo que lograríamos si desactivamos el Anti Aliasing, todo sea dicho). En el resto de juegos, solo en Project Cars, Fallout 4 y Dirt 4 hemos superado los 30 FPS de media, baremo para poder decir que el título es «jugable». Aunque esto es con los ajustes gráficos al mínimo, la experiencia de juego todavía es más o menos aceptable.

Sin embargo, en juegos como Black Desert Online, Grand Theft Auto V, Mafia 3, Battlefield 1 o incluso PUBG (PlayerUnknown’s Battlegrounds), la media que hemos tenido se ha quedado por debajo de 30 FPS, y de hecho con unos FPS mínimos bastante bajos que en muchas ocasiones provocan que el juego pegara «tirones». Por descontado, esto también ha sido con los gráficos al mínimo, así que la conclusión es que definitivamente, no es una gráfica apta para jugar.

En conclusión: no es una gráfica para jugar

La conclusión que sacamos después de las pruebas que hemos hecho es que los gráficos integrados Intel UHD 630 del procesador Core i7-8700K no son aptos para poder disfrutar de los juegos en condiciones, y se requiere una tarjeta gráfica dedicada a todas todas. Ahora bien, si lo que queremos son juegos muy sencillos tipo eSports o juegos de navegador, y no nos importa que el juego no se vea todo lo bien que podría (por los ajustes gráficos al mínimo), es perfectamente factible el jugar con ella a este tipo de títulos.

Intel AMD iGPU

En todo caso, nuestra recomendación es que si quieres disfrutar de los juegos en condiciones, necesitarás una gráfica dedicada, con una gráfica integrada como esta Intel UHD 630 no podrás jugar, al menos no de manera decente.