La próxima generación de consolas de sobremesa debería estar ya bastante cercana, y prueba de ello es que estamos en esa época en la que nos llega una filtración tras otra. La última de ellas vuelve a venir del conocido filtrador KeplerL2, quien afirma que los chips de PlayStation 6 y Xbox Helix han finalizado su fase de diseño (llamada tape-out en inglés) y están listos para pasar a la fase de fabricación. Además, también se ha atrevido a vaticinar sus cifras de potencia, que todo sea dicho, no van a pillar a casi nadie de sorpresa.
La información, como casi siempre que hablamos de consolas, procede de los foros de NeoGAF, en los que KeplerL2 siempre es protagonista. Hablamos, de todos modos, en información publicada por un filtrador y no de especificaciones oficiales, por lo que aunque el porcentaje de acierto de éste suele ser muy elevado, debemos coger la información con pinzas y tratarla como un mero rumor.
Los chips de PS6 y Xbox Helix habrían completado una fase clave
En el post original, KeplerL2 responde a dos cuestiones diferentes: por un lado, sitúa la capacidad de cálculo de PS6 en 40 TFLOPS y la de Xbox Helix en 56 TFLOPS. Por otro lado, cuando le preguntan si ambos chips han pasado ya la fase final de diseño, contesta afirmativamente.
¿Qué significa exactamente el término tape-out? Es básicamente el momento en el que se entrega el diseño físico del chip a la fábrica (en este caso TSMC) para que comiencen con su producción. Es un paso muy importante porque permite pasar del diseño teórico al producto físico, su materialización en silicio, y ya no se permiten realizar más cambios de diseño (salvo futuras revisiones, claro). Eso sí, hay que tener en cuenta que esta fase todavía no equivale a tener la consola terminada ni a iniciar la producción masiva.
Después hay que comprobar cómo funciona el chip real una vez fabricado. Si aparecen problemas, pueden ser necesarias revisiones del chip, de modo que superar este hito todavía no es el punto de inflexión que garantiza que todo el trabajo de ingeniería ya haya finalizado.
56 vs 40 TFLOPS: la guerra de las consolas vuelve con ventaja para Xbox
La diferencia matemática entre las cifras que vaticina el filtrador es que Xbox Helix es un 40% más potente que PlayStation 6, al menos en términos teóricos. Lo que es cierto, y esto ya lo comprobamos en la actual generación de consolas (en la que la Xbox Series X es más potente que la PS5), es que no podemos decir que esta mayor potencia se vaya a traducir necesariamente en que los juegos vayan a tener mejor rendimiento en la consola de Microsoft. Los TFLOPS son una medida de capacidad de cálculo teórica, no una medición de FPS.
Para que entendáis esta distinción hay que recurrir a cómo se diseñan las GPU modernas. AMD combina unidades de cálculo con recursos específicos para acelerar tareas de IA y trazado de rayos. De hecho, al presentar RDNA 3, la compañía detalló por separado las mejoras en juegos, en IA y en Ray Tracing, porque son capacidades relacionadas pero no intercambiables.
Por eso, conocer la cifra de TFLOPS no basta para describir todo lo que puede hacer una consola. La memoria, el procesador, las herramientas de desarrollo y la manera en la que cada juego está optimizado para el hardware de la consola también condicionan (y mucho) el resultado. Una mayor potencia bruta puede ofrecer margen adicional, pero necesitamos pruebas para saber cómo se traduce en rendimiento y calidad visual. Dicho de otra manera: lo más importante será saber cómo se aprovecha esa potencia.
