Microsoft ha patentado un sistema capaz de utilizar IA para modificar la experiencia narrativa mientras el jugador está jugando, generando nuevos caminos, personajes, misiones o incluso zonas del mundo en función de sus acciones.
La propuesta resulta especialmente llamativa porque no se limita a utilizar la IA como asistente durante el desarrollo. En este caso, el sistema podría intervenir directamente en la experiencia del jugador y hacer que determinados elementos de un juego evolucionen según sus decisiones, comportamiento e intereses.
Una historia no estaría completamente escrita de antemano
La patente, titulada «Generative narrative game experience with player feedback», describe un sistema basado en un denominado narrative state graph. Básicamente, se trata de una representación de los acontecimientos, decisiones y posibles resultados que forman parte de la historia de un videojuego.
En un juego tradicional, los desarrolladores diseñan previamente las diferentes ramas narrativas. Aunque el jugador tenga libertad para tomar decisiones, las posibilidades están limitadas por aquello que los diseñadores han programado.
La propuesta de Microsoft va un paso más allá. Un modelo generativo podría analizar el estado en ese momento de la partida y las acciones del jugador para crear nuevas posibilidades narrativas o modificar determinadas partes de la experiencia.
La IA no tendría que limitarse a analizar las decisiones más evidentes, como escoger una determinada respuesta durante una conversación. La patente contempla analizar cómo explora el jugador el mundo, con qué personajes interactúa, qué lugares visita o incluso qué objetos manipula.
Por ejemplo, si un jugador muestra especial interés por un personaje secundario, el sistema podría convertirlo en una figura más importante dentro de la historia y crear nuevas misiones relacionadas con él.
Algo similar podría ocurrir con los escenarios. Una pequeña cueva diseñada inicialmente como una localización secundaria podría transformarse en una zona mucho más importante si el sistema detecta que el jugador pasa mucho tiempo explorándola. Podrían aparecer nuevas misiones, personajes, objetos o elementos narrativos.
La IA generaría misiones, personajes y contenido
Uno de los aspectos más interesantes de la patente es que los modelos generativos no se limitarían a producir diálogos.
Microsoft contempla agentes asociados a personajes y otros elementos del mundo capaces de generar diferentes tipos de contenido. Un NPC podría, por ejemplo, mantener una conversación con el jugador y proponer una misión. En este momento, el sistema podría generar los elementos necesarios para crear esa misión dentro del propio mundo.
Esto permitiría que determinadas experiencias fueran diferentes para cada jugador. Dos personas podrían comenzar con una historia similar y terminar siguiendo caminos bastante distintos dependiendo de sus acciones.
La patente también contempla utilizar señales relacionadas con las reacciones del jugador para determinar qué elementos de la experiencia deberían recibir más atención.
En otras palabras, la IA no solo podría adaptar el juego al jugador: las experiencias generadas durante las partidas también podrían proporcionar información para futuras iteraciones del propio videojuego.
Solo es una patente
Al igual que cualquier patente, que Microsoft la haya registrado no significa que tenga la intención de utilizarla. Únicamente lo hace para proteger su idea de terceros, al igual que hacen otros fabricantes.
No cabe ninguna duda de que Inteligencia Artificial acabará teniendo un papel muy importante en los videojuegos. No necesariamente veremos juegos completamente generados en tiempo real, sino sistemas capaces de adaptar misiones, diálogos, personajes o escenarios a cada jugador, lo que permitirá ofrecer experiencias más personales y menos predecibles.
El principal reto es el miedo de los usuarios: que los desarrolladores mantengan el control creativo y evitar que la Inteligencia Artificial asuma este papel, lo que podría acabar rompiendo la coherencia de la historia.
Si los desarrolladores consiguen equilibrar creatividad humana y el uso de la Inteligencia Artificial, los videojuegos dejarán de contar la misma historia para todos y para ofrecer una experiencia adaptada a cada jugador.
