KROM Kolt, review: análisis y prueba a fondo

KROM es un fabricante ya muy conocido en el mundo gaming, pues cuenta con un catálogo de productos muy extenso y siempre se ha caracterizado por proporcionar una excelente relación de prestaciones / precio, siempre con una estética gaming bastante agresiva. Hace poco que la marca lanzó al mercado su nuevo ratón KROM Kolt, que se caracteriza por su bonita iluminación RGB y diseño ambidextro, y en el día de hoy tenemos la oportunidad de enseñaros nuestro análisis de este nuevo periférico.

Y es que somos muchos los usuarios -entre los que me incluyo- que prefieren un ratón ambidextro a uno ergonómico, sea por la manera de sujetar el ratón o sea por los botones en el lateral izquierdo (o directamente porque eres zurdo). Todo es cuestión de gustos y de costumbre, eso está claro, pero es de agradecer que de vez en cuando los fabricantes se acuerden de este tipo de productos que, al final, también tienen una amplia demanda entre los usuarios.

Así, el nuevo KROM Kolt incorpora un diseño simétrico ambidextro, de manera que cuenta con dos botones en cada uno de los laterales que, por supuesto, son configurables. Son en total nueve los botones configurables con los que cuenta el ratón, puesto que bajo el scroll también incorpora dos botones adicionales que de fábrica vienen configurados para subir y bajar de perfil de sensibilidad, aunque por supuesto podremos configurarlos para que realicen las acciones que nosotros queramos gracias al software.

Hablando de software, éste también nos permitirá configurar diferentes perfiles (que podremos cambiar entre uno y otro con otro botón dedicado en la base), configurar la iluminación RGB, y por supuesto configurar estos saltos de sensibilidad que nos proporciona el sensor Avago A3050 entre 1000 y 4000 DPI en saltos de 250 en 250 DPI. En términos generales, un ratón que a priori es muy completo y que tiene un precio de apenas 24,90 euros, por lo que desde luego es muy asequible.

Índice

Características técnicas

No es que el sensor Avago A3050 sea el mejor sensor óptico del mercado, y de hecho ni siquiera forma parte de la gama más moderna del fabricante, pero tampoco podemos decir que sea un mal sensor, sino todo lo contrario; se trata de un sensor óptico muy decente y que incorporan muchos ratones ópticos en el mercado actual, que da muy buenos resultados y que si hay que sacarle un punto negativo sería la poca sensibilidad máxima que es capaz de proporcionar.

Con todo y con eso, no hay mucha gente que vaya a jugar con una sensibilidad por encima de los 4000 DPI, que es el máximo que ofrece este ratón, así que en cualquier caso estamos ante un dispositivo muy válido para todo tipo de ámbitos. Además, como ofrece la posibilidad de cambiar de sensibilidad al vuelo y de configurar todos sus botones mediante el software, estamos también ante un ratón muy versátil.

Embalaje y aspecto externo

Como es habitual en este fabricante, el ratón viene embalado en una caja de cartón blando con los colores negro y naranja que siempre utiliza la marca. En la cara principal encontramos una imagen del dispositivo con sus principales características resumidas en forma de icono, mientras que en la cara posterior tenemos un croquis y sus características técnicas. En los laterales tenemos en un lado más características en forma de icono, y en el opuesto han destacado la iluminación RGB configurable y el sensor óptico.

Como siempre, el producto viene acompañado de un manual de instrucciones bastante claro y conciso.

Y aquí tenéis el KROM Kolt en una vista a tres cuartos.

El Kolt tiene diseño ambidextro, con dos botones a cada lado en los laterales, acompañados de lo que parece una generosa inserción de goma anti deslizante, pero en realidad es plástico que lo emula para mejorar el agarre. En casi todo el perímetro de esta inserción de goma “falsa”, encontramos una zona blanca que se iluminará cuando lo tengamos enchufado. Igualmente se iluminará el logotipo de la palma.

La rueda del scroll está cubierta de goma estriada para mejorar el agarre. Tras ésta, tenemos dos botones adicionales que de fábrica sirven para subir y bajar la sensibilidad, pero que por supuesto son configurables.

La zona inerior está muy limpia, solo con dos grandes patas de teflón arriba y abajo y el sensor en el centro. Encima de la pata de teflón inferior hay un botón que sirve para cambiar de perfil.

El cable está mallado en hilo de nailon, y termina en un conector USB 2.0 dorado.

Visto el dispositivo, es hora de conectarlo y ver qué tal se ve. A continuación tenéis algunas imágenes en entorno bien iluminado.

Y aquí podéis ver cómo se ve la iluminación en una situación de poca luz.

