Battlefield 1: Análisis de rendimiento gráfico

Battlefield 1: Análisis de rendimiento gráfico

Rodrigo Alonso

El nuevo Battlefield 1 ya lleva días en la calle, y aunque nos hemos tomado nuestro tiempo, a continuación os mostramos los resultados de rendimiento que hemos obtenido a la hora de probarlo con todas las tarjetas gráficas de que disponemos en nuestro laboratorio de pruebas, tarjetas gráficas que recientemente se ha visto incrementado su número pues AMD ha tenido a bien cedernos algunos modelos de la nueva generación para poder añadirlas a éste tipo de análisis.

Para éste análisis ya hemos utilizado nuestro nuevo equipo de pruebas, en éste caso con sistema operativo Windows 10 (como ya os contamos anteriormente, tenemos un SSD con Windows 10 que utilizamos específicamente para éste tipo de análisis pues nos negamos a emplearlo de forma habitual mientras Microsoft mantenga su política de privacidad).

BF1

Éste ha sido el hardware utilizado en las pruebas de rendimiento:

Y en este caso, éste es el elenco de tarjetas gráficas que teníamos disponibles para realizar las pruebas:

  • AMD Radeon R9 Nano.
  • AMD Radeon RX 480 (Built by AMD, modelo de referencia).
  • Powercolor Radeon RX 470 Red Devil.
  • XFX Radeon RX 460 OC.
  • MSI GeForce GTX 980 Ti.
  • NVIDIA GeForce GTX 1060 6 GB Founders Edition.
  • Zotac GeForce GTX 1080 Amp! Extreme.

En todos los casos el dato que se muestra es la media de FPS obtenidos con la herramienta de benchmarking de FRAPS (lo que se muestra es solo la media de FPS), siempre con los ajustes gráficos al máximo y en resoluciones Full HD (1920 x 1080), WHD (3440 x 1440) y Ultra HD (3840 x 2160). Éste es el resultado obtenido:

DirectX 11

BF1 DX11

DirectX 12

BF1 DX12

Se puede ver claramente que a resolución Full HD e independientemente de si utilizamos la API DirectX 11 o la nueva DirectX 12, Battlefield 1 funciona bastante bien con todos los ajustes al máximo en cualquiera de las gráficas que hemos utilizado, incluyendo con la Radeon RX 460 con la que alcanzamos los 50 FPS de media, lo cual está muy bien y es perfectamente jugable a pesar de no llegar a los deseables 60 FPS (para llegar solo habría que relajar un poco los ajustes gráficos).

A destacar también que para jugar a tope con todas las letras, a resolución Ultra HD y con todos los ajustes al máximo, tan solo la GeForce GTX 1080 es capaz de mantener estables más de 60 FPS de media, y ni tan si quiera la GTX 980 Ti puede alcanzar esos valores (si bien es cierto que los 50 FPS que alcanza son respetables).