El elevado coste de la memoria DRAM está haciendo que muchos fabricantes se replanteen su estrategia para los próximos años, ya que la crisis que le afecta, como muy pronto, no acabará hasta 2028 en el peor de los casos, aunque se podría estabilizar a finales de 2026.
Mientras que ASUS, según diversos rumores, analizan la posibilidad de incrementar la fabricación de placas base compatibles con el zócalo AM4, compatibles con DDR4, otros fabricantes como NVIDIA, tiene previsto resucitar modelos antiguos basados en la arquitectura Ampere (RTX 30) y no por la arquitectura Blackwell disponible en la RTX 50.
Pero claro, de nada sirve resucitar arquitecturas antiguas si no hay disponibilidad de procesadores. En este sentido, AMD tiene previsto devolver al mercado los procesadores Ryzen con arquitectura Zen 3, otro movimiento para esquivar la brutal subida que ha experimentado la memoria RAM DDR5.
AMD relanzará procesadores Ryzen 5000 basados en arquitectura Zen 3
En una entrevista realizada en el CES 2026 que se está celebrando estos días en la ciudad de Las Vegas, David McAfee, máximo responsable de la división de productos Ryzen de AMD, habló acerca de la crisis de los chips dejando caer la posibilidad de que la compañía vuelva a relanzar la serie Ryzen 5000 con arquitectura Zen 3, para así poder satisfacer la demanda de los usuarios que necesitan renovar sus viejos equipos y/o procesadores por unos más potentes pero que no se pueden permitir pagar el elevado precio que ha alcanzado la memoria RAM en los últimos.
Montar un PC nuevo en la actualizad con los últimos procesadores de AMD y de Intel, requiere de módulos de memoria DDR5, una inversión prohibitiva para la mayoría de los usuarios, ya que, según la cantidad, puede llegar a costar incluso más que un procesador de última generación.
Personalmente, tenía la intención para finales de 2025 de renovar mi viejo PC AMD con zócalo AM4 por uno compatible con AM5, algo que, lamentablemente he tenido que retrasar durante unos cuantos años viendo los precios de la memoria, una situación en la que probablemente o veréis muchos de nuestros lectores.
Intel, debido a su manía de utilizar los zócalos únicamente durante 3 generaciones (en el mejor de los casos) lo tiene más complicado en este sentido, por lo que, si ya le ha ido mal durante 2025, 2026 puede ser todavía peor.
Si bien es cierto que los usuarios domésticos son los principales afectados, los fabricantes de componentes (fuentes de alimentación, de disipadores, de cajas para PC entre muchos otros) ven en peligro su viabilidad comercial durante 2026 si los usuarios únicamente renuevan el procesador, manteniendo el resto del hardware.
Lo lógico hubiera sido que los principales fabricantes de componentes para PC se juntaran e hicieran presión para que los principales fabricantes de memoria no destinaran todos sus recursos a la memoria de alto rendimiento (HBM) para servidores de IA, todo parece indicar que cada uno se está buscando la vida por su cuenta, por lo que podemos esperar sentados si queremos renovar nuestro PC compatible con DDR5.
Más allá de esta jugada, que obviamente no es sino una solución temporal al problema de la escasez de memoria, AMD también sigue avanzando en su hoja de ruta hacia arquitecturas futuras, incluyendo el lanzamiento de Zen 6 con litografía de 2 nm y mejoras de rendimiento y eficiencia notables, así como variantes como Zen 6c enfocadas en plataformas de alta densidad. Estos desarrollos siguen previstos para este año 2026, y su compatibilidad con el socket AM5 sigue en pie.
Otro factor interesante es el hecho de que la arquitectura Zen 3 sigue siendo muy atractiva para OEMs, donde la estabilidad, la madurez del nodo y su amplia disponibilidad pesan más que su rendimiento bruto.
