Es importante limpiar nuestro PC de forma periódica. Da igual si hablamos de un portátil o un PC de sobremesa, así como el monitor, ratón, teclado y un sinfín de periféricos. El objetivo es hacer que se mantenga todo el equipamiento en buen estado y tener un entorno totalmente higienizado y limpio. Muchos usáis sprays de aire comprimido e incluso pequeños aspiradores de mano. No os recomendamos usar productos de limpieza tradicionales por ser abrasivos con la circuitería interna de componentes y periféricos. Sin embargo, se recomienda el uso de alcohol isopropílico y en este tutorial os enseñaremos a usarlo para hacerle una limpieza a fondo al PC.
Lo primero que hemos de aclarar es que, pese a tener el mismo nombre, tanto el Alcohol Sanitario como el Alcohol Isopropílico son de diferentes familias. En realidad, son compuestos químicos distintos que no has de confundir. Ten en cuenta que si hacer uso del tipo de alcohol incorrecto estarás dañando a tu PC. Por lo que siempre para limpiar componentes electrónicos es el que has de usar para mantenerlo como el primer día.
Alcohol isopropílico, tu mejor aliado para limpiar el PC
El alcohol isopropílico, es un compuesto químico incoloro, pero que tiene un olor realmente fuerte e incluso desagradable (el olor se va a los pocos segundos, eso sí, así que no te preocupes de que todo se quede oliendo a alcohol isopropílico después de usarlo). A simple vista es igual que el alcohol sanitario, pero en condiciones de baja temperatura se vuelve bastante denso. Eso sí, igual que el alcohol sanitario es altamente inflamable, así que debes ir con cuidado al usarlo. Es por eso que recomendamos hacer la limpieza con los productos desconectados de la fuente de alimentación o en su defecto, pilas o baterías retiradas.
Propiedades del alcohol isopropílico
El alcohol isopropílico se encuentra en varias concentraciones, aunque las más habituales son el 70 y 99%.
- Alcohol isopropílico al 70%. Este contiene un 30% de agua purificada, por lo que es ideal para limpiar el exterior de un PC como la caja o los periféricos, ya que, al estar diluido, su evaporación es más lenta dándole un mayor poder desinfectante. No debemos utilizar esta concentración para limpiar los restos de pasta térmica de un procesador ya que este puede dejar residuos minerales del agua que afecten al funcionamiento de la pasta térmica.
- Alcohol isopropílico al 99%. Para limpiar componentes electrónicos, la concentración que debemos utilizar es del 99%. Debido a su bajo contenido en agua (1%), este se evapora prácticamente conforme lo estamos utilizando, eliminando así que se produzca un cortocircuito cuando encendamos el PC o se corra alguno de los componentes.
Precauciones a la hora de usarlo
Al ser un producto químico, trae consigo una serie de peligros. No hace falta que os digamos que lo dejéis alejado de los niños y de vuestras mascotas por lo que pudiera pasar. En todo caso, hay que tener en cuenta una serie de elementos a la hora de usarlo. Es por ello que se han de tener en cuenta una serie de puntos para una mayor seguridad. No os preocupéis, son precauciones que cualquiera puede llevar a cabo.
Inflamable
No lo guardes en lugares cercanos al fuego o donde pueda caer alguna chispa que pudiese provocar un incendio. Nuestro consejo es que lo alejes en lo más que puedas de la cocina, si tienes una de gas y si tienes una zona que es un fumadero en casa procura tenerlo lejos. Por cierto, cierra bien la tapa del producto para que no se escape en el ambiente.
Úsalo en espacios ventilados
Cuando te encuentres limpiando tu PC y los periféricos con alcohol isopropílico abre las ventanas de la habitación donde estés de par en par, no sea que la acumulación de gases te acabe mareando. Si tienes un ventilador te recomendamos usarlo para reciclar el aire de la habitación una vez hayas terminado. Es decir, no lo uses en un zulo sin ventanas.
Puede dañar tu piel
El contacto de forma prolongada con la piel puede causar deshidratación y dermatitis. Si vamos a utilizar el alcohol isopropílico durante mucho tiempo, es recomendable utilizar guantes de nitrilo.
Desde aquí puedes acceder la ficha de datos de seguridad del isopropanol donde se detalla cómo manipular de forma segura este producto.
Además, debemos tener en cuenta que un uso incorrecto puede dañar ciertos componentes. Aplicar demasiado líquido o hacerlo directamente sobre circuitos puede provocar acumulaciones en zonas sensibles. También hay que evitar su uso en pantallas o superficies delicadas sin la protección adecuada. Por ello, siempre es recomendable aplicar el producto sobre un paño o gamuza y no directamente sobre el dispositivo.
