El elevado precio que han alcanzado componentes como la memoria RAM y el almacenamiento SSD junto con las tarjetas gráficas y ahora también los monitores, está poniendo en jaque los planes a futuro de los principales fabricantes de consolas tanto de la PS6 como de la próxima consola de Microsoft.
Esto ya lo hemos visto recientemente con el lanzamiento de la Steam Machine, consola que se esperaba que llegase al mercado por unos 700 euros y no por más de los 1.000 euros que cuesta el modelo básico.
Hiroki Totoki, CEO de Sony, ha concedido una entrevista a The Wall Street Journal en la afirma que la PS6 se encuentra un punto de indefinición que refleja un problema más amplio: la necesidad de la compañía de replantear su modelo de negocio para asegurar su supervivencia a largo plazo.
Fabricar consolas es cada vez más caro y menos rentable
La PlayStation 5 ha desempeñado, una vez más, un excelente papel en cuanto a ventas en el mercado, superando ampliamente a las ventas de forma conjunta de la Xbox Series S y la Xbox Series X. Sin embargo, evidencia un problema: fabricar consolas es cada vez más caro.
Como hemos comentado al inicio de este artículo, los principales componentes que forman parte de una consola se encuentran en máximos históricos y todo parece indicar que hasta 2030 la situación no está previsto que cambie. Esto complica muchísimo, como ya se ha lamentado y demostrado Valve en diversas ocasiones, conseguir los componentes necesarios para fabricar una consola a buen precio.
Esto supone una reducción de los márgenes de beneficio y complica la producción de nuevos sistemas. Ante este panorama desolador, el máximo responsable de Sony se hace una pregunta ¿tiene sentido acelerar el salto generacional cuando el mercado no está preparado para asumirlo?
Totoki afirma que, para él, la prioridad no es una lanzar una nueva consola lo antes posible, sino garantizar la supervivencia del negocio a largo plazo. Esto implica un cambio profundo en la identidad de Sony para dejar de ser una compañía centrada en el hardware para convertirse en una potencia del entretenimiento.
Esto no significa que Sony tenga la intención de abandonar el mercado de las consolas. Totoki afirma que los negocios tradicionales siguen siendo importantes pero que la empresa necesita evolucionar. La estrategia que está siguiendo la compañía en los últimos años pasa por convertir alguna de sus IPs en series y películas.
Además, Sony quiere integrar videojuegos y anime, dos mundos que, según el CEO, tienen una “afinidad natural”. Esta convergencia permitiría crear ecosistemas narrativos más amplios, reforzar el valor de sus franquicias y diversificar ingresos más allá de la venta de hardware.
¿Qué significa esto para la PS6?
Aunque la consola terminará llegando (la inversión en el diseño del APU ya está hecha), todo apunta a que PS6 no será el eje central de la estrategia de Sony. La compañía parece dispuesta a alargar la vida de PlayStation 5 más que cualquier generación anterior, aprovechando su enorme base instalada para sostener el negocio mientras los precios de los componentes se estabilizan.
Este enfoque podría derivar en uno de los periodos de intergeneración más largos de la historia, algo que ya anticipaban algunos desarrolladores, quienes veían complicado convencer a los jugadores para actualizar su hardware en un contexto económico tan adverso.
