La crisis de la DRAM no solo está afectando al precio de la memoria RAM y al almacenamiento SSD, dos de los componentes más importantes de cualquier PC. También está afectando a otros tipos de almacenamiento como son las tarjetas de memoria y los pendrives con subidas medias del 124% frente a los precios de 2025 llegando incluso hasta un 261% en determinados fabricantes.
El motivo es de sobra conocido: el aumento de la demanda de chips de memoria para centros de datos de IA. Esto ha obligado a muchos fabricantes a adaptar sus líneas de producción para cubrir esta demanda que, además, es mucho más rentable económicamente, de ahí que el stock que llega al mercado lo haga por cuentagotas y a precio de oro.
SanDisk, Lexar y compañía suben precios: la memoria flash paga la factura de la IA
Una vez más, los usuarios somos los encargados de pagar la factura de la Inteligencia Artificial, no solo cuando compramos RAM y unidades SSD, sino también a la hora de comprar tarjetas SD, microSD y pendrives, a pesar de ofrecer una capacidad de almacenamiento muy inferior y ser más lentos.
Según un análisis publicado por Tom’s Hardware basada en el histórico de precio de Amazon y una investigación de PCWorld, el precio medio de estos dispositivos de almacenamiento se ha incrementado, con respecto a 2025, en un 124%. Si bien es cierto que son más lentos, en el interior encontramos lo mismo que las unidades SSD: chips NAND, chips que proceden de las mismas obleas y líneas de fabricación una vez clasificados por calidad y rendimiento.
Una vez clasificados, los mejores chips se utilizan para las unidades SSD destinadas a centros de datos que no tienen problemas para pagar de más, dejando el resto de menor calidad y rendimiento para tarjetas de memoria y pendrives, aunque sin reducir o al menos, mantener el precio.
Las unidades de almacenamiento SanDisk Ultra Fit y Ultra Dual Drive Go muestras subidas del 75% al 142% según su capacidad de almacenamiento. La tarjeta de memoria SanDisk Extreme Pro SDXC UHS-I registra un incremento de hasta un 163% en determinados modelos, mientras que la Lexar Professional SDXC UHD-II se dispara por encima del 200% con respecto al precio de 2025. Pero, la subida más espectacular de todas se encuentra en la tarjeta microSD Lexar Blue UHD-I que ha subido en hasta un 261%.
Los fabricantes cambian de estrategia
Para justificar la subida de precio que está experimentado estos productos, algunos fabricantes están enfocado sus productos a gamas premium. Para muestra un botón: la tarjeta SanDisk Extreme Pro UHS-II de 2 TB tiene un coste de por GB de 0,98 dólares, mientras que la misma tarjeta, pero UHS-I, el precio del GB se queda en 0,21 dólares.
Ampliar las líneas de producción para satisfacer la demanda, como hemos comentado en diversas ocasiones, lleva tiempo y dinero mientras que la demanda de la IA sigue creciendo continuamente. Además, siempre está el riesgo de que la burbuja que rodea a la Inteligencia Artificial acabe por explota.