Dónde encontrar alcohol isopropílico
Pues se trata de un producto químico que podrás conseguir en multitud de lugares distintos, es más, es probable que ni tan siquiera tengas que pedirlo en una tienda online, ya que lo puedes encontrar en:
- Grandes superficies como Mercadona, Leroy Merlín o El Corte Inglés.
- Búscalo en la sección de limpieza / droguería de dichos centros comerciales.
- En ferreterías.
- En droguerías.
- No se encuentra en farmacias al considerarse un producto para limpieza.
En todo caso, si vives en un lugar un poco aislado o lejos de un centro comercial, siempre puedes comprarlo en Amazon, tanto con una concentración del 70% como del 99% a través de los siguientes enlaces.
Cómo usarlo para limpiar componentes y periféricos
Nuestro consejo es si tienes que limpiar tu PC por dentro, lo primero que es procurar eliminar todo el polvo. Para ello te recomendamos una combinación del uso de aire comprimido y un aspirador de mano.
- Para los huecos más difíciles te recomendamos el uso de un cepillo de dientes, incluso para lugares muy estrechos se puede ir bien un spray interdental o incluso un mondadientes para sacar la suciedad de las juntas.
- Nosotros te recomendamos usar una gamuza de microfibra a la que echarle el alcohol isopropílico para ir limpiando poco a poco, también puedes usar un algodón, pero las gamuzas son mucho más prácticas desde nuestro punto de vista.
- No se trata de echarlo en grandes cantidades, solo en la medida justa, y hazlo poco a poco en cada parte, no hace falta frotar como un bruto.
Debes tener en cuenta que hay una serie de componentes que son extremadamente sensibles y que pueden romperse con facilidad por lo que obviamente son lugares donde no querríamos tener que frotar, como son aquellos que pueden llegar a tener pines que si se doblan, dejan inutilizable el componente. En este caso podemos tomar como ejemplo el socket de la placa base, el cual no vamos a limpiar prácticamente nunca, ya que no es necesario, teniendo en cuenta que el propio procesador sella prácticamente por completo la entrada de cualquier tipo de suciedad que puede aparecer en el mismo, obviamente.
En el caso de la placa base, la limpieza debe ser aún más cuidadosa. Lo recomendable es centrarse en eliminar el polvo utilizando aire comprimido y, si es necesario, una brocha antiestática.
No es aconsejable aplicar alcohol directamente sobre toda la superficie, sino únicamente en zonas concretas donde haya suciedad visible. Debemos evitar especialmente áreas sensibles como el socket del procesador, las ranuras de memoria RAM o los conectores PCIe, ya que cualquier daño en los pines puede dejar el componente inutilizable.
Eso sí, ten paciencia y recuerda que todo el proceso merece la pena. Al fin y al cabo, lo que vas a conseguir es que tus componentes tengan una vida más larga y sin problemas de sobrecalentamiento por suciedad acumulada. Es más, si los tienes en buen estado, siempre los podrás vender fácilmente si ya no te hacen falta. Es decir, no solo harás que tus componentes y periféricos te duren más, sino que te darán por ellos. Por lo que con ello también recuperarás dinero.
En el caso de la pantalla o monitor, debemos tener especial cuidado, ya que no se limpia igual que el resto de periféricos. No es recomendable aplicar alcohol isopropílico directamente sobre paneles LCD o LED, ya que puede dañar los recubrimientos.
Lo ideal es utilizar una gamuza de microfibra ligeramente humedecida con agua destilada o con un producto específico para pantallas. Limpia siempre con movimientos suaves y sin presionar, evitando el uso de papel o tejidos que puedan rayar la superficie.
A modo de resumen, el proceso correcto sería:
- Apagar y desconectar el equipo.
- Eliminar el polvo con aire comprimido.
- Limpiar zonas difíciles con cepillo o brocha.
- Aplicar alcohol isopropílico con microfibra en zonas necesarias.
- Dejar secar completamente antes de encender el equipo.
También se utiliza para limpiar la pasta térmica del procesador
Es probable que nos estemos preguntando si, al querer cambiar la pasta térmica que tiene la CPU, también es necesario utilizar este tipo de alcohol para limpiar el IHS, ya que como tal puede que pensemos que, al ser la parte metálica que no incluye ningún tipo de circuitería, se puede retirar sin mayor problema.
En este caso, también es recomendable utilizarlo en caso de que lo tengamos a mano de una forma similar a la que lo haríamos para cualquier otro componente del PC, con cuidado para que no caiga sobre el resto de la placa, ya que obviamente esto implicaría que tendríamos que limpiar también esa parte.
