La versión de Final Fantasy VII Remake salió para la Nintendo Switch 2, sin embargo, nunca la vimos en la primera generación, y mucho menos en la Lite, una consola que no tiene un hardware tan potente como las actuales, y motivo por el que la compañía desarrolladora no se arriesgó a adaptarlo para ellas.
Sin embargo, ya sabemos que a la comunidad gamer le encanta probar cosas imposibles, o al menos en la teoría, ya que, un usuario, habría conseguido que este título funcionase en una Nintendo Switch Lite de solo 8 GB de RAM, y de manera bastante fluida.
Jugar al Final Fantasy VII Remake en una Switch Lite
Y es que, lo más interesante de todo esto no es que el juego arranque, sino todo lo que hay detrás para que eso pase. Porque Final Fantasy VII Remake no es precisamente ligero: tiene escenarios grandes, muchos efectos en pantalla y un nivel de detalle que pide bastante máquina. Meter eso en una Switch Lite suena, de primeras, a misión imposible. Es por ello que la propia desarrolladora no lo hizo, ya que es la primera interesada en ganar más dinero con los que no tienen la segunda versión de la consola.
Por eso tiene más mérito todavía. No es que alguien lo haya instalado y ya está, sino que hay bastante trabajo detrás para hacer que realmente funcione, como ajustes, recortes y probablemente bastantes pruebas hasta dar con algo que resultaba medio bien. Se han tenido que bajar gráficos, resolución y seguramente quitar cosas por el camino, pero aun así el resultado sorprende más de lo que cabría esperar.
Además de eso, también tenemos que tener en cuenta el tema del tamaño y cómo mueve los datos la consola, que tampoco juega a favor. La Switch Lite no está pensada para manejar juegos tan pesados ni con ese nivel de carga constante, así que el simple hecho de verlo correr ya es un logro, aunque no sea de la forma tan fluida que lo hace el original. No sabemos la velocidad a la que bajaría la batería, o si incluso tendría que estar enchufada para poder ejecutarse a máximo rendimiento, pero el caso es que funcionó.
Ahora bien, tampoco hay que idealizarlo. Esto no es una versión “lista para jugar” como tal. Habrá momentos peores, posibles fallos y una experiencia que no se acerca a la original en otras plataformas. Es más bien una prueba, un “a ver hasta dónde llegamos”, por lo que no podrás instalarla ni jugarla por tu cuenta en tu Lite, si es lo que venías buscando.
Y justo ahí está la gracia. Este tipo de cosas sirven para recordar que, aunque las compañías marquen unos límites claros, la comunidad muchas veces encuentra formas de estirarlos un poco más. No convierte a la Switch Lite en una consola pensada para este juego, pero sí deja una sensación curiosa: igual no era tan imposible como parecía, y si la empresa hubiese puesto más empeño en ello, puede que tuviésemos ese título para esta consola, aunque ahora ya, es imposible, y si queremos jugarlo, tendremos que irnos a por la nueva versión.