Un dato es que el sensor óptico se ilumina en un desagradable color rojo, igual que en los primeros ratones ópticos de hace una década. No es una desventaja porque al fin y al cabo siempre vamos a tener el ratón con la parte de abajo contra la mesa o alfombrilla, pero me ha resultado raro porque los ratones ópticos modernos ya no “lucen”.

El software

En este caso, y como lamentablemente ocurre con todos los periféricos de la marca hasta la fecha, el Kolt tiene un software específico que podremos descargar desde la web del fabricante. Decimos lamentablemente porque con la cantidad de periféricos que tienen y su presencia en el mercado, deberían contar ya con software unificado como Corsair, Roccat o Razer.

En cualquier caso, se trata de una herramienta sencilla que instalamos con cuatro clics y automáticamente nos presenta la configuración del dispositivo. En la primera pestaña tenemos la asignación de botones, con la sorpresa de que incluso podremos asignar acciones a la rueda del ratón hacia arriba y hacia abajo, sumando dos posibilidades más a los nueve botones configurables que ya trae el ratón. También aquí podremos seleccionar y guardar hasta cinco perfiles.

La segunda pestaña es la relativa a la iluminación, y aquí podremos seleccionar los efectos preconfigurados o poner un color sólido, el que queramos de la paleta de colores RGB. También podremos apagar completamente la iluminación del ratón. Una cosa que me habría gustado ver es poder configurar las zonas de iluminación por separado, pero en este caso no es posible.

La tercera pestaña es el editor de macros, donde podremos generar nuestras macros con un editor bastante potente.

La siguiente pestaña es relativa al rendimiento del ratón, y más concretamente a los cinco saltos de sensibilidad. Podremos configurar las DPI en saltos de 250 en 250 y cinco perfiles en total. Aquí habría estado bien tener saltos más cortos (de 100 en 100 como poco) y poder deshabilitar saltos si queremos. Personalmente cinco saltos me parece demasiado, yo con dos tendría suficiente, pero esto lógicamente es al gusto de cada cual.

Finalmente, tenemos las opciones avanzadas, donde podremos configurar la velocidad de doble clic, velocidad del puntero en Windows, la tasa de refresco del ratón y la velocidad de la rueda. Básicamente es lo mismo que podemos configurar en las opciones del ratón en Windows pero más bonito, y eso sí con la opción de modificar la tasa de refresco.

Probando el KROM Kolt

Comencemos hablando de la ergonomía. En mi caso, soy un usuario de manos bastante grandes -como para sujetar un balón de baloncesto con una mano sin problema- y tengo una sujeción del ratón de tipo garra, por lo que los ratones ambidextros como el caso de este KROM Kolt me vienen perfectos. Y así ha sido, pues desde el primer momento me sentí del todo cómodo con la sujeción del ratón, resultándome cómodo desde el primer instante. Por ponerle una pega, quizás resultaría más cómodo todavía si los botones laterales estuvieran sobredimensionados, de manera que resultara más sencillo pulsarlos.

Hemos estado probando el ratón durante varios días en todo tipo de utilizaciones, tanto para juegos como Battlefield 1 y Final Fantasy XIV (con macros editadas en el software del Kolt) como para navegación por Internet y un uso cotidiano. En todo momento el Kolt se ha mostrado muy preciso, y no ha dado ningún problema ni de tiempo de respuesta ni de precisión, más bien al contrario, pues en títulos como Battlefield 1 donde necesitas mucha precisión para apuntar el ratón ha entregado un rendimiento perfecto.

Conclusión

El KROM Kolt es, a día de hoy, una de las mejores opciones en relación prestaciones / precio del mercado, simple y llanamente. Por 25 euros tienes un ratón de muy buena calidad y con un rendimiento muy correcto, con disposición ambidextra y una iluminación muy decente. Se echan de menos algunas opciones de configuración, como el poder configurar la sensibilidad en saltos más pequeños, desactivar saltos, o poder configurar la iluminación por zonas, pero en realidad son solo añadidos que tampoco vas a echar demasiado en falta cuando lleves un tiempo utilizándolo.

Sin duda se trata de una compra recomendada, y especialmente por el precio que tiene.

PROS:

  • Muy buen rendimiento.
  • Muy cómodo, con disposición ergonómica ambidextra y botones laterales en ambos lados.
  • Buena calidad de materiales y construcción.
  • Bonita iluminación.
  • Software muy sencillo e intuitivo.
  • Precio (25 euros).

CONTRAS:

  • Saltos de sensibilidad grandes (de 250 en 250 DPI).
  • Iluminación no configurable por zonas.
  • Ausencia de inserciones de goma en los laterales.
  • KROM necesita ya un software unificado para todos sus periféricos.

Por todo ello, el KROM Kolt se lleva nuestro galardón de Platino, así como nuestra recomendación por su excelente relación calidad / precio.

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