Corsair Vengeance C70

Elegir una buena caja para nuestro ordenador es un aspecto que se tiene que tener muy presente, pues nos ahorrará muchos problemas a la hora de una posible ampliación de componentes o bien simplemente cuando vayamos a hacer una limpieza del ordenador. Son muchos los usuarios que piensan que cualquier caja es válida, y en cierto modo lo es, pues todas las cajas cumplen la función de albergar componentes en su interior. Pero esas cajas baratas tienen muchos inconvenientes entre los que se encuentran una mala refrigeracion, ausencia de filtros antipolvo o la calidad de su construcción.

A continuación os vamos a mostrar el análisis de la caja Corsair Vengeance C70, una caja que a pesar de estar catalogada en el formato Semi-Torre, tiene unas dimensiones bastante amplias. La unidad que vamos a analizar es la que se presente con el color verde militar, un color que seguro hará las delicias de aquellos a los que les gusten los temas bélicos. Aunque a parte de este color tan peculiar, también está disponible en negro y blanco.

Vamos a empezar por ver sus características técnicas sacadas directamente de la página de Corsair.

Empezamos por las dimensiones que son 501 x 232 x 533 milímetros, como decíamos antes se trata de una caja que tiene un tamaño un poco por encima de las habituales cajas Semi-Torre que podemos encontrar. En su interior se pueden instalar placas base en formato ATX y mATX, además dispone de ocho slots de expansión, tres bahías de 5.25″ y seis de 2.5/3.5″.

De serie se nos presenta con un total de tres ventiladores de 120 milímetros instalados, uno situado en la parte trasera y dos en el interior de caja que reemplazan a los habituales que se colocan en la parte frontal. Opcionalmente se le pueden añadir dos ventiladores laterales, dos más en la parte superior y otros dos en la parte inferior, todos ellos de 120/140 milímetros. También en el frontal podemos añadirle dos más de 120 milímetros que se suman a los que ya trae instalados, por lo que se pueden instalar un total de once ventiladores.

Está fabricada íntegramente en acero y cuenta con dos puertos USB 3.0 en la parte frontal, conectores de audio, encendido, reset y soporte para la instalación de tarjetas gráficas de hasta 32 centímetros de longitud. No habrá problemas para instalar por ejemplo una Asus GTX 680 DirectCU II.

Por último, es posible instalar hasta dos radiadores de 240 milímetros en su interior, uno situado en la parte superior y otro en la inferior, aunque para este último caso hay que retirar al menos un cajetín para las unidades de almacenamiento.

Una vez vistas las características técnicas, vamos a ver a la Corsair Vengeance C70 en profundidad.

ANÁLISIS EXTERNO.

La caja donde viene la Corsair Vengeance C70 es de un color marrón clásico sin demasiados detalles, tan solo tenemos en su parte frontal un dibujo de la caja y su denominación.

En el lateral tenemos las especificaciones técnicas en tres idiomas diferentes y unos dibujos de la parte frontal y de su interior.

Por la parte trasera se nos muestra un despiece completo de la caja con algunas de sus principales características. No es un embalaje muy espectacular como en otros modelos, aunque lo que realmente importa es su contenido en realidad.

Vamos a abrirla que nos podemos esperar más. Como es habitual viene bien protegida por una funda de plástico y por dos paneles de corcho para evitar cualquier desperfecto durante el transporte.

A primera vista podemos ver el manual de instrucciones de la caja.

Simplemente nos muestra un despiece completo de la misma nombrando todas sus partes y por la otra cara la descripción de los tornillos que incorpora.

Y aquí la tenemos. Nada más sacarla ya nos llama la atención ese color verde militar tan característico, la verdad es que le queda realmente bien. Como se puede apreciar no tiene una lineas muy definidas como en otras cajas donde tenemos apéndices decorativos que simulen entradas de aire o similares, es una caja con un diseño sobrio y elegante.

A primera vista y como hemos dicho antes, ya podemos comprobar sus dimensiones y como veis es bastante grande para ser una Semi-Torre. En el frontal tenemos un gran rejilla perforada con filtro antipolvo y en el centro de ésta el logotipo de Corsair. Observamos también las tres bahías de 5.25 pulgadas destinadas a la instalación de las unidades ópticas.

Vamos a ver la parte frontal con detalle. Para empezar hay un aspecto que a mí personalmente me ha gustado mucho y es el diseño de los botones frontales, en concreto el del botón de reset que simula los que podemos encontrar en las maquinas de combate. Si os fijáis no se puede accionar a no ser que se levante una pequeña tapa de plástico, esto evitará que accidentalmente le demos al botón reset. El botón de encendido está fabricado en goma y también tenemos los dos puertos USB 3.0 y los conectores de audio clásicos.

