Noctua es uno de esos fabricantes que prácticamente no necesita presentación cuando hablamos de refrigeración para PC. Sus disipadores por aire llevan años siendo una referencia, pero había un terreno en el que la compañía se había resistido a entrar: la refrigeración líquida. Eso cambia con las nuevas Noctua NL-LC1, sus primeras AIO, disponibles con radiadores de 240, 360 y 420 mm y que, como era de esperar, llegan con una filosofía bastante diferente a la que encontramos habitualmente en este mercado.
Noctua no ha querido hacer una líquida llamativa. No tenemos pantalla LCD, iluminación RGB, controladores propietarios ni siquiera un software que tengamos que instalar en Windows. La NL-LC1 es bastante más tradicional en este sentido: radiador, bomba, ventiladores y conexiones PWM a la placa base. La apuesta está en otro sitio, concretamente en intentar conseguir el mejor equilibrio posible entre capacidad de refrigeración, ruido y fiabilidad.
Para ello, Noctua tampoco ha partido completamente de cero. La base de las NL-LC1 es la plataforma Emma V2 de Asetek, sobre la que el fabricante ha realizado sus propias modificaciones. Una de las más importantes está en el bloque, donde encontramos el NL-PNA1, un sistema diseñado específicamente para amortiguar tanto el ruido generado por la bomba como las vibraciones que esta puede transmitir al resto del equipo.
Por supuesto, los ventiladores también corren por cuenta de Noctua. Los modelos de 240 y 360 mm utilizan los NF-A12x25 G2 de 120 mm, mientras que la enorme versión de 420 mm da el salto a tres NF-A14x25 G2 de 140 mm. Son ventiladores que ya conocemos bastante bien y que, precisamente por su buen comportamiento cuando tienen que trabajar contra una restricción, tienen bastante sentido instalados sobre un radiador.
Nosotros tenemos los tres modelos de la familia, aunque para este análisis vamos a centrarnos principalmente en la Noctua NL-LC1-36 de 360 mm, que será la que montaremos en nuestro banco de pruebas y con la que realizaremos todas las mediciones de temperatura y rendimiento. También aprovecharemos que tenemos las tres versiones para ver físicamente qué cambia entre ellas y, sobre todo, qué ganamos al pasar de 240 a 360 o 420 mm.
Características y especificaciones técnicas
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Modelo | Noctua NL-LC1-36 |
| Tipo | Refrigeración líquida AIO |
| Plataforma | Asetek Emma V2 |
| Tamaño del radiador | 360 mm |
| Dimensiones del radiador | 399.5 x 120 x 30 mm |
| Material del radiador | Aluminio |
| Densidad | 20 FPI |
| Grosor total con ventiladores | 59 mm |
| Ventiladores | 3 x Noctua NF-A12x25 G2 PWM |
| Tamaño de los ventiladores | 120 x 120 x 25 mm |
| Velocidad de los ventiladores | 0 - 1800 RPM |
| Caudal máximo por ventilador | 107.3 m³/h (63.15 CFM) |
| Presión estática máxima | 3.14 mm H₂O |
| Ruido máximo del ventilador | 22.5 dB(A) |
| Control de los ventiladores | PWM de 4 pines |
| Bomba | Asetek Emma V2 |
| Altura del bloque/bomba | 70 mm |
| Velocidad máxima de la bomba | 3400 RPM |
| Modos de la bomba | Quiet / Balanced / Manual |
| Bloque | Cobre CU1100 de alta pureza |
| Tamaño de la placa fría | 55.5 x 55.5 mm |
| Sistema antirruido de la bomba | Noctua NL-PNA1 |
| Tubos | EPDM mallado |
| Longitud de los tubos | 400 mm |
| Diámetro exterior/interior | 12.5 / 7 mm |
| Refrigerante | 78% agua / 22% propilenglicol |
| Compatibilidad AMD | AM4 / AM5 |
| Compatibilidad Intel | LGA1700 / LGA1851 / LGA1954 |
| Sistema de montaje | SecuFirm2+ |
| Pasta térmica | Noctua NT-H2 |
| NSPR | 248 |
| Garantía | 6 años |
La NL-LC1-36 utiliza un radiador de aluminio de 360 mm, concretamente de 399,5 x 120 x 30 mm. Con los ventiladores y sus juntas antivibración instalados, el conjunto alcanza un grosor total de 59 mm. El radiador tiene una densidad de 20 FPI y utiliza tres ventiladores NF-A12x25 G2 PWM de 120 mm.
