A la hora de comprar un ordenador de segunda mano, nos fijamos en muchas cosas, pero sobre todo exteriores, ya que nadie se pone a abrir un dispositivo si nota que el resto del mismo está en perfectas condiciones. Y mucho menos si es de una tienda que te lo vende como reacondicionado.
Sin embargo, esto le habría ocurrido a un usuario con un ordenador Lenovo, que, sin ser culpa de la propia marca, se habría encontrado con que no funcionaba del todo bien, y al abrirlo se llevó la sorpresa de que en su interior, estaba lleno de insectos.
Un portátil lleno de insectos en su interior
Por lo que se puede ver en las imágenes que ha subido el usuario al que le ha ocurrido, el problema no era precisamente pequeño. Había restos de insectos repartidos por el interior del portátil, incluso en zonas como el ventilador, la placa base o los módulos de memoria. Algo que, además de resultar bastante desagradable, puede acabar provocando problemas de funcionamiento si la suciedad se acumula en los componentes o dificulta la refrigeración.
Lo curioso es que el ordenador llevaba un tiempo guardado antes de que su dueño decidiera abrirlo para ver qué estaba pasando. Por eso, tampoco se puede asegurar que los insectos estuvieran ahí desde el momento de la compra. Es posible que el portátil ya llegase en esas condiciones, pero también que el problema apareciese mientras permanecía almacenado, y que el culpable sea él.
Lo que sí llama la atención es que un equipo reacondicionado pueda acabar en manos de un cliente en un estado así. Al fin y al cabo, cuando compramos uno de estos dispositivos, esperamos que haya pasado por una revisión antes de ponerse de nuevo a la venta. No tiene que estar como recién salido de fábrica, pero sí debería funcionar correctamente y encontrarse en unas condiciones razonables.
¿Merece la pena comprar un portátil reacondicionado?
A pesar de casos como este, comprar un portátil reacondicionado sigue siendo una buena opción para quienes quieren ahorrar algo de dinero. Podemos encontrar equipos que funcionan perfectamente por bastante menos de lo que costaban nuevos, aunque también es importante saber dónde compramos.
Lo recomendable es acudir a tiendas que ofrezcan garantía y permitan devolver el producto si no está en las condiciones anunciadas. También conviene revisar el estado general del equipo nada más recibirlo y comprobar que todo funciona como debería, pues no podremos hacer como el usuario, dejarlo varias semanas sin usar y luego reclamar como que venía mal, cuando pudo ser nuestra culpa.
En cualquier caso, tampoco hace falta ponerse a desmontar el ordenador nada más sacarlo de la caja. Si no tenemos experiencia, es mejor no tocar los componentes internos y recurrir al servicio técnico si encontramos algo extraño, como un sobrecalentamiento, ruido, olor, o algo que nos haga sospechar.
Al final, este tipo de historias nos recuerda que no basta con limpiar la carcasa y comprobar que el portátil enciende. Una buena revisión interna también es importante, especialmente cuando hablamos de dispositivos que ya han tenido una vida anterior. Y es que, por mucho que nos podamos ahorrar, nadie quiere llevarse a casa una sorpresa como esta, ya que si al final hay que comprar otro, habrá salido más caro.
