¿Se puede jugar con una Intel UHD 630 integrada? Análisis en 10 juegos

Hay mucha gente que, al comprarse un nuevo ordenador, no se compra una tarjeta gráfica dedicada porque no pretende usar el equipo para jugar. Sin embargo, en el futuro las cosas cambian y puede verse en la tesitura de querer jugar con la gráfica integrada del procesador. Por este motivo, hoy vamos a poner a prueba la iGPU Intel UHD 630 que integran muchos de los procesadores de la marca, probándola en 10 juegos actuales para ver qué rendimiento tiene y si estos son o no jugables.

Intel presume de que con las gráficas integradas de sus procesadores se pueden jugar a juegos sencillos, y es cierto que al menos en títulos eSports, a resolución Full HD como mucho y con los ajustes gráficos al mínimo, estas gráficas se desenvuelven medianamente bien. Pero, ¿qué pasa si queremos jugar a juegos un poco más exigentes? Vamos a ver qué rendimiento tiene la Intel UHD 630, gráfica integrada en muchos procesadores de la marca y que nos servirá de punto de referencia para ver el rendimiento de las iGPU de Intel.

Es posible además que hayas conseguido de segunda mano o que tu PC preconstruido recién comprado lleve en su interior un Intel Core de octava generación, han pasado ya varios años y por tanto lo último es más dudoso, pero puede que por una u otra cosa haya caído en las menos un excedente y quieras saber si la Intel UHD 630 que tiene como GPU integrada da la talla en cuanto a juegos, dejad que os digamos por adelantado que la respuesta es no.

Metodología y equipo de pruebas

CPU Intel

Para realizar las pruebas de rendimiento hemos utilizado el siguiente hardware:

  • Intel Core i7-8700K @ stock (con su gráfica integrada UHD 630).
  • MSI Z370 Gaming M5.
  • 4×8 GB Corsair Dominator Platinum RGB DDR4 a 3600 MHz.
  • Transcend SSD 220S 1 TB NVMe.
  • Windows 10 Pro versión 1809.

Como se puede ver y fuera del uso de la Intel UHD 630, el PC que se ha utilizado para las pruebas se puede considerar un PC gaming y no se ha escatimado en cosas como la calidad de la memoria RAM, incluso se ha hecho uso de un SSD NVMe.

Para medir el rendimiento en todos los juegos hemos utilizado la herramienta de benchmarking de FRAPS para poder obtener los frames por segundo (FPS) mínimos, máximos y la media (AVG, average). En todos los casos, hemos probado los juegos a resolución Full HD (1920 x 1080 píxeles) y con los ajustes gráficos al mínimo posible en cada juego, pero siempre con Anti Aliasing activado para que por lo menos no tengamos bordes de sierra en los polígonos de los elementos en el escenario.

Rendimiento de la Intel UHD 630 en 10 juegos

UHD 630 Benchmark juegos

Los juegos que han sido escogidos para la comparativa son relativamente actuales, y más o menos exigentes. Por ejemplo hemos probado la iGPU de Intel en The Witcher 3: Wild Hunt que es un juego con unos requisitos gráficos bastante elevados para lo que es un procesador gráfico de este calibre, pero también lo hemos hecho con The Long Dark, un título cuyos requisitos gráficos son bastante livianos. Los resultados los podéis encontrar en el gráfico arriba de estas líneas.

¿Qué conclusiones sacamos? En un título como The Long Dark podemos jugar sin problemas, y de hecho casi hemos llegado a los deseables 60 FPS de media (algo que lograríamos si desactivamos el Anti Aliasing, todo sea dicho). En el resto de juegos, solo en Project Cars, Fallout 4 y Dirt 4 hemos superado los 30 FPS de media, lo cual es aceptable en el caso del juego de Bethesda por su desarrollo más pausado, pero resulta insuficiente en los otros dos que son simuladores de carreras. Y es que hay que tener en cuenta que jugar a cualquier juego de velocidad o de acción en primera persona a menos de 60 FPS debería ser penado.

Sin embargo, en juegos como Black Desert Online, Grand Theft Auto V, Mafia 3, Battlefield 1 o incluso en Player Unknown’s Battlegrounds nos hemos encontrado con que la media que obtenemos se encuentra por debajo de 30 FPS, y con bajadas puntuales que convierten a los juegos en casi injugables. Por lo que se trata de una tarjeta gráfica que no óptima para jugar y no olvidemos que buena parte de los juegos de la lista ya tienen sus años pese a ser exigentes para una iGPU. Más bien estamos ante una tarjeta gráfica que os servirá para hacer ciertas tareas de oficina sencillas y mover el entorno de Windows, pero no le pidáis mucho más que eso.

En conclusión: no es una gráfica para jugar

Intel AMD iGPU

La conclusión que sacamos después de las pruebas que hemos hecho es que los gráficos integrados Intel UHD 630 del procesador Core i7-8700K no son aptos para poder disfrutar de los juegos en condiciones, y se requiere una tarjeta gráfica dedicada para jugar en condiciones. Ahora bien, si lo que queremos son juegos muy sencillos tipo eSports o juegos de navegador, y no nos importa que el juego no se vea con los mejores gráficos que se podría (por los ajustes gráficos al mínimo), es perfectamente factible el jugar con ella a este tipo de títulos.

En todo caso, en el caso de que seas usuarios de un PC con un Intel Core e independientemente de cuál sea su generación nuestra recomendación es que si quieres disfrutar de los juegos en condiciones necesitarás una gráfica dedicada, ya que con una gráfica integrada como esta Intel UHD 630 no podrás jugar a nada que no sean juegos de navegador o títulos con gráficos de estilo retro, al menos no de manera decente.

No obstante para acompañar a tu PC no necesitas comprar una tarjeta gráfica de última generación, tampoco te esperes jugar a lo último que ha salido, ya que tu CPU puede convertirse en un cuello de botella de cara al rendimiento. Desde entonces han salido varias generaciones de CPU de Intel y el primer cuello de botella en un PC Gaming es siempre el procesador. También asegúrate que tu PC pueda utilizar la RAM en modo de doble canal si no quieres ver un recorte de rendimiento considerable en rendimiento.

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