La pieza central del sistema es la plataforma Asetek Emma V2. La bomba utiliza un motor trifásico, impulsor centrífugo cerrado y eje y casquillo cerámicos. Esta puede alcanzar las 3.400 RPM cuando utilizamos el modo manual, aunque Noctua no obliga a mantenerla funcionando permanentemente a esta velocidad. De hecho, en el propio bloque tenemos un selector para escoger entre Quiet, Balanced y Manual. En Quiet la bomba queda limitada a unas 2.100 RPM, mientras que Balanced eleva el máximo hasta las 2.600 RPM. Manual libera todo el rango de funcionamiento y permite alcanzar las mencionadas 3.400 RPM mediante PWM. Incluso al 0 % o al 20 % de señal PWM, la bomba mantiene unas 750 RPM como velocidad mínima.
Aquí encontramos además una de las principales modificaciones introducidas por Noctua sobre la plataforma de Asetek. Alrededor de la bomba se encuentra el NL-PNA1, un sistema de aislamiento acústico de tres capas que combina absorción sonora con un sistema de amortiguación de masa sintonizada. El objetivo no es únicamente tapar el sonido del motor, sino reducir también las vibraciones que pasan desde la bomba hacia el bloque y, desde este, al resto del ordenador. Debajo tenemos una placa fría de cobre CU1100 con una pureza del 99,95 %, de 55,5 x 55,5 mm y con microcanales mecanizados mediante skiving. Su tamaño permite cubrir sin problemas los procesadores actuales para los que está diseñada esta AIO.
Noctua utiliza su conocido sistema SecuFirm2+, compatible de serie con AMD AM4 y AM5 e Intel LGA1700, LGA1851 y LGA1954. Además, se incluyen las opciones de montaje desplazado para determinadas plataformas AMD e Intel, una solución que permite colocar la zona de mayor presión de la placa fría más cerca del punto donde realmente se concentra el calor del procesador.
Los tubos tienen 400 mm de longitud, están fabricados en EPDM y cuentan con un recubrimiento exterior mallado. Su diámetro es de 12,5 mm por fuera y 7 mm por dentro, mientras que Noctua especifica un radio mínimo de curvatura de 26 mm.
El líquido utilizado en el circuito es una mezcla de 78 % de agua y 22 % de propilenglicol, acompañada de aditivos anticongelantes, anticorrosión y antibacterianos. Conviene señalar que, aunque el refrigerante no es tóxico, Noctua especifica que sí es eléctricamente conductor.
En el radiador encontramos tres NF-A12x25 G2 PWM, probablemente uno de los elementos que más encarecen el conjunto pero también una parte fundamental de la propuesta de Noctua. Cada ventilador trabaja entre 0 y 1.800 RPM, alcanza un caudal máximo de 107,3 m³/h y genera hasta 3,14 mm H₂O de presión estática, con una sonoridad máxima declarada de 22,5 dB(A).
Hay además un pequeño detalle interesante. Noctua utiliza versiones con speed-offset, de manera que los tres ventiladores no funcionan exactamente a las mismas revoluciones. En la NL-LC1-36 se emplea una disposición PPA/PPB/PPA. Esta ligera diferencia de velocidad está pensada para evitar que varios ventiladores idénticos funcionando prácticamente a las mismas RPM generen fenómenos de resonancia y ese característico zumbido periódico que puede aparecer en configuraciones con varios ventiladores.
También vienen instaladas de fábrica las juntas antivibración NA-AVG1, situadas entre los ventiladores y el radiador. Es otro detalle pequeño, pero encaja bastante bien con el planteamiento general de esta refrigeración: atacar el ruido no solamente reduciendo las RPM, sino intentando eliminar vibraciones y resonancias allí donde pueden aparecer.
Y no necesitamos ningún programa para controlar todo esto. Tanto bomba como ventiladores utilizan conexiones PWM convencionales, por lo que podemos gestionarlos directamente desde la placa base. Noctua incluye además un splitter de tres vías NA-SC1 y un cable extensor NA-EC1 de 30 centímetros.
NL-LC1-24, NL-LC1-36 y NL-LC1-42: ¿qué cambia entre ellas?
