La Steam Deck será difícil de reparar: ¿deficiencias en el diseño?

Si la expectación con Steam Deck es alta, los dos nuevos vídeos de su análisis que han sido publicados han dejado muchas más luces que sombras, pero estas últimas han sido bastante importantes. Y es que tal y como dijo la propia Valve su consola no será fácil de desmontar, pero de ahí a lo que se ha visto hay un paso, puesto que hay partes que podrían dañarse si intentamos extraerlas, lo que sugiere que podría haber deficiencias en su diseño por diferentes motivos.

Quedan poco más de dos semanas y todo está cada vez más claro. Steam Deck no solamente va a arrasar en el mercado de las consolas portátiles por encima de todos, es que lo hará con suficiencia hasta el punto de que puede que en 2022 no tenga siquiera rival. Pero aunque hay muchas cosas buenas, como tengamos un problema con la consola…

Derecho a reparar, pero el desmontaje de Steam Deck no es fácil

Valve quiere que al igual que ocurre en PC un usuario pueda reparar su Steam Deck, por lo que es más que probable que ponga a disposición de los usuarios muchas partes de la consola a modo de reemplazo, si no todas. El problema es que repararla no será tarea sencilla.

Si bien los vídeos de Linus Tech Tips y Gamers Nexus son instructivos en la materia, la realidad que muestran es bastante preocupante. En primer lugar el desmontaje en sí mismo no es apto para cardiacos, es complicado, tiene distintos niveles y salvo ciertas partes fáciles de extraer como el disipador o los controles, el resto es una amalgama de paciencia y tenacidad unida a unos conocimientos técnicos altos, así como de intuición en el orden de retirada del hardware.

Pero aunque lo hagamos con los materiales y herramientas necesarias la pericia de cada uno será la mejor arma para dicho desmontaje, y es que podemos dejar inoperativa nuestra Steam Deck.

Cuidado con la batería y la Micro SD

Dos han sido los principales puntos a tratar en este desmontaje, que al mismo tiempo son partes fundamentales de la consola: la batería y el almacenamiento. La primera tiene forma de L, es bastante grande y está pegada de tal manera al chasis que la sostiene que ver como la retiran es impactante, principalmente por la fuerza que hemos de hacer para extraerla.

Tanto es así que no tiene lógica alguna usar tantísimo pegamento sellante en ella, puesto que podríamos dañarla al retirarla. El otro punto delicado es curiosamente la Micro SD. Si no realizamos el orden correcto de desmontaje podríamos partirla, literalmente, en dos. Como se puede apreciar en los vídeos al extraer la parte trasera del display también se retira el lector, pero hay que hacerlo en un orden concreto porque si no terminaríamos por sacarla de una sola vez y aplicando un mínimo de fuerza podríamos partirla.

Lo que tenemos aquí es un intento de Valve que bien puede estar ligado a dos motivos: una deficiencia en el diseño que necesita el máximo de espacio interior en la consola para que la batería no se mueva de su sitio ni un milímetro. O bien que Valve intenta que no reemplacemos la batería como tal, quizás por riesgo de explosión o incendio, quizás porque considera que es algo que no debe retirarse.

Por otro lado, que el lector de tarjetas esté en dicha posición con ese desmontaje tampoco ayuda y puede quedar inutilizable si aplicamos demasiada presión. Así que cuando recibas tu Steam Deck ojo al desmontarla, porque en según que casos podría quedarte un bonito pisapapeles.

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