MSI está atravesando un «momento muy delicado» y ha dejado bien claro cómo piensa responder: trasladando parte del problema al bolsillo del comprador. Según la información publicada en medios como Tom’s Hardware, la compañía prevé subir entre un 15 y un 30% el precio de sus productos gaming este mismo año 2026.
Y cuando hablamos de «productos gaming» nos referimos a sus tarjetas gráficas, principalmente. La explicación oficial apunta directamente a la escasez de memoria DRA, a una menor disponibilidad de gráficas de NVIDIA y a la presión que está suponiendo la demanda de infraestructura para la IA. Que recae sobre toda la cadena de suministro.
Por lo tanto, el resultado es bien simple: menos opciones baratas y precios aún más altos en un mercado donde cada día es más difícil para los jugadores de PC. MSI no solo reconoce que se encuentra en un momento complicado, sino que el futuro pasa por vender menos unidades, pero a precios más elevados. Todo para mantener un modelo de negocio con mayor margen de beneficios.
MSI espera un año muy duro
La información publicada por Tom’s Hardware, citando directamente a un informe de United Daily News, señala que Huang Jinqing, director general de MSI, trasladó a los inversores que 2026 será el «año más duro desde la fundación de la compañía». Por lo que la marca ha adelantado una subida de precios del 15 al 30% en sus productos gaming. Motivado principalmente por la escasez de memoria y una menor oferta de GPU de NVIDIA.
Un dato que va en consonancia con lo que la propia MSI explica en su blog oficial. A través de él, la empresa explica que la demanda vinculada a la IA está alterando el equilibrio del mercado. Lo que empuja hacia arriba los precios de DRAM y NAND, y complica la fabricación y la compra de nuevos equipos. Hasta ahí, la explicación de la empresa suena razonable. Pero el problema es para los de siempre: los consumidores. Los compradores individuales vuelven a quedar en segundo plano a la hora de buscar una gráfica nueva o un portátil gaming con buen precio. En ese contexto, MSI no habla de absorber parte del golpe ni de proteger la gama básica. Sino más bien de reordenar el negocio hacia el foco donde obtiene más rentabilidad.
Otro punto más que llamativo es que la compañía afirma que cuenta con apenas uno o dos meses de inventario de memoria. Por lo que está buscando contratos más largos para intentar paliar el alza de precios. Una situación extremadamente volátil para la marca, que está intentando justificar un 2026 más caro que nunca para los gamers.
| Modelo MSI | Precio Actual | Con +15% | Con +30% |
|---|---|---|---|
| MSI RTX 4060 GAMING 8G | 309,90€ | 356,39€ | 402,87€ |
| MSI RTX 4070 VENTUS 2X E1 OC 12GB | 633,89€ | 729,97€ | 824,06€ |
| MSI RTX 4080 VENTUS 3X E OC 16GB | 995,00€ | 1.144,25€ | 1.293,50€ |
| MSI GeForce RTX 5080 | 1.329,90€ | 1.529,39€ | 1.728,87€ |
Menos gama baja, más margen de beneficios
La peor parte se la lleva el consumidor. Si MSI planea recortar el peso de sus productos de gama baja, que hasta ahora representan el 30% de su cartera, para redirigir recursos hacia la gama media y alta, donde el margen de beneficios es más portentoso, los precios bajos desaparecerán.
En otras palabras: en un momento en que los jugadores necesitan opciones razonables de precio, la respuesta de MSI ha sido dar la espalda y virar hacia los productos más caros. La compañía incluso da por bueno que vender menos unidades a un precio más alto puede ser la mejor vía para acaparar la mayoría de ingresos de este año.
Una lectura cuanto menos incómoda. Es obvio que la crisis existe, y que no es por culpa de MSI. Pero la prioridad por parte de la empresa no es la de mantener unos precios accesibles para los usuarios, sino viajar hacia un mercado cada vez más elitista.