Un poco más abajo se encuentra la gran rejilla perforada que ocupa la mitad del frontal de la caja. Los agujeros son bastante grandes para permitir la entrada de aire desde el exterior, además también se puede apreciar el filtro antipolvo que evitará que la suciedad entre en el interior de nuestro ordenador. Como dato curioso, el logotipo de Corsair está en relieve.

 

En detalle el logotipo de Corsair.

Siguiendo con el recorrido llegamos a la parte superior. De nuevo tenemos grande perforaciones en forma de panel de abeja y se pueden ver los huevos para instalar dos ventiladores de 120/140 milímetros con soportes de goma antivibraciones.

Otro detalle que seguro que ya habéis visto son los cuatro enganches que se usan para mantener fijos los paneles laterales de la caja. Sí, en este modelo no se usan los típicos tornillos para fijar los paneles laterales, solo esos enganches que son realmente prácticos. También se aprecian las dos asas que incorpora, otro elemento que facilitará la tarea de transportar la caja cómodamente de un lugar a otro, y tengo que decir que son muy prácticos, ojala mi caja actual los tuviera.

Detalle de una de las asas y los enganches.

Por la parte lateral, Corsair ha incorporado una ventana transparente mediante la cual podemos ver todos nuestros componentes en funcionamiento. También se encuentran dos huecos para instalar dos ventiladores de 120/140 milímetros, aunque sin filtro antipolvo. Al igual que los huecos de la parte superior, los laterales también llevan soportes de goma antivibraciones.

Pasamos a la parte trasera. Podemos ver el ventilador trasero de 120 milímetros, las dos pre-perforaciones para la instalación de los tubos para una refrigeración líquida, los slots de expansión y el lugar destinado para la instalación de la fuente de alimentación. Resulta curioso que esos dos agujeros no vengan ya perforados totalmente, dado que en otras cajas de menor calidad ya los traen.

Detalle de las pre-perforaciones que decía antes y del ventilador trasero.

Los ocho slots de expansión reutilizables y también perforados.

El lugar para instalar la fuente de alimentación. Si os fijáis se puede ver uno de los filtros antipolvo que se sitúa en la parte inferior de la caja.

La otra parte lateral es simplemente eso, otro lateral, a excepción de que como se puede ver en la imagen se ensancha un poco para dar cabida a la gestión del cableado.

Detalle de los otros enganches usados para fijar el lateral de la caja. La verdad es que este sistema es muy práctico porque se quita en segundos y no hay que estar a base de tornillos ni nada.

Por la parte inferior de la caja destacamos los dos grandes filtros antipolvo, además la caja se apoya sobre dos láminas de goma para evitar que se deslice fácilmente. Además esa láminas le aportan una elevación extra junto con el soporte de acero donde van instaladas, de este modo la fuente de alimentación puede aspirar aire fresco sin problemas.

Detalle de las láminas de goma antideslizante y filtros. Para retirarlos es simplemente tirar y listo, se limpian se vuelven a colocar.

Si los quitamos se pueden apreciar mejor las perforaciones para la entrada de aire hacia el interior de la caja. Fijaos en la diferencia entre tener filtro y no tenerlo.

Turno de ver el interior de la caja, para ello vamos a quitar los paneles laterales con la ayuda de los enganches que incorpora, una operación fácil y rápida. Sin duda este aspecto es muy bueno para la Corsair Vengeance C70.

ANÁLISIS INTERIOR.

Una vez retirado el panel lateral ya podemos ver el interior con más claridad y nada más abrirlo se me vino una palabra a la mente, espacio. Al ver el interior ya me frotaba las manos para instalar un sistema en su interior, pues es bastante espaciosa y además todo está bien organizado.

Vamos a ver el interior en detalle. Empezamos por las bahías de 5.25 pulgadas, en total tenemos tres disponibles y además incorpora un sistema de montaje sin tornillos.

Otro detalle que llama la atención es la incorporación de dos ventiladores en su interior. A diferencia de lo habitual que es ponerlos justo en el lado contrario, Corsair ha decidido instalarlos de forma que extraen el aire calienta de las unidades de almacenamiento en vez de empujarlo contra éstas. Opcionalmente se puede instalar otros dos ventiladores de la forma tradicional.

