Tras la posible salida de una nueva versión de PSP en 2027, todos se preguntan qué debe hacer Sony para que esta vez la consola no fracase, y vuelva a ser un éxito como la primera de las versiones que vimos hace ya más de 20 años, y que muchos aún conservan nostálgicamente.
Pues bien, en el día de hoy veremos lo que la comunidad pide, lo que Sony cree que necesitan, y qué se sabe de la PSP 3, una consola portátil que viene a competir con decenas de ellas que podemos encontrar en el mercado, por lo que no lo tiene fácil, aunque lo quieren intentar y conseguir.
Cómo debería ser la PSP 3 para que triunfe
Para empezar, creo que Sony tendría que tener una cosa muy clara: la PSP 3 debería ser una consola portátil de verdad. Es decir, una máquina que podamos coger, encender y jugar sin depender de tener una PS5 al lado o de estar conectados todo el rato a Internet, ya que eso no gusta, y no volvería a los orígenes de una PSP real, la cual sí que encantó.
Esto es importante porque, si simplemente sirve para jugar por streaming, no tendría demasiado sentido. Para eso ya tenemos PlayStation Portal. La PSP 3 debería ofrecer algo diferente y, sobre todo, algo que haga que nos apetezca comprarla por algún motivo de peso.
Por otro lado, tenemos los juegos. Este va a ser uno de los puntos más importantes. Por muy buena que sea la consola, si no tiene juegos interesantes, poco podrá hacer Sony. Ya hemos visto esto muchas veces con otras consolas pueden tener una pantalla espectacular, ser muy potentes y tener un diseño precioso, pero si luego no hay juegos que queramos jugar, terminan cogiendo polvo, ya que hay tantos modelos en el mercado que, ¿por qué vamos a elegir el de Sony si no ofrece nada exclusivo?
La empresa tendría que conseguir que algunos de sus grandes juegos llegasen a la PSP 3. No digo que tengan que salir todos, porque eso sería complicado, pero sí que debería haber títulos importantes de PlayStation que podamos jugar directamente en la portátil, llamándonos algo la atención para ir a por ella.
También sería interesante que pudiera mover juegos de generaciones anteriores. Imaginad poder tener una PSP 3 y acceder a una buena parte del catálogo de PS4, PS5 y, por qué no, juegos clásicos de PlayStation. Ahí sí tendríamos una consola con muchísimo contenido desde el primer día, olvidándonos de otras portátiles retro que emulan este tipo de juegos más clásicos y que muchos buscan, aunque sea para unas horas de entretenimiento de vez en cuando.
Luego está el precio, que para mí puede ser incluso más importante de lo que parece. Sony no puede pasarse con el precio. Actualmente hay muchísimas consolas portátiles y algunas ofrecen bastante por poco dinero. Si la PSP 3 se va a 700 u 800 euros, será difícil convencer a alguien para comprarla, sobre todo si ya tiene otra, pues un gamer de verdad posiblemente tenga en su poder una buena portátil, y volver a gastarse eso en una que no ofrece tanta diferencia, podría ser un hándicap para Sony.
Y tampoco hay que olvidarse de lo básico, pues necesitamos que sea cómoda, que pese poco, que tenga una buena batería y una pantalla que se vea bien. Queremos una consola para jugar en el sofá, en la cama, de viaje o mientras esperamos en algún sitio, aunque entendemos que en estos apartados no nos deberían defraudar.
Al final, la nostalgia puede hacer que mucha gente se interese por la PSP 3, pero no será suficiente para convertirla en un éxito. Sony tendrá que demostrar que esta nueva portátil merece estar en nuestras manos por lo que ofrece y no simplemente por llevar el nombre PSP, el cual le podría ayudar, y mucho, si de verdad hace las cosas bien.
