La PS6 portátil o PSP 3, como muchos llaman, está cada vez más cerca, y aunque oficialmente no podemos dar nada por hecho, todo apunta a que saldrá a finales de 2027, y vendrá con características muy interesantes, intentando conseguir hacerse un hueco dentro de las consolas portátiles.
Y es que cada vez es más complicado, debido a la cantidad de modelos que hay en el mercado. Sony no quiere volver a sacar algo que defraude, por lo que podría tardar un poco más que sus rivales, pero también con un hardware mejor, más eficiente y económico.
Una PSP 3 con todo lo que el usuario busca
Parece que Sony tiene bastante claro por dónde quiere ir con esta nueva consola. En lugar de hacer una portátil enorme para meter todo el hardware posible, la compañía estaría buscando algo más equilibrado, que tenga potencia suficiente pero que no obligue a llevar un ladrillo en el bolsillo.
Según las filtraciones, la PS6 portátil utilizaría un nuevo chip de AMD fabricado en 3 nm, con una CPU basada en Zen 6 y una GPU RDNA 5. También tendría 16 unidades de cálculo y un consumo de entre 15 y 25 W. Evidentemente, hablamos de datos que no ha confirmado Sony, por lo que pueden ser ciertos, pero eso no implica que sean los finales, ya que la compañía podría modificarlos antes del lanzamiento.
También se habla de 24 GB de memoria LPDDR5X, una cantidad bastante grande para una consola portátil. Y viendo cómo están avanzando este tipo de dispositivos, no sería raro que Sony quiera dejar bastante margen para que la consola pueda aguantar varios años sin quedarse corta, aunque este componente podría no ser barato, y que aumentase el coste del producto, tal y como están los precios de las memorias actualmente.
Sin embargo, hay un detalle que me parece incluso más interesante. La consola no tendría que mover los juegos a 1080p de forma nativa todo el tiempo. Las filtraciones hablan de una resolución de alrededor de 540p, que después se podría escalar hasta 1080p utilizando PSSR.
Puede parecer poco, pero en una pantalla pequeña no es lo mismo que jugar en un televisor de 50 pulgadas. Si Sony consigue que el PSSR haga bien su trabajo, podríamos tener una imagen bastante buena sin tener que gastar tanta potencia en renderizar el juego, lo que mejoraría la eficiencia, y eso también significa menos consumo. Al final, en una portátil no solo importa que sea potente, sino que la batería dure y que la consola no se convierta en una estufa después de media hora jugando, ya que son los puntos claves que la diferencian de una de sobremesa.
Además, se espera que tenga un dock para conectarla al televisor, algo que permitiría aumentar el rendimiento cuando esté enchufada. Así tendríamos una consola para jugar fuera de casa y, cuando lleguemos, podríamos conectarla al televisor y aprovechar ese extra de potencia.
De momento, todo esto son filtraciones y rumores, así que todavía queda bastante para saber cómo será realmente esta PS6 portátil. Pero si Sony consigue juntar todo esto en una consola pequeña, con buena batería y a un precio razonable, podría ser una de las portátiles más interesantes que veamos en los próximos años. Ahora solo falta saber cuánto nos va a costar y qué juegos podremos jugar en ella, que seguramente serán los dos datos que más nos importen a la mayoría, pues de nada valen mil cosas buenas si nos vamos a tener que dejar un riñón en ella.
