Que la división de juegos de Microsoft, Xbox, no pasa por un buen momento, no es algo nuevo. El reemplazo de Phil Spencer por Asha Sharma como CEO de la compañía todavía no se ha dejado ver los resultados financieros a pesar de haber sumado más de 200 millones de nuevos jugadores.
Poco después de anunciar los resultados financieros, en los que la compañía reconoció que pierde dinero con cada Xbox que vende, la máxima responsable de Xbox ha reconocido a través de X que los más de 200 millones de nuevos usuarios que han sumado el último trimestre fiscal no son suficientes para crecer, ya que, a pesar de estas cifras, los ingresos cayeron en un 10%.
Atraer a nuevos jugadores no es suficiente
En la publicación que Sharma ha publicado podemos leer:
En el AF26, más de 200 millones de nuevos jugadores llegaron a XBOX y nuestros juegos, pero nuestro negocio no creció junto con nuestra audiencia. Necesitamos cerrar esa brecha invirtiendo en lo que los jugadores valoran. Eso tomará tiempo, pero esperamos volver al crecimiento para finales del AF27.
ASHA@asha_sharIn FY26, over 200 million new players came to XBOX and our games, but our business did not grow with our audience. We need to close that gap by investing in what players value. That will take time, but we expect to return to growth by the end of FY27.30 de julio, 2026 • 00:35
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Este reconocimiento llega en un momento especialmente delicado para Microsoft Gaming. Durante años, la estrategia de Xbox se ha centrado en expandir su ecosistema, derribar barreras de entrada y apostar por servicios como Game Pass para crear una base de usuarios masiva.
Sin embargo, los resultados del FY26 muestran que la expansión no se traduce automáticamente en ingresos. La compañía está captando jugadores, sí, pero no está logrando que esos jugadores generen el retorno esperado.
Las cifras de Xbox reflejan una desconexión entre el crecimiento de usuarios y el rendimiento financiero, lo que indica que los jugadores no están gastando en la plataforma, ya sea en suscripciones, compras digitales o microtransacciones. En resumen: Xbox atrae a nuevos jugadores, pero no a clientes dispuestos a invertir dinero.
Uno de los puntos más criticados de la puesta de Microsoft en los últimos años es el rendimiento de Game Pass, el servicio que durante años se ha presentado como el pilar del futuro de Xbox. Informes recientes indican que el servicio está muy por debajo de sus objetivos de ingresos, con estimaciones que lo sitúan “decenas de millones” por debajo de lo previsto.
El «reset» de Xbox
Xbox ha declarado que entra en modo “reinicio”, con venta de estudios y 3.200 despidos, una fase de reorientación que busca alinear el desarrollo de juegos y servicios con las preferencias reales de los jugadores. Sharma afirma que el objetivo es volver al crecimiento para finales del año fiscal 2027, pero también reconoce que el proceso llevará tiempo.
No basta con atraer jugadores. Hay que conseguir que se queden, que participen y que encuentren motivos para invertir en la plataforma. En este sentido y con la próxima Xbox (un híbrido de consola y PC que estará gestionado por Windows 11) en el horizonte, diversas fuentes apuntan a que Microsoft podría restringir el acceso Steam, para así poder retener a los usuarios en su ecosistema, una idea que no tiene ni pies ni cabeza.
Una forma de atraer a nuevos usuarios sería, no solo manteniendo el soporte físico, sino también reduciendo la comisión del 30% que se embolsa con cada compra. Si los juegos son más baratos que en Steam, muchos serán los usuarios que se lo pensarán dos veces a la hora de comprarlo.