Lo ideal es aplicar unas gotas de alcohol isopropílico sobre una gamuza de microfibra y restregar esa zona sobre la parte superior del procesador hasta retirar cualquier resto de pasta térmica, incluyendo los bordes. Aunque el alcohol isopropílico al 99% se evapora rápidamente, es recomendable esperar un mínimo de 5 minutos para colocar la pasta térmica nueva.
Otro método que también podemos utilizar para limpiar los restos de pasta térmica del procesador es utilizando toallitas limpiadoras de pasta térmica, como pueden ser las Noctua NA-SCW1, aunque, como bien hemos indicado, no es algo que sea absolutamente necesario, ya que el propio alcohol isopropílico también cumple con esta función.
Además de esto, también podemos utilizar ambos para eliminar los restos que puedan quedar de las almohadillas térmicas, por lo que obviamente también se puede utilizar para limpiar y posteriormente reemplazar los sistemas de conducción térmica que tienen las tarjetas gráficas.
Productos de limpieza para limpiar un PC por dentro y por fuera
Como hemos visto a lo largo del artículo y a modo de resumen, a la hora de limpiar un PC tanto por dentro como por fuera, podemos utilizar diferentes productos, desde alcohol isopropílico hasta botes de aire comprimido e incluso toallitas limpiadoras.
| Método | Ideal Para | Ventajas | Precauciones | Coste Aproximado |
|---|---|---|---|---|
| Alcohol Isopropílico 99% | CPU, GPU, RAM, Placa Base, contactos | Evaporación ultra-rápida, no deja residuos, máximo poder disolvente de pasta térmica. | Altamente inflamable, requiere ventilación y guantes. | 8-15€ / litro |
| Alcohol Isopropílico 70% | Carcasas, teclados, ratones, superficies plásticas | Buen poder desinfectante, más económico. | Evaporación más lenta (riesgo en circuitos), inflamable. | 5-10€ / litro |
| Aire Comprimido (Spray) | Eliminación de polvo en ventiladores, disipadores, interior de la caja | Llega a zonas de difícil acceso, rápido. | Puede generar humedad por condensación, no usar invertido, no agitar. | 5-12€ / bote |
| Toallitas Limpiadoras (ej. Noctua NA-SCW1) | Retirar pasta térmica de CPU/GPU | Pre-dosificadas, muy seguras y cómodas. | Uso único, coste por limpieza más elevado. | ~8€ / 20 unidades |
Es importante diferenciar el tipo de producto según la zona que vayamos a limpiar, como ya comentamos. Para componentes internos, siempre es recomendable utilizar alcohol isopropílico al 99%, mientras que para superficies externas como la caja o los periféricos podemos usar el de 70%.
En el caso de pantallas, lo más recomendable es evitar el alcohol y optar por soluciones específicas o agua destilada aplicada con microfibra, ya que los paneles pueden dañarse con productos inadecuados.
Qué NO debes limpiar con alcohol isopropílico
El alcohol isopropílico va genial para limpiar un PC, pero no es una solución para todo. De hecho, si lo usas donde no debes, puedes acabar causando más problemas que solucionando suciedad.
Uno de los errores más habituales es usarlo en pantallas. Da igual si es un monitor, un portátil o incluso el móvil. Muchos paneles tienen recubrimientos especiales para evitar reflejos o mejorar los colores, y el alcohol puede estropearlos poco a poco. El resultado puede ser una pantalla con manchas, zonas más apagadas o un aspecto raro que ya no se arregla. Para esto, mejor una microfibra apenas humedecida con agua destilada.
También deberíamos evitarlo en plásticos delicados o con acabados brillantes. Algunos se “comen” el brillo con el uso repetido del alcohol y pueden acabar viéndose más opacos o incluso algo desgastados. No siempre pasa la primera vez que lo usas (lo cual puede llevarte a engaño), pero con el tiempo se nota.
Otra zona donde hay que tener cuidado son los ventiladores. No es que el alcohol los vaya a romper al instante, pero pueden llevar pequeñas partes lubricadas y, si eliminas esa grasa, el ventilador puede empezar a hacer ruido o durar menos de lo normal. Aquí es mejor tirar de aire comprimido o una brocha suave. Sería algo similar a rociar tu cadena de la bicicleta con alcohol, perdiendo el aceite que tiene, y necesitando engrasarla de nuevo.
Y por último, cuidado con los conectores o zonas muy sensibles, como ranuras o pines expuestos. El problema no es tanto el alcohol en sí, sino pasarse con la cantidad. Si se acumula líquido donde no debe, aunque evapore rápido, puede darte algún susto, al final es conductor de electricidad, como si fuese agua.
En resumen, el alcohol isopropílico es muy útil, pero no hay que usarlo a lo loco. Saber dónde no aplicarlo es casi tan importante como saber usarlo bien.
