A la hora de ampliar nuestro PC, tanto si se trata de un portátil o de un ordenador de sobremesa, lo más sencillo y barato, es centrar nuestra atención en el disco duro y en la memoria RAM, ya que son de los componentes más sencillos de reemplazar. Sin embargo, no es lo mismo reemplazar un HDD por un SSD cualquier (siempre y cuando utilicen la misma interfaz de conexión) que una memoria RAM, aunque tengan el mismo tipo de interfaz.
Si queremos ampliar la memoria RAM de nuestro PC, no podemos elegir la primera que veamos y que nos cuadre dentro de nuestro presupuesto, ya que debemos tener en cuenta si es o no compatible con nuestra placa base, que es la que podrá aprovechar todo el potencial que nos ofrezca. Por ejemplo, si compramos un módulo de memoria más rápido de lo que es capaz de interpretar la placa base, no le estamos sacando todo el partido y, no solo habremos pagado de más, sino que, además, también podemos experimentar problemas de estabilidad en el equipo.
Conoce si una memoria RAM es compatible con tu placa
Afortunadamente y, a diferencia de lo que cabría pensar en un principio, conocer qué tipo de memoria es compatible con el PC donde queremos añadirla es un proceso muy sencillo y que podemos hacer utilizando diferentes métodos.
Extraer el módulo de memoria
Si nuestro equipo funciona sin problemas con el o módulos de memoria que tiene, pero queremos ampliar su capacidad, un método muy sencillo y rápido para conocer qué tipo de memoria es compatible con nuestro PC es extrayendo el módulo y anotar la nomenclatura. La mayoría de las memorias, en una de las caras muestran el tipo de memoria y la velocidad a la que trabajan. Con esta información, podemos buscar un módulo de memoria adicional que cumpla con las mismas especificaciones. Si, además, es del mismo fabricante, mejor que mejor.
Comprobar el QVL
Otra forma de también podemos utilizar para conocer qué tipo de memoria es compatible con nuestro PC sin tener que desmontar el PC pasa por utilizar el QVL. El QVL de una placa base es una lista de vendedores cualificados por el fabricante donde se muestran todos los componentes que podemos instalar en esa placa base, como el tipo de memoria y el procesador principalmente.
Este listado se puede actualizar en base a las actualizaciones que reciba la BIOS, por lo que no es un listado que no se pueda ampliar o reducir en algún momento, por lo es importante consultar siempre la última versión disponible, siempre y cuando hayamos instalado todas y cada una de las actualizaciones de la BIOS de nuestra placa base.
Este listado, en al apartado de la memoria, nos muestra el tamaño máximo es capaz de gestionar la placa, la velocidad que esta debe tener junto con el voltaje. En base a esta información, es muy sencillo encontrar la memoria RAM que necesitamos para ampliar nuestro PC sin sufrir problemas de rendimiento ni estabilidad.
Mirar las especificaciones de la placa
Los métodos anteriores no son los únicos que nos permiten conocer la compatibilidad de nuestra placa base con una RAM determinada, ya que también podemos consultar el manual de nuestra placa base para ver las especificaciones de memoria RAM que son compatibles, manual que podemos descargar desde la web del fabricante si no lo tenemos a mano.
Según podemos ver en la siguiente imagen, esa placa base es compatible con hasta 4 módulos, que tiene 64 GB de capacidad máxima de RAM y que es compatible con módulos memoria DDR4 DIMM a 2400/2133 MHz.
Obviamente cabe destacar que en el caso de que tengáis un módulo de memoria que funciona con una velocidad y una latencia específica lo mejor que podéis hacer es buscar otro que sea exactamente igual. Esto implica que tendréis que buscar el modelo dentro del catálogo de la marca que sea vuestra RAM y tratar de conseguir uno similar, principalmente para evitar errores como bien hemos indicado anteriores. Es posible que estéis pensando en comprar uno de la misma marca, similar, pero con diferentes velocidades, así que os vamos a explicar por qué no hacerlo.
En el caso de que optéis por hacer esto, realmente la compatibilidad no es el problema, pero si que lo es el rendimiento que tiene. Si por ejemplo tenéis dos módulos iguales, uno con una velocidad de 3200 MHz y otro con una de 2400 MHz, lo que harán será sincronizarse con el de menor velocidad, por lo que no estaréis aprovechándolo al máximo.
