La tecnología FSR 4 ha conseguido que cualquier juego se vea mucho mejor que con técnicas anteriores. Sin embargo, esto no es algo que podamos aplicar a todos los títulos, por lo que en el día de hoy, veremos cómo usar FSR 4 incluso en muchos juegos que no lo soportan oficialmente.
No haremos milagros, ni conseguiremos una calidad impresionante, pero sí una mejora que hará que, visualmente, un juego nos parezca mucho mejor que antes, sobre todo si tenemos ambas versiones una al lado de otra, donde esos pequeños detalles se ven mejor.
¿Puedo usar FSR 4 en juegos no compatibles?
La respuesta rápida, aunque con matices, a esta pregunta, es sí. Aunque hay que aclarar una cosa, y es que no vamos a conseguir que cualquier juego sea compatible con FSR 4 de la noche a la mañana. Lo que sí podemos hacer es aprovechar herramientas de terceros para forzar su uso en muchos títulos que, en teoría, no deberían soportarlo, pese a que tampoco haremos milagros, ni conseguiremos un «nuevo juego».
La más conocida actualmente es OptiScaler, una utilidad que se ha hecho bastante popular entre los usuarios de gráficas Radeon. Su funcionamiento es relativamente sencillo: detecta las llamadas que realiza el juego a tecnologías de reescalado como DLSS o XeSS y las redirige para utilizar FSR 4 en su lugar. De esta forma, juegos que nunca recibieron soporte oficial pueden beneficiarse de las mejoras que ofrece la nueva tecnología de AMD.
La ventaja es que no hace falta esperar a que los desarrolladores actualicen cada título. Si el juego ya cuenta con algún sistema de escalado moderno, existe la posibilidad de que OptiScaler pueda aprovecharlo para activar FSR 4. Evidentemente, no funciona en todos los casos, pero la lista de juegos compatibles es bastante amplia y sigue creciendo con el tiempo.
Ahora bien, tampoco hace milagros. FSR 4 no añade detalles que no existen ni transforma un juego antiguo en uno de nueva generación. Lo que hace es reconstruir la imagen de una forma mucho más inteligente que las versiones anteriores, consiguiendo una imagen más limpia, con menos ruido y una mejor definición en elementos que suelen dar problemas, como la vegetación, las sombras finas o los objetos que aparecen a lo lejos.
La diferencia suele apreciarse especialmente cuando estamos jugando en resoluciones altas o utilizando modos de rendimiento agresivos, donde el reescalado tiene más trabajo que hacer. En esos escenarios, FSR 4 logra mantener una calidad visual superior y reducir algunos de los defectos que eran habituales en FSR 2 o FSR 3.
Por eso, si tienes una GPU compatible y juegas a títulos que todavía no han recibido soporte oficial, merece la pena probar esta alternativa. En muchos casos la mejora no será revolucionaria, pero sí lo bastante notable como para que, después de acostumbrarte, no quieras volver al método de escalado anterior. Sería mejor si la propia desarrolladora lo implementase, pero en muchas ocasiones, con juegos más antiguos, o por falta de tiempo, no es así, y hacerlo por nuestra cuenta, aunque con herramientas menos oficiales, es una de las opciones que la comunidad acaba aceptando.