Noctua ha lanzado simultáneamente tres tamaños y, aunque la base es la misma, las diferencias van algo más allá de hacer el radiador más largo.
| Característica | NL-LC1-24 | NL-LC1-36 | NL-LC1-42 |
|---|---|---|---|
| Radiador | 240 mm | 360 mm | 420 mm |
| Ventiladores | 2 x NF-A12x25 G2 | 3 x NF-A12x25 G2 | 3 x NF-A14x25 G2 |
| Tamaño ventilador | 120 mm | 120 mm | 140 mm |
| RPM máximas | 1800 RPM | 1800 RPM | 1500 RPM |
| Caudal máx. por ventilador | 107.3 m³/h | 107.3 m³/h | 155.6 m³/h |
| Presión estática máx. | 3.14 mm H₂O | 3.14 mm H₂O | 2.56 mm H₂O |
| NSPR | 210 | 248 | 268 |
| Bomba | Asetek Emma V2 | Asetek Emma V2 | Asetek Emma V2 |
| NL-PNA1 | Sí | Sí | Sí |
| Grosor conjunto | 59 mm | 59 mm | 59 mm |
La NL-LC1-24 es la más pequeña de las tres. Utiliza un radiador de 240 mm con dos NF-A12x25 G2 y tiene una puntuación NSPR de 210. Es la opción destinada principalmente a equipos en los que simplemente no cabe un radiador mayor y, de hecho, Noctua señala que puede instalarse incluso en determinadas cajas SFF.
La NL-LC1-36 que vamos a analizar mantiene los ventiladores de 120 mm, pero añade una tercera unidad y aumenta considerablemente la superficie del radiador. Su NSPR sube hasta 248, por lo que sobre el papel tenemos bastante más margen térmico sin entrar todavía en las complicaciones de espacio que supone montar un radiador de 420 mm.
Por último tenemos la enorme NL-LC1-42. Aquí Noctua cambia también los ventiladores y utiliza tres NF-A14x25 G2 de 140 mm. Funcionan a un máximo inferior, 1.500 RPM, pero cada uno puede mover hasta 155,6 m³/h. El NSPR alcanza 268, la cifra más alta de las tres versiones.
Curiosamente, la propia Noctua reconoce que la elección entre 360 y 420 mm no se reduce simplemente a que «más grande es mejor». En sus pruebas internas con una carga térmica de 200 W, las versiones de 360 y 420 mm consiguieron mantener la misma temperatura funcionando aproximadamente 4-6 dB(A) por debajo de la NL-LC1-24. La de 420 mm dispone de algo más de margen cuando aumenta mucho la carga gracias a sus ventiladores de 140 mm y a la mayor superficie disponible, pero exige también una caja capaz de alojar semejante radiador.
Precisamente por eso hemos elegido la NL-LC1-36 para nuestras pruebas.
Análisis externo
Noctua mantiene para esta NL-LC1 una presentación que resulta inmediatamente reconocible como suya. La caja abandona los tonos claros que solemos asociar a muchos de sus ventiladores y utiliza un marrón bastante oscuro, con una gran imagen del sistema de refrigeración ya montado en el frontal. En nuestro caso aparece claramente identificada como NL-LC1-36, la versión de 360 mm que vamos a utilizar durante las pruebas.
En la parte trasera encontramos mucha más información. Noctua aprovecha prácticamente toda la superficie disponible para explicar las principales características de la refrigeración, acompañándolas de esquemas del bloque y del sistema de montaje. También tenemos aquí las especificaciones más importantes, compatibilidad y el contenido del paquete. No es precisamente una caja minimalista, pero sí bastante útil si queremos conocer qué estamos comprando sin tener que consultar la web del fabricante.
Al abrirla nos encontramos con una distribución en dos niveles. La refrigeración viene perfectamente encajada y protegida mediante cartón moldeado, mientras que los accesorios están agrupados en una caja independiente. Noctua ha evitado en buena medida los embalajes de plástico de un solo uso y, pese a la cantidad de piezas que incluye, todo llega bastante bien organizado.
La caja de accesorios merece detenernos un momento porque tenemos muchísimo más que los cuatro tornillos habituales de una AIO.
Encontramos todo lo necesario para instalar la refrigeración en plataformas AMD e Intel compatibles, tornillería para el radiador y los ventiladores, cables, adaptadores y la documentación correspondiente.
