La industria de los semiconductores venía avisando -y mostrando- una de las peores crisis de los últimos años, si no la más importante. Todo ello, impulsado por una demanda de inteligencia artificial que parece no tocar ningún techo. Ahora, según los datos de TrendForce, una de las consultoras más influyentes del mercado, ha terminado por poner una cifra real.
En el escenario actual, según las previsiones de costes para las memorias DRAM y NAND Flash, el equilibrio entre la oferta y la demanda se ha roto como nunca antes en el mercado. Los fabricantes, ante una demanda sin precedentes, está priorizando la producción de memoria para servidores y aplicaciones de IA. Por lo que deja al mercado minorista -donde nosotros participamos como compradores- en un segundo plano muy marginal.
Una escasez que no es un fenómeno puntual, sino una nueva estructura de mercado donde la capacidad de producción no puede seguir el ritmo de los pedidos finales. ¿Y cómo se traduce todo esto? Para los usuarios, estamos ante una presión inflacionaria que supone que cualquier dispositivo electrónico llegará a niveles de precio récord.
Un salto del 95% en el precio de la DRAM
Las cifras que ostenta el último informe de TrendForce son, sencillamente, desalentadoras para cualquier persona que quiera comprar un PC durante los próximos meses. Las previsiones de precio para la DRAM se han revisado. Y lo que en las estimaciones previas llegaban al 55-60% de aumento de precio, ahora se espera que alcance entre un 90 y 95% intertrimestral. Es decir, que a finales del mes de marzo, costarán prácticamente el doble que el pasado día 1 de enero.
En el caso específico de la memoria DRAM para PC, los analistas proyectan que su aumento puede superar sin temor alguno el 100% de su precio. Es decir, doblar el precio que tenía a principios de este año. Este hecho supondría el mayor incremento trimestral jamás registrado en la industria.
Por lo tanto, este escenario coloca a los fabricantes de PCs en una posición muy peliaguda. Incluso aquellas empresas que tenían acuerdos de suministro asegurados están sufriendo un descenso de stock peligroso. Al ser un mercado dominado totalmente por los vendedores, la capacidad de negociación de los compradores desaparece. Por lo que el sobrecoste se traslada prácticamente desde el primer momento al precio de venta al público de portátiles y componentes. Incluso en el mercado móvil, donde las memorias LPDDR4X y LPDDR5X son fundamentales, se experimentará una subida de alrededor del 90%. Por lo que el coste de fabricación de los smartphones de gama media y alta también se verá afectado.
Está claro que el mercado ya no responde a la habitual ley de la oferta y la demanda. La priorización de la memoria HBM y DRAM para IA y centros de datos ha llevado a los grandes fabricantes a orientar una parte cada vez más grande de su producción hacia estos clientes corporativos, más rentables para ellos porque pagan primas mucho mayores. Al final, el dinero es el que manda.
El almacenamiento NAND y los SSD para empresas
La memoria NAND Flash, elemento central de las unidades SSD, no se queda atrás en esta escalada de precios. TrendForce ha elevado sus previsiones desde un aumento máximo del 38% inicialmente hasta el contundente 60%. Y en esta ocasión, nos encontramos con un doble problema:
- Por un lado, la demanda de apps de IA ha disparado los pedidos de SSD por parte de los proveedores de servicios en la nube en Norteamérica.
- Por otro, los fabricantes de memoria están desviando parte de su capacidad de producción de NAND hacia la DRAM. La cual ya cuenta con márgenes de beneficios más sólidos para sus fabricantes.
Una doble problemática que supone que la oferta de chips de almacenamiento está en una situación insostenible de cuello de botella para los consumidores finales.
En cuanto al mercado de servidores, la situación es de «competencia intensa». Los grandes compradores se encuentran en una lucha encarnizada por asegurarse la máxima cantidad de memoria. Una situación que ha llevado a que los precios de la DRAM para servidores suban un 90%. En cuanto a los SSD empresariales, también han sufrido subidas históricas de hasta un 58%.
En conclusión, para el consumidor final estamos ante un ciclo alcista de precios donde las unidades de almacenamiento y la memoria RAM volverán a ser los componentes que más encarezcan la adquisición de un nuevo equipo. Una situación que parece no tener solución, al menos, hasta la segunda mitad de este año.
