Los procesadores Core Ultra Serie 200 de Intel para ordenadores de sobremesa no han tenido la acogida en el mercado que el equipo azul esperaba, debido a su bajo rendimiento en comparación con las generaciones anteriores. Esto ha obligado a la compañía a bajar el precio de algunos de los modelos para intentar darle salida al stock acumulado.
Los procesadores de Intel que más salida están teniendo en el mercado corresponden a la 13ª y 14ª generación. La 13ª generación supuso la primera generación de Raptor Lake mientras que la 14ª generación fue una actualización con velocidades de reloj más elevadas como principales cambios.
Al tener más salida en el mercado, el stock disponible de ambas generaciones se está reduciendo a un ritmo mucho más elevado que los Core Ultra 200. Esto ha hecho a Intel haya decidido subir el precio de la 13ª y 14ª generación en un 10% según afirman diversos analistas de la industria, información que ha publicado el medio taiwanés DigiTimes.
Los procesadores antiguos de Intel subirán de precio
Si bien es cierto que, con los Arrow Lake, Core Ultra 200, Intel ha conseguido el objetivo de optimizar el consumo de energía, lo ha hecho a costa de un menor rendimiento, un movimiento perfecto para equipos portátiles, pero totalmente contraproducente para el mercado de PCs de sobremesa, donde el rendimiento está muy por encima del consumo de energía. DigiTimes se puso en contacto con Intel para confirmar esta información y desde el equipo azul afirmaron que no tenían ningún comentario que hacer al respecto.
El bajo rendimiento de los Core Ultra 200 no es el único motivo que por el que los usuarios siguen confiando en generaciones anteriores. Los nuevos PC con IA, siguen sin ser un reclamo suficiente para los usuarios ya que ofrecen nada innovador. Además, estos son más caros que las generaciones anteriores, lo que demuestra que el precio sigue siendo una parte muy importante en la decisión de los compradores al comprar un PC.
Fabricantes como Acer y Lenovo, afirman los PC con IA se están haciendo un hueco en el mercado con una penetración en el mercado del 40 y 30% respectivamente, aunque todavía tienen mucho camino por recorrer para convertirse en la opción preferida de los usuarios.
Como era de esperar los fabricantes han expresado su malestar por esta subida de precios de los procesadores de Intel, no solo porque incrementa los costes de fabricación, sino también porque se suma a la subida de precios de la memoria RAM y unidades de almacenamiento SSD, viéndose obligados a reducir su margen si no quieren reflejar el incremento en el precio de sus productos.
Intel lo ha permitido
Con el lanzamiento de una nueva generación de procesadores de Intel, la compañía dejaba de fabricar las generaciones anteriores para fomentar la venta de los nuevos, al igual que hace NVIDIA y AMD. Sin embargo, TSMC ha seguido fabricante los procesadores de 13ª y 14ª generación por lo que, sino que llega a ser por este movimiento, las cifras de ventas de los procesadores de Intel podrían haber sido catastróficas en 2025.