Las piezas de cada plataforma vienen separadas e identificadas, algo que agradeceremos especialmente si dentro de unos años desmontamos la refrigeración y tenemos que localizar los anclajes que no utilizamos inicialmente.
También se incluye un tubo de Noctua NT-H2, en lugar de limitarse a dejar únicamente una aplicación de pasta térmica sobre la base. Esto nos permite volver a montar el bloque varias veces sin tener que comprar pasta aparte.
Junto a ella tenemos las piezas necesarias para los sistemas de montaje SecuFirm2+ de AMD e Intel y los accesorios correspondientes para realizar los montajes con offset que comentábamos anteriormente.
Y hay una sorpresa bastante curiosa: Noctua incluye incluso un destornillador. No es la típica herramienta diminuta que metemos en un cajón y no volvemos a utilizar. Es un destornillador largo, con mango de buen tamaño y punta Torx, pensado para trabajar con la tornillería del sistema SecuFirm2+. Puede parecer un detalle menor, pero hace que realmente tengamos dentro de la caja absolutamente todo lo necesario para montar la refrigeración.
Los tres ventiladores vienen en su propia caja de cartón y, al abrirla, nos encontramos con los conocidos NF-A12x25 G2 PWM. Aquí no hay ninguna concesión estética para hacer que la líquida parezca más moderna: tenemos el tradicional marco beige de Noctua, aspas marrones y elementos antivibración también marrones. Tampoco hay RGB.
Es una decisión estética que seguramente seguirá dividiendo opiniones. En una caja cerrada importa poco, pero en un equipo con cristal templado estos ventiladores van a destacar muchísimo frente al negro del radiador, del bloque y de prácticamente cualquier otro componente moderno. A cambio, Noctua no ha utilizado una versión más sencilla específicamente para esta AIO: estamos ante sus NF-A12x25 G2, con sus correspondientes conexiones PWM y las juntas antivibración que cubren la superficie de contacto con el radiador.
Una vez fuera de la caja, la NL-LC1-36 resulta bastante sobria. Todo el circuito es negro, desde el radiador hasta los tubos y el enorme conjunto que forma el bloque de la CPU. Los únicos elementos que rompen esta estética son precisamente los ventiladores cuando los instalamos.
El radiador tiene el diseño convencional que esperamos en una AIO, con construcción en aluminio y un entramado bastante denso de aletas. En nuestras fotografías podemos apreciar perfectamente los canales por los que circula el líquido y las aletas colocadas entre ellos para aumentar la superficie de intercambio térmico. La unidad que hemos recibido presenta además un acabado uniforme y una construcción que, al menos externamente, no muestra defectos importantes.
En uno de los laterales encontramos grabados los nombres de Asetek y Noctua, una pequeña pista bastante explícita sobre la colaboración que hay detrás de esta refrigeración. En lugar de esconder el origen de la plataforma, ambas marcas aparecen directamente sobre el propio radiador.
Los tubos salen juntos desde uno de sus extremos mediante dos racores y están recubiertos por una malla negra bastante gruesa. Se sienten rígidos, pero conservan suficiente flexibilidad para orientar el bloque sin tener que forzarlos demasiado. Noctua utiliza además unas piezas de refuerzo en la entrada al radiador para evitar que la manguera pueda doblarse justo en uno de los puntos más delicados del circuito.
El otro extremo nos lleva a la parte más peculiar de toda la NL-LC1. Si estamos acostumbrados a las AIO actuales con bloques pequeños, pantallas LCD o cubiertas llenas de RGB, lo primero que llama la atención aquí es el tamaño del conjunto de la bomba.
No estamos viendo únicamente la bomba de Asetek metida dentro de una carcasa de plástico. Buena parte de este volumen procede del sistema NL-PNA1 desarrollado por Noctua para aislarla acústicamente. La cubierta rodea prácticamente todo el mecanismo y le da un aspecto bastante industrial, sin ningún elemento decorativo más allá del logotipo de Noctua grabado en la zona superior.
Los tubos entran en el bloque mediante dos racores orientables situados en uno de sus laterales. Podemos girarlos para facilitar la colocación de las mangueras una vez instalado el bloque sobre el procesador, algo especialmente útil teniendo en cuenta tanto el diámetro de los tubos como el volumen del propio conjunto.
