Chuwi GBox Pro, review: un mini PC chino ideal para ofimática y multimedia

No todos los usuarios de PC son iguales: los hay que buscan PC Gaming para poder jugar al máximo a todos los últimos juegos que salen al mercado, y los hay que, por supuesto, utilizan su ordenador para trabajar. Pero también los hay que buscan un equipo pequeño, silencioso y de bajo consumo para poder realizar de manera solvente tareas ofimáticas, así como reproducción multimedia, y para todos ellos existen los mini PCs tipo Intel NUC como este Chuwi GBox Pro del que os vamos a mostrar nuestro análisis completo en el día de hoy.

Como ya hemos comentado, no todos los usuarios quieren un PC para jugar, y de hecho son muchos los que se preocupan por tener algo básico que ocupe poco espacio, haga poco ruido y que tenga un bajo consumo. Todas esas premisas se cumplen con el GBox Pro de Chuwi que analizamos en el día de hoy, pues es un mini PC de tan solo 0,97 litros de volumen que podremos colocar en cualquier parte, con un consumo máximo inferior a los 10 vatios, y que además es muy silencioso pero, al mismo tiempo, promete proporcionar un rendimiento bastante decente incluso para reproducción de contenidos a resolución 4K.

Índice

Características y especificaciones técnicas del Chuwi GBox Pro

El Chuwi GBox Pro está potenciado por un procesador Intel Atom X7-E3950, con cuatro núcleos (sin Hyperthreading) funcionando a una velocidad máxima de 2 Ghz y un TDP de 12 vatios. Este procesador incorpora gráficos integrados Intel HD 505, que soportan resolución 4K a 60 FPS, por lo que a priori debería de ser suficiente para reproducción de contenidos a esta resolución e, incluso, algunos juegos sencillos.

El procesador Intel Atom va acompañado de 4 GB de memoria RAM LPDDR3 y 64 GB de almacenamiento eMMC, con capacidad de ampliarse hasta en 2 TB instalando un disco SATA3 de 2.5 pulgadas en el interior, o mediante tarjetas de memoria. El equipo también incorpora, por supuesto, WiFi de doble banda y Bluetooth, amén de un buen elenco de puertos de conexión que podemos ver a continuación.

Unboxing, análisis y primeras impresiones del Chuwi GBox Pro

El GBox Pro de Chuwi viene embalado en una caja de cartón de color neutro en cuyo exterior podemos encontrar la marca, el modelo, y mediante unas marcas se nos informa que es el modelo con 64 GB de almacenamiento interno y de color negro.

En el interior tenemos el dispositivo en sí, además de los accesorios que vienen en una caja de cartón.

Encontramos panfletos informativos sobre cumplimiento de legislaciones, garantía y manual de usuario, acompañados de un adaptador para poder instalar el GBox Pro en un soporte VESA, y el obligado adaptador de corriente. Éste cuenta con una potencia máxima de 24 vatios.

Aquí tenemos el Chuwi GBox Pro, de color negro y con una carcasa metálica que le da un aspecto bastante sobrio.

En la cara frontal tenemos, de izquierda a derecha, un conector USB Type-C, dos USB 3.0 Type-A, una ranura para tarjetas microSD y el botón de encendido, de color rojo, dejando para la parte trasera el botón de reset, conector de corriente, salida de vídeo VGA y HDMI 1.4, conector RJ-45 Gigabit, dos USB 2.0 Type-A y conector minijack para auriculares.

En la parte inferior el GBox Pro cuenta con cuatro patas de goma, así como una tapa que podemos retirar quitando cinco tornillos que nos dará acceso a un compartimento para poder instalar un disco duro SATA 3 de 2,5 pulgadas.

Análisis interno

Desde la zona inferior, y una vez retirada la tapa para el disco de 2,5 pulgadas, podemos seguir retirando tornillos y quitar esta tapa en sí, dándonos acceso al interior del dispositivo y pudiendo ver la placa base por la zona inferior.

Aquí, además del conector SATA 3, tenemos el módulo WiFi.

Retiramos dos tornillos más y podemos sacar la placa base para darle la vuelta y ver el otro lado, dominado por un enorme disipador pasivo que tapa casi toda su superficie. En esta zona vemos un puerto M.2 con interfaz SATA 3.

