AMD Richland A10-6800K: análisis

AMD Richland A10-6800K: análisis

Rodrigo Alonso

El Computex 2013 ya está aquí y AMD ha sido uno de los primeros en aprovechar la oportunidad para presentar su nueva generación de procesadores, los tan esperados AMD Richland. Como ya sabemos, las APU Richland son la tercera generación de APU de AMD y están basadas en una mejora de la arquitectura Piledriver. Fabricadas en 32 nanómetros, estas APU pretenden mejorar el rendimiento de las actuales Trinity, ofreciendo unas frecuencias de funcionamiento superiores y con gráficos AMD Radeon HD 8000 (VLIW4).

Desde su introducción en el año 2011, la categoría de APUs se ha convertido rápidamente en la categoría de procesadores de AMD que más ha crecido con el paso del tiempo. Las APU son capaces de combinar el potencial de un procesador x86 con el de una GPU para mejorar la experiencia y la capacidad de cómputo de los PCs de hoy en día. AMD además ha extendido su liderazgo en esta categoría con la introducción de su última serie en 2013, la Elite A-Series para ordenadores de sobremesa. Aunque hay que tener en cuenta que en este análisis vamos a ver el rendimiento exclusivamente de la APU A10-6800K, el cual es el tope de gama de esta serie A de APUs, y el cual es el único compatible con memoria RAM DDR3 a 2133Mhz.

Como siempre, esperamos que este análisis os guste y que os resulte de utilidad.

AMD Richland A10-6800K: análisis