Junto a ellos encontramos las conexiones eléctricas y el control de la bomba. Como ya vimos al repasar sus características, Noctua no nos obliga a instalar ningún controlador USB ni un programa propietario. La bomba y los ventiladores se gestionan mediante conexiones convencionales con la placa base, lo que simplifica bastante el cableado respecto a algunas AIO actuales.
En la zona inferior tenemos una placa fría de cobre de grandes dimensiones, fijada mediante varios tornillos alrededor de su perímetro. El acabado del cobre es completamente diferente al negro que domina el resto del conjunto y deja a la vista las marcas propias del mecanizado. Noctua tampoco aplica pasta térmica de fábrica sobre ella, algo lógico teniendo en cuenta que incluye su propio tubo de NT-H2.
El tamaño de esta placa fría también nos deja ver que Noctua no ha diseñado la NL-LC1 pensando únicamente en procesadores de pequeño tamaño. La superficie disponible es considerable y el sistema de anclaje queda situado alrededor del bloque sin invadir la zona de contacto.
Hay otro detalle que hemos querido comprobar físicamente: las dimensiones reales del conjunto. El radiador ronda los 40 centímetros de longitud, como corresponde a las especificaciones oficiales de 399,5 mm, mientras que su anchura se mantiene alrededor de los 120 mm. El radiador por sí solo tiene aproximadamente 30 mm de grosor.
Cuando colocamos uno de los NF-A12x25 G2 encima cambia bastante la cosa. Entre los 30 mm del radiador, los 25 mm del ventilador y la junta antivibración situada entre ambos, el conjunto se acerca a esos 59 mm de grosor especificados por Noctua. Esto es importante antes de comprarla: no basta con que nuestra caja admita un radiador de 360 mm, también necesitamos espacio vertical suficiente para instalar todo el conjunto sin encontrarnos con la placa base, los disipadores de los VRM o la memoria RAM.
Finalmente instalamos los tres NF-A12x25 G2 sobre el radiador y aquí aparece la imagen que probablemente asociemos a esta primera líquida de Noctua. Tenemos una base completamente negra sobre la que destacan muchísimo los tres ventiladores marrones y beige. Es una combinación peculiar y muy alejada de prácticamente cualquier otra AIO de gama alta que podamos comprar actualmente.
Puede gustarnos más o menos, pero desde luego no hay posibilidad de confundirla con una refrigeración de otro fabricante. Noctua ha trasladado a su primera AIO prácticamente la misma filosofía que lleva años aplicando a sus disipadores: nada de iluminación, pantallas o elementos puramente decorativos, ventiladores propios y una atención casi obsesiva al ruido y las vibraciones.
Ahora queda la parte importante. Vamos a instalar esta NL-LC1-36 en nuestro banco de pruebas para comprobar cómo es su sistema de montaje y, después, veremos si todo el trabajo realizado alrededor de la bomba, el radiador y los NF-A12x25 G2 se traduce realmente en buenas temperaturas.
Montaje
Después de ver la NL-LC1-36 fuera de la caja, llega el momento de instalarla. Y aquí Noctua juega con ventaja, porque aunque esta sea su primera refrigeración líquida AIO, en sistemas de anclaje lleva muchos años haciendo las cosas realmente bien. La compañía ha adaptado su conocido SecuFirm2+ a la NL-LC1, así que el proceso resulta bastante familiar si alguna vez hemos instalado uno de sus disipadores.
Nosotros hemos realizado las pruebas sobre una plataforma AMD con un Ryzen 9 9900, utilizando el socket AM5. Una de las ventajas de este montaje es que aprovechamos el backplate original de la placa base, por lo que no tenemos que desmontarlo ni andar sujetando piezas por la parte posterior mientras colocamos el bloque.
Antes de llegar al procesador, tenemos que instalar el radiador. En nuestro caso hemos colocado la NL-LC1-36 en la parte superior de la caja, con sus tres NF-A12x25 G2 expulsando el aire hacia fuera. Es una configuración bastante lógica para una AIO de este tamaño, aunque aquí debemos tener en cuenta algo que ya adelantábamos al hablar de sus dimensiones: el conjunto es bastante grueso.
Entre los 30 mm del radiador, los ventiladores y sus juntas antivibración nos acercamos a los 59 mm. En nuestras fotografías se puede ver perfectamente cuánto espacio ocupa una vez instalado. Conviene comprobar bien la separación entre el techo de nuestra caja y la placa base, especialmente si esta cuenta con disipadores de VRM voluminosos.
