Underclock ¿por qué se usa en CPUs de Intel y AMD o en GPUs de NVIDIA?

Vivimos una época donde tanto las GPUs como las CPUs están escalando hacia dos vertientes totalmente distintas, necesarias y que por otra parte no son para nada nuevas. Hablamos por supuesto de un mayor número de núcleos/Shaders y una mayor frecuencia, pero esto está haciendo que los consumos y temperaturas se disparen a niveles por encima de lo que muchos están dispuestos a refrigerar. Aquí entra una técnica tan antigua como la misma existencia del reloj del sistema: Underclock, pero ¿qué es?

Las viejas costumbres nunca mueren y mientas estén disponibles muchos las aprovecharán. Por diversas razones hay usuarios que pretenden lo contrario que lo que logran Intel, NVIDIA o AMD y aquí es precisamente donde todo se vuelve interesante, porque es una lucha por conseguir el mejor rendimiento con una serie de requisitos.

Underclock, tan antigua como necesaria para CPUs y GPUs

Velocidad procesador clocking switching

Buscamos el mayor rendimiento y para ello todo se basa en pocos factores, como frecuencia, IPC o número de núcleos en el die, pero, ¿y si resulta que necesitamos uno de ellos pero no la frecuencia en sí misma?

Entonces solo queda hacer Underclock, la cual es una técnica muy simple que permite bajar la velocidad de reloj a CPUs y GPUs sin importar factores como el rendimiento. Lógicamente si lo que queremos es bajar la frecuencia perderemos performance en nuestro procesador o tarjeta gráfica, igual que en las memorias, pero hay motivos de sobra para lograrlo al mismo nivel que cualquier usuario harían undervolt a estos componentes.

Underclock vs undervolt, ¿iguales en esencia? ¿sirven para lo mismo?

Si comparamos estas dos técnicas (underclock vs undervolt) las diferencias son simples y claras: con la primera nos dedicaremos a bajar frecuencias perdiendo con ello rendimiento, con la segunda bajamos voltajes perdiendo con ello estabilidad y posiblemente si somos muy agresivos también rendimiento.

Underclock no implica undervolt o viceversa, son dos técnicas totalmente independientes y que sin embargo pueden y deberían ser usadas al unísono siempre que se sepa lo que se hace. Son técnicas que requieren un nivel de conocimientos medio-alto cuando nos metemos más a fondo en ellas.

Por entender el concepto de underclock mejor, podríamos decir que es lo opuesto al tan famoso overclock y evidentemente sus efectos hacen honor a su significado, por ello, como pasa en overclock y su voltaje que normalmente hay que subirlo (esto no tiene nombre específico como tal, todo se engloba dentro de overclock) en underclock sí que se habría que aplicar undervolt para compensar y ganar más ventajas generales.

¿Por qué realizar underclock si lo que buscamos es más rendimiento?

Bueno, aunque no lo parezca el paradigma actual ha cambiado hacia unos niveles bastante raros. La gama de CPUs Mainstream se está llevando todo elogio y atención del usuario, mientras que la gama HEDT de procesadores está siendo residual y posiblemente desaparezca a largo plazo, porque los niveles de núcleos y frecuencia se están disparando hasta parecer servidores de hace solo 5 años.

Por lo tanto, se está dando el caso tan curioso de que los usuarios están comprando hardware con unas prestaciones tan sumamente brutales que no piensan en otros temas adyacentes a la compra de un procesador o tarjeta gráfica.

Nos referimos a cosas que todos hemos visto a poco que estemos dentro del sector profesional: CPUs i9 o Ryzen 9 con placas base de 100 euros, tarjetas gráficas con consumos por encima de los 300 vatios con PSU de apenas 600 vatios, cajas con refrigeración más que deficiente porque son de gama baja, disipadores de 20 euros para procesadores TOP y cosas similares.

Alguno puede que se esté echando las manos a la cabeza y con razón, pero ese es el mundo real del usuario medio, que a veces se deja asesorar o mal asesorar por personas que tienen pocos o nulos conocimientos del sector y claro, cuando llegan los problemas buscamos información.

Pero entonces ya es tarde porque el dinero está gastado y el problema es muy real. Los síntomas son claros: ralentizaciones del PC, reinicios, congelaciones, sensación de poca velocidad etc etc … Estos se deben en su gran mayoría a problemas térmicos o eléctricos, donde si ya hemos gastado todo el dinero del presupuesto y no podemos cambiar ciertas partes del PC, la solución pasa por la configuración más óptima el mismo para nuestras necesidades.

Bajar la frecuencia evita algunos de los problemas que podamos tener

Si no podemos refrigerar el componente en cuestión hay dos opciones: underclock o undervolt. El problema es que el segundo requiere de ciertos conocimientos y bastante tiempo de testeo para afirmar que hay estabilidad, mientras que el primero solo necesita tocar uno o dos parámetros para garantizar la misma estabilidad o más (de haber problemas claro).

Por ello, la dificultad hace que el usuario medio sin conocimientos sobre estos temas termine optando por escoger underclock sobre undervolt, porque liarse a pasar test a cada bajada de voltaje y ajuste de settings no es para todo el mundo, pero sí modificar dos parámetros de forma rápida en BIOS.

Dichos parámetros a tocar para el underclock varían dependiendo de la CPU o GPU en cuestión. Para procesadores desbloqueados para overclock es tan sencillo como cambiar el multiplicador del mismo, pero para procesadores bloqueados tendremos que tocar el antiguamente llamado FSB, ahora llamado BCLK.

En el primer caso solo perderá rendimiento el procesador, mientras que en el segundo tendremos algunos problemas añadidos, ya que el PCIe se verá afectado en su velocidad en algunas plataformas. La pregunta ahora es ¿cuánto hay que bajar el multiplicador o el BCLK?

La respuesta es tanto cómo sea necesario para cubrir con lo que necesitamos. Es decir, si tenemos un problema de temperatura, habrá que reducir la frecuencia hasta niveles donde nos sintamos cómodos y el procesador esté seguro y no entre en juego la protección del mismo.

Si es una GPU es un poco más de lo mismo, salvo que en este caso solo podremos bajar MHz mediante programas de terceros para Windows. Lo bueno que tiene esta técnica es que es sencilla, el voltaje se mantendrá tal cual y por ello no perderemos estabilidad general, pasarnos tampoco otorga ventaja alguna, sino más bien lo contrario.

En definitiva, el tiempo lo debemos gastar en lo importante, mantener el procesador en un rango de temperatura seguro, la GPU idem de lo mismo, a costa de tener un menor rendimiento.