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Tal y como está el mercado del hardware ahora mismo, no es de extrañar que haya muchos usuarios que todavía estén aguantando sus PC gaming de hace unos cuantos años, y para ellos tenemos hoy una buena noticia: la plataforma Intel Haswell con placas base de la serie 8 (chipsets Z87, H87, Q87, B85, Q85 y H81) ahora tienen una nueva forma de activar Resizable BAR, lo que en líneas generales (que ahora explicamos con más detalle) permite tener un mayor rendimiento gráfico.
En resumen
- El proyecto reBART permite activar Resizable BAR de forma no oficial en placas Intel Haswell con chipsets Z87, H87, Q87, B85, Q85 y H81.
- El desarrollador roschank descubrió que las BIOS de los fabricantes carecían del código necesario para habilitar el espacio de direcciones por encima de los 4 GB en placas Haswell.
- El Dr. Moritz Lehmann demostró una placa Z87 funcionando con dos gráficas Intel Arc, B580 y A750, usando el proyecto reBART, aunque faltan cifras de rendimiento.
La propuesta le va a resultar especialmente interesante a usuarios que tengan una plataforma Intel Haswell en combinación con una tarjeta gráfica Intel Arc, ya que es con la que se han realizado las primeras pruebas. La propia Intel indica que Resizable BAR es necesario para obtener el rendimiento óptimo en sus gráficas (tanto la serie A como la B), aunque hay que tener claro que esto de lo que os vamos a hablar ahora es una modificación no oficial, por lo que habilitar esta función no convierte automáticamente a un equipo Haswell en una configuración con soporte oficial.
¿Por qué no se podía activar ReBAR en placas base Intel Haswell?
Resizable BAR es una función de PCI Express que permite ajustar el tamaño de la región de memoria de un dispositivo accesible para el sistema. En una tarjeta gráfica, esto facilita que la CPU pueda acceder a regiones más grandes de la VRAM. Su utilidad está en cómo se gestionan esos accesos y las transferencias de datos, algo que puede traducirse en mejoras de rendimiento.
Intel explica que, en sus gráficas de la familia Arc, la CPU envía a la memoria gráfica datos como texturas, geometría y sombreadores. Sin ReBAR, esas operaciones se realizan en transferencias más pequeñas, lo que aumenta el trabajo del controlador de memoria, que hace cuello de botella. La compañía también relaciona su desactivación con picos más pronunciados en los tiempos de fotograma en determinadas situaciones, como los cambios de escena.
En las placas de la serie 8, el obstáculo estaba en el firmware. Según cuenta roschank, comenzó a investigar después de intentar activar Above 4G Decoding en una B85 sin conseguirlo. Encontró que faltaba el código necesario para habilitar el espacio de direcciones por encima de los 4 GB y que esa carencia se repetía en las BIOS de los fabricantes que había comprobado. Por tanto, la presencia de una opción con ese nombre no garantizaba que funcionase.
El proyecto reBART, que tenéis enlazado en el párrafo anterior, aborda ese problema durante el arranque. Espera a que el firmware termine de inicializar la gráfica y después reorganiza su ventana de memoria por encima de esa frontera, trasladando también el búfer de imagen utilizado durante el inicio. Así, el sistema operativo puede arrancar con la nueva configuración aplicada.
Ya hay pruebas con Intel Arc, pero todavía faltan cifras de rendimiento
El proyecto ya cuenta con una primera demostración. El Dr. Moritz Lehmann (@ProjectPhysX) ha mostrado un equipo Haswell con una placa Z87 funcionando con dos gráficas, una Intel Arc B580 y una A750, gracias al trabajo realizado en reBART. Es un ejemplo de que esta combinación puede funcionar, aunque una experiencia individual no permite dar por compatible cualquier placa de esa generación. Lo que sí dice el creador es que es compatible con gráficas Intel, AMD y NVIDIA indistintamente (el punto bloqueante era la placa al fin y al cabo, no la gráfica).
Para utilizarlo hace falta un sistema operativo de 64 bits, arranque UEFI con particionado GPT, CSM desactivado y una gráfica dedicada como salida principal. La instalación implica parchear la tabla DSDT, incorporar el controlador de reBART a la BIOS y flashear el firmware modificado. Después se selecciona el tamaño del BAR con la herramienta ReBarState. Como podéis ver, no es algo fácil que digamos y tampoco exento de riesgos, aunque en la página del proyecto que enlazamos más arriba tenéis instrucciones específicas.
También falta resolver la pregunta que más interesa cuando hablamos de jugar: cuánto rendimiento se gana realmente. La documentación consultada del proyecto no incluye una comparativa de juegos que permita atribuirle un porcentaje de mejora. Confirmar que ReBAR está activo es un avance técnico; determinar su efecto exige medir el mismo equipo, con los mismos juegos y ajustes, antes y después de habilitarlo.