Las unidades de almacenamiento, ya sean discos duros o unidades SSD, van instaladas en unas bandejas de plástico que se introducen en dos cajetines, los cuales podemos quitar o pone a nuestra voluntad o necesidades.

En la parte inferior se encuentra el lugar destinado para instalar la fuente de alimentación y dos ventiladores de 120/140 milímetros, aunque para la instalación del segundo ventilador hay que retirar unos de los cajetines para las unidades de almacenamiento.

Detalle de uno de los dos cajetines quitado.

Como se aprecia, el ventilador absorberá el aire caliente que desprendan las unidades de almacenamiento, en vez de empujarlo contra éstas como ocurre habitualmente.

Vamos a ver una de esas bandejas de plástico donde se instalan las unidades de almacenamiento. Se trata de una bandeja bastante maleable y en la cual podemos instalar un disco duro sin necesidad de tornillos, aunque para un SSD sí hará falta ponerlos.

Antes hemos visto una pequeña caja de cartón puesto en una de estas bandejas, veamos el contenido aunque ya nos lo imaginamos.

Dentro de ella tenemos cuatro bolsitas de plástico que contienen toda la tornillería necesaria, unas cuantas bridas y un adaptador para el conector USB 3.0 interno de la caja, de este modo podemos usar esos puertos USB 3.0 sin problemas en una placa que no disponga de esta conexión.

En mi caso me va a hacer falta, así que lo instalo.

Sigamos con el interior de la caja. Aquí se observa parte del sistema de gestión para el cableado interno y los soportes de latón para la placa base.

En detalle uno de los huecos para la gestión de los cables.

El ventilador trasero de 120 milímetros.

Los ocho slots de expansión perforados para mejorar el flujo de aire. Además son reutilizables, en otras cajas cuando los quitas ya prácticamente quedan inservibles, en este caso no.

Detalle del conector de tres pines que usan los ventiladores. Podemos conectarlos directamente a la placa base o bien usar un adaptador y conectarlos a la fuente de alimentación.

Cableado interno de la caja, los típicos conectores que van a la placa base.

Retiremos la parte frontal para ver que se esconde ahí. No hay mucho que destacar, simplemente podemos apreciar mejor el filtro antipolvo.

Si lo quitamos podemos ver lo que realmente será capaz de parar en cuanto a suciedad se refiere, sin duda nos evitará tener que estar limpiando el interior de la caja cada poco tiempo.

El panel frontal de conectores y botones al descubierto.

Turno para el otro lateral, vamos a ver el sistema de gestión para el cableado interno. Tengo que decir que es un sistema muy bueno y que permite dejar todos los cables bien puestos y escondidos, esto nos ayudará a conseguir que el flujo de aire sea mejor en el interior de la caja.

Además dispone de tres presillas que permiten gestionar pasar todos los cables sin problemas.

Para terminar y como era de esperar en una caja de calidad, todos los bordes están redondeados para evitar cualquier corte a la hora de trabajar con ella. Esta es otra buena razón para tener una buena caja, porque hay algunas que es mejor no entrar dado que acabas lleno de cortes en las manos.

Es hora de irnos a la mesa de trabajo y empezar a montar nuestros componentes en el interior de la Corsair Vengeace C70.

MONTAJE.

Aquí cada uno tiene su propio orden de montaje, yo voy a seguir el que habitualmente uso. En primer lugar ponemos el disco duro en una de las bandejas disponibles, sin problemas dado que encaja a la perfección.

Después instalamos la placa base y la atornillamos. Como veis queda espacio suficiente para instalar disipadores más grandes.

La fuente de alimentación encaja sin ningún problema. Dado que esta caja dispone de perforaciones en la parte inferior, la fuente la instalamos con el ventilador orientado hacia abajo para que aspire aire fresco.

Ya solo nos queda insertar la tarjeta gráfica, la unidad óptica, gestionar el cableado y hacer todas las conexiones oportunas. El resultado de todo eso es el siguiente. Cabe mencionar que no habrá problemas para instalar tarjetas gráficas más grandes como las GTX 680 o Radeon HD 7970.

Y como ya preveía, el sistema de gestión para el cableado interno es una maravilla, me ha gustado mucho, incluso más que en mi actual caja.

Una vez arrancado el sistema, tanto el botón de encendido como el LED de actividad del disco duro se iluminan en color blanco.

Montar un sistema en la Corsair Vengeance C70 ha sido una experiencia exquisita, de verdad, es una caja que hasta ahora me está gustando bastante, tanto por su estética como por la facilidad de su montaje. Pero es hora de ver si pasa la prueba de fuego, nuestras pruebas de rendimiento térmico.

