Si estás pensando en comprarte unos auriculares nuevos para jugar a videojuegos, existen muchos tipos, pero no todos funcionan igual. Es por ello que, en el día de hoy, veremos cuáles son mejores, si los in-ear, o los cerrados, ya que no son iguales en la práctica.
Y es que, unos buenos auriculares pueden marcar la diferencia en muchos juegos, ya que, si bien es cierto que en títulos como el FIFA no es tan importante, en otros donde hay que escuchar al enemigo, y sobre todo de qué lado viene, sí que pueden cambiar la partida.
Qué auriculares escoger para jugar
Aunque todo depende de gustos, los auriculares cerrados siguen siendo la opción más completa para jugar. No porque los in-ear sean malos, sino porque, en igualdad de calidad, suelen ofrecer una experiencia más cómoda y envolvente cuando pasas varias horas delante del PC o la consola.
Los in-ear tienen algo muy a su favor, y es que apenas ocupan espacio y aíslan bastante bien del ruido exterior. Si juegas en una habitación con gente hablando, un ventilador o cualquier otro ruido de fondo, ese aislamiento extra ayuda a centrarte en la partida. Además, son muy cómodos para llevarlos de un sitio a otro. Si tienes una Steam Deck, una Switch o juegas desde un portátil cuando viajas, probablemente les saques mucho partido.
Ahora bien, no todo el mundo se acostumbra a tenerlos metidos en el oído durante horas. Hay quien puede estar toda la tarde con ellos sin problema y hay quien, al cabo de una hora, ya quiere quitárselos. Es algo muy personal, y de ahí que no haya una respuesta única para todo el mundo.
Con los auriculares de diadema ocurre justo lo contrario. Son más grandes y ocupan más, pero normalmente se sienten más naturales cuando llevas mucho tiempo jugando. Al apoyar sobre la cabeza en lugar de ir dentro del oído, la sensación de fatiga suele ser menor, siempre que las almohadillas sean cómodas y de calidad, claro.
También hay otro detalle que muchas veces se pasa por alto, y es la sensación de espacio. En juegos competitivos, unos buenos auriculares cerrados suelen hacer más fácil distinguir si un enemigo viene por delante, por detrás o desde otro piso. No significa que con unos in-ear no puedas hacerlo, pero normalmente esa percepción resulta algo más clara en unos cascos de diadema de calidad y precio similar. Ahora bien, como decíamos, también depende del tipo de juegos que te gusten, pues podrías no necesitar esta ventaja.
Luego está el tema del micrófono. Aunque hay excepciones, la mayoría de auriculares gaming de diadema montan micrófonos bastante mejores que los que incorporan unos in-ear. Si juegas con amigos o utilizas chat de voz a diario, es un punto que termina teniendo bastante peso, ya que te escucharán mucho mejor en las conversaciones.
En resumen, no hay una respuesta universal. Si quieres unos auriculares para usarlos casi exclusivamente en casa, yo me quedaría con unos cerrados. En cambio, si buscas algo que puedas llevar siempre encima y usar tanto para jugar como para escuchar música o ver vídeos en cualquier sitio, unos buenos in-ear tienen mucho sentido. Lo importante es no fijarse solo en el formato, porque un buen auricular seguirá sonando mejor que uno mediocre, sea del tipo que sea.