La instalación del radiador no tiene demasiado misterio. Lo presentamos contra la rejilla superior de la caja y utilizamos la tornillería suministrada por Noctua para fijarlo. Una vez apretados los tornillos queda completamente inmóvil, y las propias juntas de los ventiladores ayudan a evitar que las vibraciones terminen transmitiéndose al chasis.
Cada uno de los tres NF-A12x25 G2 tiene su propio cable PWM, pero Noctua incluye un splitter de tres vías que nos permite conectar los tres ventiladores a una única cabecera PWM de la placa base. De esta forma, los tres quedan controlados conjuntamente y solo necesitamos ocupar un conector para gestionar todo el radiador.
Esto también ayuda a mantener el montaje bastante limpio. Aunque tenemos que recoger los cables individuales de los tres ventiladores hasta el splitter, a partir de ahí solamente sale una conexión hacia la placa base. Además, como la NL-LC1 prescinde de iluminación RGB, pantalla y controladores propietarios, tampoco tenemos alimentación SATA, USB interno ni hubs adicionales que esconder detrás de la placa. Al final, pese a tratarse de una AIO de 360 mm, el cableado que tenemos que gestionar es bastante sencillo.
Con el radiador ya instalado podemos centrarnos en el socket. En AM5 tenemos que retirar los dos soportes de plástico que vienen instalados de fábrica alrededor del procesador. Para ello basta con quitar sus cuatro tornillos, manteniendo en su sitio el backplate original de AMD.
Sobre esos puntos de anclaje colocamos los separadores suministrados por Noctua y, encima de ellos, los dos brazos metálicos del sistema SecuFirm2+. Estos soportes quedan colocados a ambos lados del socket y se fijan utilizando cuatro tornillos. El proceso es sencillo y, además, las piezas tienen suficiente grosor como para que una vez apretadas no haya ningún movimiento.
En nuestras fotografías se aprecia bastante bien cómo quedan instalados los dos anclajes alrededor del socket AM5. También podemos ver que Noctua deja libre prácticamente todo el espacio que rodea al procesador, así que no hemos tenido problemas con los módulos de memoria ni con los disipadores de la placa base.
Aquí entra en juego otra particularidad interesante del sistema de montaje de Noctua: podemos utilizar una posición desplazada u offset en AM5. La idea es mover ligeramente el punto de contacto del bloque para adaptarlo mejor a la ubicación de los CCD de los Ryzen actuales, que no se encuentran exactamente en el centro del encapsulado. No es una diferencia enorme visualmente, pero tiene bastante sentido desde el punto de vista térmico. En lugar de diseñar el sistema suponiendo que la principal fuente de calor está justo en el centro del IHS, podemos acercar la zona de mayor presión de la placa fría hacia donde realmente se genera buena parte de ese calor.
Una vez preparados los anclajes aplicamos la Noctua NT-H2 incluida con la refrigeración y colocamos el bloque sobre el procesador. Aquí agradecemos que Noctua incluya un tubo completo en lugar de llevar la pasta preaplicada. Nos permite controlar nosotros mismos la cantidad utilizada y, además, tenemos suficiente para volver a instalar la refrigeración varias veces.
El bloque se sujeta mediante dos tornillos integrados en el propio conjunto. Debido al tamaño de la carcasa del NL-PNA1, estos tornillos quedan bastante escondidos dentro de sendas aberturas laterales. Y aquí entendemos inmediatamente por qué Noctua incluye ese destornillador Torx tan largo entre los accesorios.
Introducimos el destornillador a través de cada abertura y vamos apretando alternativamente ambos lados. No conviene apretar completamente uno y después el otro; lo mejor es dar unas vueltas a cada uno hasta que el bloque vaya ejerciendo presión de manera uniforme sobre el procesador. El propio sistema limita bastante las posibilidades de equivocarnos con la presión.
Una vez instalado, el bloque queda firmemente sujeto y el resultado es bastante limpio. Eso sí, es grande. Mucho más que el bloque de una AIO convencional. En las fotografías podemos apreciar cómo ocupa una parte importante del espacio alrededor del socket, aunque su volumen se concentra en altura y no nos ha ocasionado problemas con los bancos de memoria.
