Tanto NVIDIA, como AMD e Intel están impulsado tecnologías como el trazado de rayos en tiempo real y la generación de fotogramas mediante inteligencia artificial y dejando rápidamente los modelos antiguos fuera de juego y, con el tiempo, en el olvido.
Sin embargo, AMD ha sorprendido a la comunidad gamer de PC al lanzar una actualización de controladores clave para dos de sus familias de GPU más emblemáticas y duraderas: Polaris y Vega.
La última actualización de software Adrenalin Edition 26.5.2 WHQL incluye actualizaciones para ambos modelos y llega tras un prolongado periodo de silencio que se extendía desde agosto de 2025. Esta actualización no forma parte de la rama principal de controladores de la compañía, sino que se ha distribuido de manera independiente para dar soporte exclusivo a lo que AMD denomina su «rama heredada» (legacy).
¿Qué tarjetas gráficas se benefician de esta actualización?
El ecosistema de hardware cubierto por este lanzamiento abarca una época dorada de la división Radeon. Entre los modelos compatibles se encuentran:
- Serie Radeon RX 400 y RX 500: Basadas en la arquitectura Polaris, incluyendo modelos legendarios por su relación calidad-precio como las RX 480 y RX 580.
- Serie Radeon RX Vega: Modelos de gama alta entusiasta como la Vega 56 y Vega 64.
- Radeon VII: La última gran representante de la arquitectura Vega en el mercado de consumo masivo, lanzada en 2019.
- Soluciones profesionales y portátiles: Modelos especializados como la Radeon Pro Duo y la serie móvil Radeon 600.
A diferencia de los controladores modernos diseñados para optimizar los últimos lanzamientos, la versión Adrenalin 26.5.2 tiene un único y muy específico propósito. AMD ha diseñado esta versión para solucionar un problema de cierres intermitentes en Apex Legends, un fallo técnico estaba arruinando la experiencia de juego de los usuarios que juegan a este battle royale con tarjetas de las series RX 400 y RX 500.
Llama la atención que AMD haya invertido tiempo y recursos en un juego que, según las estadísticas de Steam, no se encuentra habitualmente entre los 10 más jugados ni por reunir a cientos de miles de usuarios todos los días.
Este parche no incluye mejoras de rendimiento, funciones adicionales y, obviamente, soporte para títulos de estreno no solo porque no serán capaces de moverlos, sino también porque, al ser consideradas legacy, ya no reciben este tipo de soporte.
Bajo este modelo, el soporte activo ha terminado, por lo que el equipo de ingenieros ya no invierte recursos en optimizar su rendimiento en juegos modernos ni en adaptar tecnologías de vanguardia a estos chips antiguos. No obstante, AMD mantiene el compromiso de intervenir mediante controladores aislados cuando se detectan vulnerabilidades graves de seguridad o errores de compatibilidad críticos en los juegos más populares del mundo, algo que también hace NVIDIA.
La última tarjeta basada en Polaris fue la RX 590 (2018), lo que significa que el silicio detrás de estas GPU tiene cerca de ocho años de antigüedad. Sin embargo, en 2024, ASRock lanzó la RX 550 Low Profile adaptada a los tiempos modernos pero que, como era de esperar, pasó sin pena ni gloria por el mercado.
