Los procesadores son el cerebro de cualquier sistema informático. Desde el dispositivo en que estás leyendo esto, hasta los grandes servidores que constan de estos cerebros gigantescos. En este tipo de productos, Intel y AMD lideran el mercado tanto para consumidores y empresas, pero ¿qué ocurre si buscamos los procesadores más caros jamás creados?
El último ejemplo, y el que precisamente da pie a este artículo, es el Intel Xeon 6980P. Un verdadero monstruo de 128 núcleos y 256 hilos, que se ha convertido en el procesador más caro de la historia. Pero no está solo. Junto a él, también tenemos nombres como el Intel Xeon E7-8894 v4 y el AMD EPYC Genova 9654. Un podio que destaca por su potencia, pero sobre todo por su coste.
De hecho, estos chips no se concibieron para los usuarios del hogar, sino para empresas y centros de datos que requieren de la máxima potencia por centímetro cuadrado. Por lo que, la pregunta es: ¿hasta dónde pueden llegar los precios en el mundo de los procesadores?
Intel Xeon E7-8894 v4
Hasta la llegada del Xeon 6980P, este procesador de Intel era el rey indiscutible de los grandes servidores. El precio máximo que consiguió alcanzar fue el de 8.898 dólares. Y ello se explica porque está basado en una arquitectura Broadwell de 14 nm, 24 núcleos y 48 hilos. Algo que, durante muchos años, lo convirtió en la opción favorita para empresas que requerían ingentes capacidades de procesamiento.
A día de hoy, ya ha sido superado por el primero de esta lista, pero sigue siendo un referente y trabajando de manera activa en muchos servidores del mundo. Lo que distinguía precisamente al E7-8894 era su fiabilidad y capacidad de expansión. Y contaba con una arquitectura que permitía gestionar enormes cargas de trabajo con una eficiencia única, que solo pudieron superar las versiones posteriores. Además, incluía 32 líneas PCIe 3.0. Por lo que reinó sin rival alguno en centros de datos de última generación.
AMD EPYC Genova 9654
El EPYC Genova es el que sostiene la medalla de plata dentro de esta clasificación. Lo amparan sus 96 núcleos, pero lo que hace que esté aquí es su precio de 11.800 dólares. Este procesador destaca por su potencia y eficiencia, pero siempre de cara a entornos empresariales que anteponen el rendimiento y el ahorro de energía. AMD es el rival a batir por Intel en este segmento de procesadores de alto rendimiento, y su presencia en el top 3 es clara muestra de ello.
El EPYC Genova 9654 destaca por una arquitectura ZEN 4, que permite un alto rendimiento por vatio consumido, y una capacidad de escala perfecta para grandes empresas. A ello hemos de añadirle su soporte para grandes volúmenes de memoria y su compatibilidad con sistemas de virtualización avanzada. Sin embargo, no alcanza las capacidades del rey supremo de esta lista.
Intel Xeon 6980P
Hablar del Intel Xeon 6980P es hablar del procesador más caro, pero también del más potente de la historia. Lo avalan sus 128 núcleos y 256 hilos. Y su precio inicial fue de 17.800 dólares. El caballo de batalla para los principales servidores en centros de datos que necesiten la máxima potencia computacional posible.
El hecho de contar con este chip en nuestro PC de casa sería una pérdida de dinero y capacidades absoluta, pues está diseñado para tareas como virtualizaciones de empresas enteras y una arquitectura para un escalado inmenso. Además, por supuesto, de contar con un precio prohibitivo para cualquier usuario de a pie. Su diseño está enfocado en la densidad de sus núcleos y en la compatibilidad con sockets. Pero además, cuenta con 504 MB de caché L4, tecnología de 5 nm y soporta hasta 3072 GB de memoria RAM DDR5-6400 (la de un PC cotidiano abarca 8, 16 o 32 GB comúnmente).
