Por qué a veces los drivers causan problemas en el sistema

Por qué a veces los drivers causan problemas en el sistema

Rodrigo Alonso

La interacción entre el hardware y el software es muy cercana, con solo los drivers de por medio, y es lo que hace que todo funcione. Pero, lamentablemente, a veces también es el causante de que las cosas no funcionen como deben. Te explicamos por qué a veces los drivers dan problemas, y qué puedes hacer para solucionarlos.

Si hacemos la analogía que ya hicimos cuando os contamos qué es un driver de hardware de que el driver es un traductor del idioma entre el hardware y el software, empecemos pensando que este traductor puede no ser perfecto.

O que el propio hardware o el propio software tienen carencias, pues al fin y al cabo el nivel de una comunicación se establece por el peor de los interlocutores. Si tu intérprete habla muy bien castellano pero solo tiene nivel medio de inglés, puede ser que la traducción que haga entre ambos sea deficiente o equivocada.

Lo mismo ocurre con los drivers, aunque los problemas pueden ir más allá, porque cuando se junta un driver que no es perfecto con un hardware o un software que tampoco lo es, vienen los errores como los pantallazos azules, los cuelgues del sistema, etc.

Imaginad, si ponemos como ejemplo una impresora, que queremos imprimir un texto pero la instrucción de imprimir no sabe interpretarla el driver. Bueno, en este caso lo peor que sucedería es que no imprima, o que imprima algo que no tiene que ver con lo que hemos escrito.

Pero imaginad que un juego le está enviando una instrucción incorrecta a la tarjeta gráfica, y luego ésta lo tiene que enviar al monitor. ¿Qué es lo que sucede? Por ejemplo, que podrían aparecer los famosos «artefactos» que nos dicen que la tarjeta gráfica podría estar estropeada. Y cuando sucede eso, el sistema suele quedarse congelado.

Ejemplo de artefactos en un juego
El problema puede, y de hecho suele ser bastante más complicado que esto, pero lo hemos explicado al nivel más básico para que sea fácil de comprender. En cualquier caso, cuando suceden los pantallazos azules o cuelgues del sistema, suele tener una estrecha relación o con hardware en mal estado, o con un driver que no está bien hecho.

Qué hacer si sospechas que los drivers te causan problemas

Si estás teniendo problemas en tu equipo y crees que puede ser porque tienes algún problema de controladores, lo primero que deberías hacer es asegurarte de que realmente lo tienes.

Con esto queremos decir que porque un software te diga que tus drivers no están actualizados, no tienes por qué ir de cabeza a actualizarlos sin pensar. De hecho, los programas que presumen de ser utilidades para mejorar el rendimiento del sistema, son muy poco recomendables y son los que suelen lanzar este tipo de advertencias.

Hay programas que instan a actualizar drivers sin que sea necesario
Realmente, como norma general casi nunca necesitarás actualizar tus drivers, salvo los de la tarjeta gráfica dado que los fabricantes suelen sacar mejoras constantemente que mejorarán el rendimiento, especialmente en juegos.

No obstante, si estás teniendo pantallazos azules (BSOD) que indican en el mensaje de error que hay algún tipo de problema con el driver de algún componente de hardware, entonces lo primero que deberías hacer es buscar en Internet por el archivo que indica el error (generalmente son un archivo con extensión .dll o .sys) para ver de qué componente es y comenzar actualizando los drivers de dicho componente.

Incluso en esos casos, es probable que estés usando un driver universal, y en tal caso lo que debes hacer es ir a Windows Update, pues el propio sistema operativo te ofrecerá actualizarlos a la última versión.

Windows Update nos ofrecerá actualizar drivers
Si Windows Update no encuentra nada, puedes «forzarlo». Desde el administrador de dispositivos de Windows (pulsa sobre inicio y, directamente, escribe «administrador de dispositivos») busca el componente que te da problemas, pulsa con el botón derecho y dale a «Actualizar controlador«.

Actualizar controladores desde el administrador de dispositivos
La peor parte de tener problemas con los drivers es que en su gran mayoría trabajan en segundo plano en el sistema operativo, de manera que ni nos enteramos de que están presentes siquiera. La parte buena, es que en la gran mayoría de casos, casi nunca tendrás que preocuparte por ellos.