Cómo instalar y desinstalar correctamente una tarjeta gráfica en nuestro PC

Instalar y/o desinstalar una tarjeta gráfica, es un procedimiento que, con toda probabilidad, vais a hacer varias veces con vuestros ordenadores. Especialmente, si hablamos de usuarios gamers, que suelen cambiarlas con una cierta frecuencia. Por suerte, este proceso suele ser especialmente sencillo en un sistema moderno. Y, como norma, no se suele tardar más de 10 minutos en realizar todo este procedimiento. Así que, vamos a ponernos manos a la obra.

Herramientas para instalar o desinstalar una tarjeta gráfica

Antes de comenzar toda nuestras tarea, debemos de tener las herramientas necesarias para poder trabajar. Esto significa que vamos a necesitar:

  • Pulsera antiestática. Necesaria para ponernos a tierra con nuestro PC, evitando que se produzcan chispazos eléctricos por acumulo de electricidad estática en nuestro cuerpo.
  • Destornillador con cabezal Philips nº 2. Este tipo de cabezal en estrella es el que se suele usar para los tornillos que luego sujetarán a la tarjeta gráfica a nuestra caja de PC.

Montaje de la tarjeta gráfica

Para montar una tarjeta gráfica, lo primero que haremos es apagar el PC y desconectarlo de la toma de corriente. Esto lo podemos hacer desconectando el cable de corriente que va hasta el enchufe. O bien, usando el interruptor de apagado que la mayoría de fuentes de alimentación poseen.

Si vuestra fuente de alimentación posee un interruptor de encendido externo, este suele estar situado en la parte trasera de nuestra fuente. Cerca del propio conector para el cable de alimentación. Aunque, en algunos casos en los que la fuente no tiene acceso directo desde el exterior, deberíamos abrir la caja para accionarlo. Sin embargo, nosotros preferimos curarnos en salud, y desconectar por completo la fuente de la toma de corriente.

El siguiente paso es colocarnos la pulsera antiestática. El extremo con la pinza metálica lo sujetaremos a la propia caja de nuestro ordenador. El otro extremo, nos lo colocaremos en nuestra muñeca, de manera que nos resulte cómoda al trabajar con ella.

Hecho esto, lo siguiente será localizar el puerto PCIe x16 de la placa base, donde vais a montar la gráfica. Como norma, la mayoría de placas base en formato ATX, suelen tener al menos dos puertos PCIe x16 (en tamaño). Pero, ojo, para la gama de escritorio, solo el primer puerto PCIe es eléctricamente un x16. El segundo PCIe de la placa suele ser, eléctricamente, un x4. Esto significa que solo tiene conectadas cuatro vías de datos de las 16 posibles.

Es por ello que os recomendamos que, a no ser que exista algún impedimento físico para hacerlo, elijáis la ranura PCIe x16 más cercana al socket de la placa base.

Lo siguiente que deberemos de hacer es quitar las cubiertas de las ranuras de expansión de nuestra caja. Pero solo las que correspondan al hueco donde montaremos la tarjeta gráfica.

Dependiendo del modelo de caja que tengamos, para hacer esto deberemos de quitar unos tornillos que las sujetan a la caja. O bien, deberemos de romperlas directamente del chasis de la caja. Lo bueno del primer tipo (como el que se muestra en la anterior foto) es que esas cubiertas son reutilizables en el futuro. Pero las que hay que arrancar de la caja, luego solo podemos tirarlas.

El grosor de la tarjeta gráfica nos indicará el número de cubiertas que deberemos de retirar. Este grosor puede ser de 1, 2 o incluso 3 ranuras.

Con las cubiertas retiradas, ya podemos proceder al montaje de la tarjeta gráfica. Para ello, colocaremos la gráfica encima de la ranura PCIe x16 que vayamos a usar y presionaremos en dirección a la placa base.

Presionaremos hasta que notemos que la gráfica toca fondo. No apretéis mucho u os arriesgáis a romper el conector PCIe de la placa base.

Ahora que ya tenemos la gráfica asentada en su ranura, es el momento de sujetarla a la pared trasera de nuestra caja. Para ello usaremos tantos tornillos como cubiertas traseras hayamos retirado.

Los tornillos a emplear, generalmente, son los mismos que sujetaban las cubiertas que hemos retirado. En el caso de haberse  tratado de cubiertas que iban troqueladas en la caja y habéis tenido que arrancarlas, el fabricante de la caja suele proporcionar estos tornillos junto con el resto de accesorios de la caja.

Como último paso, procederemos a conectar el conector de alimentación auxiliar PCIe. Recordad que este paso solo hay que realizarlo en el caso que vuestra gráfica lo requiera.

También, recordad que hay dos tipos de conectores de alimentación auxiliar PCIe: uno de ellos tiene 6 pines, mientras que el otro usa 6+2 pines.

Desmontaje de la tarjeta gráfica

En teoría, los pasos para el desmontaje de la tarjeta gráfica debieran de ser igual a los del montaje. Solo que en el orden inverso. Sin embargo, hay un par de pasos en él que es muy importante realizar correctamente para no estropear la placa base y/o la propia gráfica. Así que los vamos a enumerar, en el orden correcto.

  • Apagar el ordenador.
  • Apagar la fuente de alimentación, desconectándola de la pared.
  • Colocarnos la pulsera anti descargas.
  • Soltar los cables de señal de vídeo de la gráfica a nuestro monitor.
  • Desconectar los cables de alimentación auxiliar de la gráfica, si los hubiera.
  • Quitar los tornillos que sujetan la gráfica al chasis.
  • Las ranuras PCIe x16 suelen llevar un seguro en su extremo derecho. Debéis de aseguraros de presionar o desplazar dicho seguro o, en caso contrario, no podréis extraer la tarjeta gráfica de la ranura PCIe x16 de la placa base.

  • Habiendo seguido estos pasos, ya podréis retirar la gráfica de la ranura donde se encuentra sin problemas.