Minar la criptomoneda Chia mata un SSD de 512 GB en solo 40 días

Desde el pasado 3 de mayo, la nueva criptomoneda Chia ya cotiza en el mercado. Ya desde el principio su precio se disparó a 200 dólares y ahora, tan solo 4 días después, ya cotiza al triple de eso (600 dólares). La particularidad de esta criptomoneda es que se mina con el dispositivo de almacenamiento, y ahora se están empezando a ver los primeros síntomas de algo que llevamos tiempo advirtiendo: un SSD de 512 GB ya ha «muerto» tras solo 40 días de minar Chia.

Minar la nueva criptomoneda Chia está siendo uno de los grandes atractivos del momento, especialmente en los países asiáticos. Esta crypto tiene la particularidad de que no se mina utilizando la potencia de la GPU sino que se utiliza el dispositivo de almacenamiento, donde obviamente cuanto más rápido sea mejor rendimiento se obtiene. Esto ya ha provocado escasez de SSDs y discos duros en Asia, pero ahora se están empezando a ver otros síntomas de su utilización: la durabilidad de los SSD se agota en tan solo unos días.

El primer SSD muerto al minar Chia tras solo 40 días

Además de necesitar dispositivos de almacenamiento de gran capacidad, minar Chia requiere que éstos tengan un gran rendimiento para que el rendimiento de «minado» (o cultivo, como dicen) sea productivo. El problema es que el minado de Chia requiere también una enorme cantidad de escritura de datos, algo que consume rápidamente los TBW de los SSD tal y como ya advertimos hace unos días.

Como hemos adelantado al principio, ya se están empezando a ver las primeras consecuencias de la agricultura de Chia: tras solo 40 días minando, el primer SSD de 512 GB de capacidad ya ha activado su modo de protección de solo lectura, o dicho de otra manera, ha saltado el mecanismo de protección para no perder datos al haber llegado a su límite de escrituras. No han especificado eso sí que SSD era ni cuántos TBW tenía de fábrica, pero desde luego que esto suceda tras tan solo 40 días de minado es una situación muy preocupante.

Por norma general, un SSD de 512 GB orientado al mercado de consumo tiene una durabilidad suficiente como para vivir durante 8-10 años sin ningún tipo de problema cuando se le da un uso normal. Sin embargo, el uso intensivo al que son sometidos al minar Chia provoca que se realicen operaciones de escritura y borrado a un ritmo constante durante 24 horas, consumiendo demasiado rápidamente esta durabilidad y provocando la muerte prematura de los dispositivos. Recordemos que algunos fabricantes ya han anunciado que si el SSD se utiliza para minar criptomonedas, esto anulará su garantía.

La rentabilidad de Chia, puesta en duda

No son pocos los fabricantes que están lanzando ahora al mercado SSDs específicamente diseñados para el minado de Chia, con abrumadoras cantidades de TBW como el de TeamGroup que anunciaron ayer mismo, con 12 TB y 12.000 TBW de durabilidad pero a un precio realmente altísimo. El hecho de que minar Chia consuma tan rápidamente la durabilidad de los SSD pone en tela de juicio la rentabilidad de esta criptomoneda, ya que si bien la inversión inicial suele ser inferior al minado de Ethereum u otras cryptos que se minan con la GPU, si el hardware se estropea tan rápidamente obligará a los mineros a estar reemplazando los dispositivos cada poco tiempo.

Chia

Al mismo tiempo, esto provocará mayor escasez de componentes porque los mineros tendrán que comprar muchos más dispositivos de lo que se creía inicialmente, y si el stock ya está empezando a ser un problema en el mercado asiático a buen seguro esto hará que las cosas se pongan todavía peor.

El hecho es que el precio de Chia está subiendo de manera casi desbocada como hemos indicado al principio, pero el hecho de que el hardware muera tan rápidamente puede provocar una gran pérdida de interés en ella y que su precio se desplome. El tiempo lo dirá, pero los datos están ahí, y si el primer SSD ha muerto tras tan solo 40 días de minado no tardaremos mucho tiempo en comenzar a ver muchas más situaciones similares.