Cada vez es más popular ver nuevos mini PC, sin embargo, en ocasiones, se lanzan con características que llaman la atención incluso siendo su punto fuerte, como este modelo de Lenovo que destaca por ser pequeño, aunque, como decíamos, sea el punto destacable de estos equipos.
Y es que 0,8 litros es una capacidad enana, ya que si lo comparamos con una simple botella de agua de 1 litro, este mini PC entraría dentro de ella, pues sus componentes y dimensiones son menores de esa cantidad, lo que lo convierte en una opción muy manejable, a la vez que potente.
Un mini PC enano y potente
Lo primero que llama la atención de este Lenovo Lecoo Mini Pro es, sin duda, su tamaño. Hablamos de un ordenador que ocupa solo 0,8 litros de volumen, así que, para hacerse una idea, es similar a una botella de vino. Eso permite colocarlo prácticamente en cualquier sitio: sobre el escritorio, detrás del monitor con un soporte VESA o incluso guardarlo en una mochila si necesitas llevarlo de un lugar a otro, ya que no ocupará nada.
Pero que sea tan pequeño no significa que vaya justo de potencia. Lenovo ha montado procesadores AMD Ryzen de la serie 7000, concretamente los Ryzen 5 7535HS y Ryzen 7 7735HS según la versión elegida. Son chips que ya han demostrado rendir muy bien para trabajar, estudiar, navegar con muchas pestañas abiertas o incluso editar alguna fotografía o vídeo de forma ocasional. Además, incorporan gráficos Radeon integrados, que permiten jugar a títulos poco exigentes o disfrutar de contenido multimedia en alta resolución sin problemas. No será un mini PC gamer, pero no podemos pedir mucho más si buscamos algo tan pequeño.
Otro aspecto que nos gusta, es que tiene opciones de ampliación. El equipo utiliza memoria DDR5 y cuenta con una ranura para SSD PCIe 4.0, por lo que, si en un futuro necesitas más almacenamiento o quieres mejorar el rendimiento, podrás hacerlo sin tener que cambiar de ordenador. Es algo que siempre se agradece en equipos tan compactos, ya que por norma general, no lo permiten al estar tan ajustados de dimensiones.
La conectividad también está bastante bien resuelta. Dispone de varios puertos USB, salida HDMI, DisplayPort, conexión de red por cable y conectividad inalámbrica. Es decir, podrás conectar uno o varios monitores, discos externos, teclado, ratón y el resto de periféricos habituales sin tener que depender de adaptadores.
Al final, este tipo de mini PC está pensado para quien busca un ordenador que ocupe muy poco espacio, consuma menos electricidad que una torre tradicional y siga ofreciendo un buen rendimiento para el día a día. No está pensado para sustituir a un PC gaming con una tarjeta gráfica dedicada ni a una estación de trabajo profesional, pero sí puede convertirse en un ordenador perfecto para casa, una oficina o incluso como equipo para montar un pequeño servidor doméstico.
Lenovo quiere demostrar que ya no hace falta tener una torre enorme para disfrutar de un ordenador rápido y capaz. Si el tamaño era una de las excusas para no tener un PC de sobremesa, este modelo prácticamente la elimina por completo, aunque habrá que ver su comportamiento con el paso del tiempo, así como el precio de lanzamiento (el cual rondará los 450-500 euros si realizan un cambio de divisas lógico).