Los racores orientables ayudan bastante a colocar los tubos. En nuestro montaje los hemos dirigido hacia la parte inferior y desde ahí hemos llevado las dos mangueras hacia el radiador superior formando una curva bastante amplia. No hemos tenido que forzarlas ni hacer dobleces cerrados.
Con todo instalado, la NL-LC1-36 queda curiosa dentro del equipo. El radiador y los tubos negros pasan bastante desapercibidos, mientras que los tres NF-A12x25 G2 dejan clarísimo que estamos ante una refrigeración de Noctua. No será la combinación de colores que mejor encaje en todos los ordenadores, pero tiene personalidad propia.
Prueba de rendimiento
Para las pruebas hemos utilizado el mencionado AMD Ryzen 9 9900, un procesador de 12 núcleos y 24 hilos que nos permite poner a trabajar en serio a una refrigeración de este tipo. La temperatura ambiente durante las mediciones ha sido de 23 ºC, un dato importante para poder interpretar correctamente las temperaturas.
Bajo carga hemos registrado una temperatura máxima de 70 ºC. Esto nos deja un delta térmico de 47 ºC sobre ambiente, un resultado francamente bueno para un Ryzen 9 sometido a carga. Más importante todavía es que esos 70 ºC son la temperatura máxima registrada, no una cifra media escogida en un momento favorable de la prueba.
No hemos observado problemas de temperatura ni un comportamiento que indique que la refrigeración esté cerca de su límite. Hay margen de sobra y, precisamente, esta es una de las ventajas que esperamos de una AIO de 360 mm de gama alta: no se trata únicamente de impedir que el procesador alcance su límite térmico, sino de mantenerlo bastante alejado de él cuando lleva un tiempo trabajando.
Y hay algo que nos ha gustado casi tanto como las temperaturas: el ruido. No hemos realizado una medición instrumental en dB(A), así que no vamos a inventarnos una cifra, pero durante las pruebas la NL-LC1-36 se ha comportado como esperábamos de un producto de Noctua: la bomba no introduce ese zumbido agudo que encontramos en algunas AIO cuando funcionan a altas revoluciones y los NF-A12x25 G2 mantienen un sonido bastante contenido.
Aquí es donde nos damos cuenta del acierto de Noctua a la hora de implementar su sistema NL-PNA1 en la bomba. Cuando vimos por primera vez el tamaño del bloque podía parecer excesivo, pero después de tener la refrigeración montada y funcionando entendemos mejor por qué Noctua ha dedicado tanto espacio a aislar la bomba. A una distancia normal de uso, el sonido predominante procede más del movimiento del aire que del propio circuito de refrigeración.
Los ventiladores tampoco necesitan estar permanentemente disparados de vueltas para controlar este Ryzen 9. Y esto es importante, porque una AIO puede conseguir temperaturas excelentes simplemente llevando sus ventiladores al máximo, pero el resultado sería poco útil para un ordenador que vayamos a tener al lado varias horas al día. La gracia de esta NL-LC1-36 está precisamente en conseguir esas temperaturas sin convertir el equipo en una turbina.
Conclusión, ¿merece la pena?
Después del montaje y de estas primeras pruebas entendemos bastante mejor qué ha querido hacer Noctua con su primera refrigeración líquida. 70 ºC de máxima con 23 ºC de ambiente en nuestro Ryzen 9 9900 es un resultado excelente, pero la temperatura por sí sola no cuenta toda la historia. El montaje es sencillo, apenas tenemos cableado adicional, no dependemos de ningún software y el conjunto trabaja con un nivel de ruido que, subjetivamente, nos ha parecido muy contenido.
Noctua ha tardado muchos años en decidirse a entrar en el mercado de las AIO. Al menos viendo cómo se ha comportado esta NL-LC1-36, parece que no ha utilizado todo ese tiempo simplemente para poner su logotipo sobre una plataforma de Asetek.
La base Emma V2 está ahí y Noctua no lo esconde, pero alrededor de ella ha construido un producto bastante suyo. El enorme sistema de aislamiento de la bomba, los tres NF-A12x25 G2, las juntas antivibración, el sistema SecuFirm2+, la NT-H2 incluida y hasta pequeños detalles como el splitter para conectar los tres ventiladores a una única cabecera PWM terminan dejando esa «huella» tan característica del fabricante.
