Todos sabemos que un ordenador, con el paso de los años, no funciona igual que el primer día, y todos los componentes tienen una vida útil, por lo que tenemos que cambiarlos cada cierto tiempo, ya sea porque no funcionan, o porque ya no cumples los requisitos mínimos de la actualidad, pero, ¿qué componentes duran más?
En el día de hoy, veremos qué piezas de tu PC son más duraderas, y podrían funcionar incluso para tu siguiente modelo de ordenador, sin tener que comprarlo de nuevo, mientras cuáles tienen una edad más corta y habrá que pensar en que no serán infinitas.
Cuánto dura cada pieza de tu PC
Como decíamos, no todos los componentes de un ordenador tienen la misma vida útil. Algunos pueden acompañarte durante más de diez años sin dar un solo problema, mientras que otros acabarán quedándose cortos mucho antes. Eso sí, hay que diferenciar dos cosas. Que una pieza siga funcionando y que siga siendo suficiente para lo que haces hoy en día. Muchas veces cambiamos un componente porque se ha quedado anticuado, no porque se haya roto y ya no funcione como debería.
El procesador (CPU) es uno de los mejores ejemplos. Si siempre ha trabajado a buena temperatura y no ha sufrido ningún problema eléctrico, puede durar muchísimos años. De hecho, todavía hay ordenadores con procesadores de hace más de una década que siguen funcionando. Lo normal es sustituirlo porque los programas y juegos nuevos piden más potencia, no porque haya dejado de funcionar, pese a que nos parezca que va más lento (debido a las nuevas necesidades).
Con la memoria RAM pasa algo parecido. Es bastante raro que un módulo falle por el simple paso del tiempo. Lo habitual es cambiarla porque necesitas más capacidad o porque el nuevo ordenador utiliza otro tipo de memoria. Si no cambias de plataforma, es una pieza que puede durar prácticamente toda la vida del equipo, y lo mejor es que, a diferencia del procesador, podemos ampliarla, por lo que no habrá que reemplazarla (si tenemos espacio en la placa).
Los SSD también tienen una vida útil muy buena. Aunque las memorias flash se desgastan con las escrituras, para un usuario normal eso suele traducirse en muchos años de uso antes de que aparezcan problemas. Los discos duros mecánicos (HDD), en cambio, suelen ser más delicados porque tienen piezas móviles. Si reciben golpes o pasan muchas horas funcionando todos los días, tienen más posibilidades de averiarse, aunque con buen cuidado, también duran.
La tarjeta gráfica (GPU) es uno de los componentes que antes solemos renovar, sobre todo si jugamos. No porque se estropee rápidamente, sino porque cada pocos años aparecen juegos más exigentes y acaba quedándose corta. Si la mantienes limpia y con buenas temperaturas, puede seguir funcionando durante mucho tiempo.
Por último, la fuente de alimentación y la caja del PC suelen ser las piezas más longevas. Una fuente de buena calidad puede superar sin problemas los diez años, mientras que una caja puede reutilizarse en varios ordenadores distintos. Por eso son dos componentes en los que muchas veces merece la pena gastar un poco más, ya que es una inversión que puedes aprovechar durante mucho tiempo.
En resumen, todos los componentes suelen tener una gran vida, y no se van a «morir» a los pocos años. Simplemente solemos renovarlos por otros mejores, ya que acaban quedándose cortos.