El disipador se quita con otros cuatro tornillos, y podemos ver que simplemente cuenta con un pad térmico para el procesador, y otro para el chipset.

Tanto la memoria RAM como la eMMC interna están fabricadas por SanDisk

Visto el dispositivo, volvemos a montarlo para ponerlo a prueba.

Pruebas y rendimiento

Comenzamos el análisis de rendimiento del Chuwi GBox Pro hablando de lo que nos ofrece. Nada más encender el dispositivo, salen una serie de pantallas de Windows 10 y el equipo se reinicia varias veces, hasta que al fin, pasados varios minutos, nos sale un asistente solicitándonos que escojamos el idioma, distribución del teclado, etc.

Un dato curioso es que el equipo viene con una versión de Windows 10 Home activado, y que en este asistente inicial nos pide una cuenta de Microsoft obligatoriamente para poder continuar. Por suerte, podemos “evitar” esto si desconectamos completamente el equipo de la red (no conectarlo a ninguna WiFi y desconectar el cable de red es suficiente).

Una vez pasado el asistente inicial, nos toca esperar de nuevo unos minutos hasta que el sistema arranca por primera vez. La impresión inicial que nos ha dado el GBox Pro de Chuwi es de bastante lentitud, pues incluso simplemente pulsando el botón de Inicio, tarda casi un segundo en aparecer éste, y ya no digamos si queremos abrir el Equipo o algún programa. Es solo una sensación, pero ésta es de que el equipo es lento.

Aquí tenemos las habituales capturas de CPU-Z y GPU-Z que nos muestran el hardware interno montado en el equipo, aunque solo se confirma lo que ya vimos en las especificaciones técnicas.

Rendimiento del procesador y los gráficos

El Intel Atom que monta este Chuwi GBox Pro tiene cuatro núcleos y cuatro hilos de proceso que funcionan a una velocidad máxima de 2 Ghz, pero siendo de bajo consumo no podemos esperar un rendimiento muy elevado, hecho que confirmamos con los benchmarks Cinebench y GPGPU de Aida64.

Aunque inicialmente viendo las características pensábamos que este dispositivo nos iba a poder servir para jugar a juegos sencillos, los datos de los benchmarks nos dicen que esto no va a ser posible, al menos no de manera satisfactoria. Como mucho, podremos jugar a juegos de navegador, como los de Facebook.

Rendimiento de la caché y la memoria RAM

Los 4 GB de memoria con los que cuenta el dispositivo están integrados en la placa, y son DDR3 a 1600 Mhz funcionando en modo single-channel, por lo que nuevamente no podemos esperar un gran rendimiento.

Rendimiento del almacenamiento integrado y el disco

Para medir el rendimiento del almacenamiento utilizamos como siempre CrystalDiskMark, y en este caso hemos instalado también un disco duro mecánico de 250 GB SATA 3 para ver qué rendimiento nos da la interfaz para el disco adicional que podemos instalar. Este ha sido el resultado.

El rendimiento, si bien no está mal, tampoco es que sea muy bueno y especialmente en la interfaz SATA 3, que es francamente muy malo.

A pesar de los malos resultados en los benchmarks, nos resulta extraño que la sensación global del equipo sea de tanta lentitud, pues al fin y al cabo aunque la memoria eMMC del almacenamiento no tiene el rendimiento de un SSD, es bastante más rápida que un disco duro mecánico y, sin embargo, repetimos que hay sensación de lentitud todo el tiempo.

Opinión personal

El Chuwi GBox Pro todavía no está disponible en Amazon.es, pero sí en Amazon.com donde tiene un precio de 190 euros, bastante excesivo si tenemos en cuenta lo que nos ofrece.

El equipo no pinta mal sobre el papel, con un procesador Quad Core de bajo consumo, 4 Gb de memoria RAM y 64 GB de almacenamiento interno eMMC, con posibilidad de instalar un disco SATA y con WiFi + Bluetooth incorporado, todo en un equipo que consume menos de 24 vatios, pero la realidad es que su rendimiento ha quedado muy por debajo de las expectativas, si bien es cierto que es sobradamente válido para reproducción de contenidos a resolución 4K (claro que incluso procesadores ARM lo son).