Es posible que, pese a que estés jugando a una alta tasa de FPS, un juego te dé tirones y sufras una experiencia bastante mala, llamada stuttering. Pues bien, hoy vamos a ver qué hacer cuando esto ocurre, pese a que, como decíamos, el juego, el resto del tiempo, obtenga un valor alto de FPS.
Es una cosa muy molesta, ya que de repente, en un punto importante de la partida, existe un tirón que evita que hagas un salto, te muevas al lado que desees, o simplemente corte el ritmo de juego que llevabas, pudiendo incluso perder por ello, lo que llega a ser frustrante.
Cómo evitar el stuttering en los juegos
Uno de los motivos más habituales es que la tarjeta gráfica vaya siempre al límite. Si está trabajando al 99% durante toda la partida, cualquier escena un poco más exigente puede hacer que aparezca un pequeño parón. Una solución muy sencilla es limitar los FPS unos pocos por debajo de la tasa de refresco del monitor. Parece una tontería, pero muchas veces es suficiente para que todo vaya mucho más suave, y apenas lo notarás jugando, sobre todo si ese número es alto.
También es importante fijarse en los programas que tienes abiertos mientras juegas. Hay veces que dejamos Discord, el navegador con veinte pestañas, alguna aplicación para controlar los ventiladores o las luces RGB e incluso programas de grabación funcionando sin darnos cuenta. Cada uno consume muy poco por separado, pero entre todos pueden provocar esos pequeños tirones que aparecen de vez en cuando. Puede que, cerrando uno de ellos que no usemos, sea suficiente para evitarlo.
Otra cosa que puede marcar la diferencia es el disco donde está instalado el juego. Si todavía lo tienes en un HDD, es posible que el problema venga simplemente de ahí. Los juegos actuales cargan continuamente texturas, escenarios y objetos, y un disco duro mecánico tarda bastante más en hacerlo que un SSD. No siempre notarás menos FPS, pero sí esos cortes tan molestos cuando cambias de zona o entras en un lugar nuevo.
Eso sí, tampoco des por hecho que el problema es de tu ordenador. En los últimos años han salido bastantes juegos con una optimización mejorable y muchos sufrían stuttering incluso en equipos de gama alta. A veces ocurre porque el juego está compilando los shaders mientras juegas y, tras unos minutos, deja de hacerlo. Otras veces simplemente toca esperar a que llegue un parche que lo corrija, por lo que puedes revisar si le ocurre a más personas de la comunidad, y darte cuenta de si es algo que puedes solucionar, o es general, y hay que tener paciencia.
Por último, revisa algo tan básico como las temperaturas y los controladores. Si el procesador o la gráfica se calientan demasiado, pueden bajar automáticamente su rendimiento durante unos instantes, provocando esos tirones. Y si el problema apareció justo después de actualizar los drivers, tampoco descartes volver a una versión anterior. No sería la primera vez que una actualización introduce algún fallo y la solución pasa precisamente por instalar una versión más estable.