TESTEO.

Para poner a prueba a la Vengeance C70 hemos montado los siguientes componentes.

  • Procesador Intel Core 2Duo E6550.
  • Placa base Asus P5K EPU.
  • 2x1GB Kingston ValueRAM DDR2-667Mhz.
  • Disco duro Seagate SATA2 250GB.
  • Disipador Arctic Cooling Freezer 7.
  • Gráfica Asus GeForce GTX 550Ti DirectCU.
  • Fuente de alimentación Tacens 550W.
  • Grabadora LG.
  • Tarjeta WiFi PCI Conceptronic.

Ningún componente presenta overclock, todos los ventiladores están regulados automáticamente y la temperatura ambiente para las pruebas se ha mantenido estable a 25ºc.  En la temperatura del procesador se muestra el núcleo que más se calienta.

Para medir las temperaturas se ha usado el programa HW-Monitor PRO, la medición de las mismas en reposo se ha tomado después de una hora con el PC sin hacer nada, simplemente en el escritorio de Windows. Para la prueba en carga se ha usado el programa Prime95 junto con FurMark para el procesador y tarjeta gráfica respectivamente, para el disco duro se ha usado el test de estabilidad de AIDA64 puesto únicamente para los discos duros.

El valor que se muestra en las gráficas es el Delta o aumento de temperatura, es decir, la temperatura medida menos la temperatura ambiente. De esta manera se muestra de manera más fidedigna la influencia de la caja en la temperatura del equipo, sin importar si la temperatura ambiente es mayor o menor.

En reposo las temperaturas son bastante buenas, el núcleo más caliente se eleva 12ºc por encima de la temperatura ambiente, la gráfica tan solo 9ºc. El disco duro se sitúan en 11ºc y la placa base 16ºc, este último componente es el que más se ha calentado en reposo. Por ahora la configuración de los dos ventiladores instalados de forma que extraen el aire caliente del disco duro está funcionando bien.

Al poner el equipo en carga podemos ver como las temperaturas aumentan significativamente, pues el núcleo más caliente sube hasta 36ºc por encima de la temperatura ambiente, la GPU 48ºc, el disco duro 15ºc y la placa base 25ºc. La placa base es el componente que más me preocupa la verdad, aunque todavía hay un poco de margen. Los demás componentes se refrigeran bien, la temperatura del disco duro no es preocupante por lo que la configuración de ventiladores que emplea Corsair funciona bien.

La del procesador es cierto que 61ºc es un poquito alta, pero hay que tener en cuenta que en todo momento el Q-FAN ha estado activado y que el Freezer 7 es un disipador normal y corriente, con otro modelo con por ejemplo superior este dato sería bastante mejor.

Para que no estáis sumando la temperatura con la delta, os mostraré la tabla con los datos ya sumados.

CONCLUSIÓN.

La Corsair Vengeance C70 es una caja a tener en cuenta, personalmente me han gustado mucho sus acabados empleando materiales de calidad, además del sistema de transporte con asas y el sistema de gestión del cableado que es una delicia. Puede que a muchos nos les guste el diseño, que les parezca soso o simple, pero a mi me ha gustado el color verde militar y ese detalle del botón al estilo avión de combate.

Montar un sistema en esta caja ha sido coser y cantar, mucho espacio para trabajar y cero problemas a la hora de ver por donde esconder los cables. En temas de refrigeración cumple con su cometido, aunque es cierto que la temperatura de la placa base puede mejorar, pero con la instalación de dos ventiladores en la parte superior debería hacerlo sin problemas. Otro detalle es que los filtros antipolvo se quitan con suma facilidad y se pueden lavar y volver a ponerlos en poco tiempo. En cuanto a la sonoridad es una tumba sinceramente, los tres ventiladores que lleva instalados de serie no hacen nada de ruido y mueven un buen caudal de aire.

 PROS:

  • Estética militar (para el que le guste).
  • Ofrece puertos USB 3.0.
  • Espaciosa.
  • Lleva filtros antipolvo.
  • Podemos instalar gráficas de gama alta.
  • Fácil de limpiar.
  • Gestión del cableado excelente.
  • Paneles laterales sin tornillos.
  • Capacidad para instalar hasta once ventiladores.

CONTRAS:

  • Podría incorporar un ventilador al menos en la parte superior.

Por todo lo anterior desde HardZone le vamos a otorgar con mucho gusto a la Corsair Vengeance C70 nuestro premio en la categoría de oro.

Queremos agradecer a Corsair que nos haya enviado la muestra para su análisis.

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