También nos gusta especialmente que Noctua haya pasado por completo de la tendencia actual de convertir una refrigeración líquida en otro periférico más del ordenador. No tenemos que instalar un programa para configurar la bomba, ni conectar un cable USB a la placa, ni crear una cuenta, ni mantener otro proceso ejecutándose en Windows. La montamos, conectamos la bomba y los ventiladores a la placa base, configuramos las curvas si queremos hacerlo y nos olvidamos de ella.
¿Es esto mejor que tener una pantalla LCD, RGB y un software con todo tipo de opciones? Depende completamente de lo que busquemos. Si queremos montar un PC en el que la refrigeración sea una de las protagonistas visuales, esta Noctua probablemente no sea nuestra primera elección. Si lo que queremos es que haga su trabajo y moleste lo menos posible, entonces no vamos a encontrar nada mejor.
La estética es, inevitablemente, uno de sus puntos más discutibles. Los NF-A12x25 G2 son unos ventiladores excelentes, pero el marrón y beige tradicional de Noctua sigue siendo difícil de integrar en muchos equipos actuales. Con todo el resto de la AIO acabado en negro, los tres ventiladores llaman todavía más la atención. Habrá quien lo considere parte del encanto de la marca y quien prefiera que Noctua hubiera utilizado directamente una variante negra.
El bloque tampoco es precisamente discreto. El NL-PNA1 ocupa muchísimo espacio y hace que la bomba sea bastante más voluminosa que la de muchas AIO que hemos probado. A nosotros no nos ha causado problemas durante el montaje, pero visualmente resulta enorme y conviene tenerlo en cuenta si buscamos un interior especialmente limpio.
Y después está el precio. Noctua juega en la gama alta y aquí estamos pagando no solamente el radiador y la bomba, sino también tres NF-A12x25 G2, el sistema de aislamiento de la bomba, la NT-H2, SecuFirm2+ y una garantía de seis años. El problema es que en este segmento hay muchísima competencia y podemos encontrar refrigeraciones líquidas de 360 mm muy capaces por bastante menos dinero. Incluso hay modelos que, por un precio similar, añaden pantalla, RGB y sistemas de control bastante más completos.
Por tanto, la NL-LC1-36 no intenta competir ofreciendo la mayor cantidad posible de funciones por euro. Su argumento es otro: buen rendimiento térmico, poco ruido, buenos ventiladores y la menor cantidad posible de complicaciones.
De los tres tamaños disponibles, la NL-LC1-36 de 360 mm nos parece además especialmente interesante porque ofrece mucha superficie de disipación sin llegar a las dimensiones de la NL-LC1-42. La versión de 420 mm tiene más margen, pero también necesita una caja preparada específicamente para un radiador de ese tamaño. Los 360 mm son mucho más habituales en cajas de gama media-alta y alta, mientras que la NL-LC1-24 queda como alternativa para equipos más modestos o donde sencillamente no podemos montar algo mayor.
Noctua tampoco pretende reinventar la refrigeración líquida con esta primera generación. Sigue siendo una AIO y buena parte de su tecnología procede de Asetek. Lo que ha hecho es coger una plataforma ya conocida y modificar precisamente aquellos apartados en los que la compañía lleva años especializándose: ventiladores, vibraciones, ruido, montaje y facilidad de uso.
El resultado es una refrigeración que seguramente no será para todo el mundo. Es cara, visualmente peculiar, bastante voluminosa alrededor del socket y carece de muchos de los extras que otros fabricantes utilizan para justificar el precio de sus modelos de gama alta. Pero también es una AIO muy bien construida, sencilla de instalar, sin dependencias de software y, sobre todo, capaz de ofrecer unas temperaturas excelentes manteniendo el ruido bajo control.
Si tenemos un procesador potente, buscamos una AIO de gama alta y nuestra prioridad es refrigerar bien sin llenar el PC de RGB, controladores, cables y programas, la NL-LC1-36 encaja perfectamente con esa idea. Noctua ha llegado bastante tarde a la refrigeración líquida, pero su primera AIO tiene exactamente la personalidad que esperábamos de la marca. Y después de probarla, casi sorprende que hayan tardado tanto en hacerla.
Por todo ello, hemos decidido darle a esta serie Noctua NL-LC1 (tanto 24 como 36 y 42) nuestro galardón de platino, destacando, sobre todo, su rendimiento.

