La familia ROG Flow Z13 de ASUS siempre ha supuesto una revolución en el concepto de movilidad gaming, fusionando la potencia de un portátil de alto rendimiento con la versatilidad de una tablet. Tras analizar el modelo de 2025, quedamos gratamente sorprendidos por su versatilidad y rendimiento, y en esta ocasión nos llega una nueva versión verdaderamente exclusiva, bautizada como «Kojima Edition» y que en este artículo vamos a analizar, a mostrar y a contaros qué tal funciona de primera mano.
Este ASUS ROG Flow Z13 Kojima Edition nace de una colaboración que eleva el hardware de ASUS a una categoría superior. Manteniendo las prestaciones de la versión anterior, esta edición especial rompe moldes en cuanto a su diseño (además de contar con 128 GB de RAM), convirtiéndolo en una pieza de coleccionista diseñada no solo para los usuarios que buscan la estética de Hideo Kojima, sino también una capacidad multitarea sin precedentes en este formato.
ASUS ROG Flow Z13 Kojima Edition, especificaciones técnicas
| ASUS ROG Flow Z13 Kojima Edition | |
|---|---|
| Procesador | AMD Ryzen AI MAX+ 395 (16 núcleos, 32 hilos a 5.1 GHz, 64 MB caché L3) NPU de hasta 50 TOPs para IA |
| Memoria RAM | 128 GB LPDDR5X a 8.000 MHz |
| Tarjeta gráfica | AMD Radeon 8060S integrada (40 núcleos a 2,9 GHz) |
| Almacenamiento | 1 TB PCIe 4.0 NVMe SSD |
| Pantalla | ROG Nebula Display 13,4" IPS con acabado brillante 2560 x 1600 píxeles 180 Hz con Adaptive Sync 100% cobertura DCI-P3 Dolby Vision HDR |
| Teclado y touchpad | Extraíble Tipo Chiclet retroiluminado Touchpad |
| Sonido | Tecnología de amplificación inteligente Audio Dolby Atmos Matriz de 3 micrófonos Altavoces 2x2W dual-force con tecnología Smart Amp |
| Comunicaciones | Doble webcam (delante y detrás) 13 MPx + 5 Mpx IR WiFi 7 (802.11be) de triple banda Bluetooth 5.4 |
| Conectividad | 1x HDMI 2.1 1x USB 3.2 Gen 2 2x USB4 Type-C Minijack combo |
| Batería | 70WHrs, 4S1P, 4-cell Li-ion |
| Alimentación | Adaptador de CA de 200 W |
| Dimensiones | 30.03 x 20.45 x 1.45 ~ 1.49 cm |
| Peso | 1,7 Kg |
| Precio | 4.099,99€ |
A nivel técnico, el ASUS ROG Flow Z13 mantiene la sólida base de hardware que ya pudimos poner a prueba en el modelo del año pasado, conservando el AMD Ryzen AI MAX+ 395, una bestia de 16 núcleos y 32 hilos diseñada para liderar en tareas de productividad pesada y procesamiento de IA. El equipo en este caso prescinde de una gráfica dedicada y hace uso de la Radeon 8060S integrada, una solución que busca optimizar la eficiencia frente al rendimiento.
El aspecto más impactante en cuanto al hardware de esta edición especial es que ASUS ha decidido meterle 128 GB de RAM LPDDR5X a 8.000 MHz en plena crisis de memoria, un aspecto que hace que el precio del equipo se dispare, eso sí. Esta es una capacidad prácticamente inédita en un convertible de estas dimensiones, y está orientada a profesionales que manejan flujos de trabajo masivos, eliminando cuellos de botella en multitarea extrema. Esta memoria se complementa con el habitual SSD PCIe 4.0 de 1 TB.
En cuanto a la pantalla, mantiene el mismo panel ROG Nebula Display de 13,4 pulgadas con resolución 2560 x 1600 píxeles y 180 Hz de frecuencia de refresco. Mantiene también toda la conectividad, las dos webcam y su generosa batería de 70 Wh, aunque hay que decir que los cambios en el diseño han provocado que su peso suba a 1,72 Kg.
El diseño de esta edición especial nace de una colaboración entre ROG y Kojima Productions. A diferencia del acabado liso del modelo estándar, el chasis de este dispositivo presenta una estética industrial pero agresiva, con una carcasa de aluminio fresado mediante CNC que exhibe marcas de mecanizado deliberadas y grabados tipográficos exclusivos. Esta apariencia «táctica» no es solo visual, sino que incluye elementos funcionales como esquinas reforzadas y una superficie con textura que mejora el agarre y la protección del equipo.
Unboxing y análisis externo
El ASUS ROG Flow Z13 Kojima Edition viene en el mismo tipo de embalaje que el resto de portátiles de esta familia de ASUS, pero como no podía ser de otra manera está adornado con motivos de Kojima Productions.
En el interior encontramos tres secciones: una caja con el portátil, otra con la fuente de alimentación, y otra con un «accesorio» que en seguida vamos a ver. Pero comencemos con la caja que contiene la fuente de alimentación, adornada igualmente con motivos de Kojima.
La fuente de alimentación es de 200W (240W de pico máximo), con conector propietario de ASUS, y también viene adornada.
El accesorio del que os hablábamos es una maleta. De color blanco y fabricada en metal, tiene patas de goma tanto por debajo como en ambos laterales, y viene adornada con distintos slogans de ambas marcas. Cuenta con cierres, como si dentro hubiera una bomba, y con un asa de transporte.
Por supuesto, el interior está hecho a medida para guardar el convertible, perfectamente acolchado por todas partes. La lástima es que no han pensado en dejar también un hueco para transportar la fuente de alimentación externa en la maleta.
En cuanto al portátil, viene embalado en su propia caja de cartón duro. Bueno, tiene inicialmente una cubierta de cartón blando como podéis ver.
Y al retirarla volvemos a encontrarnos con nuevos detalles estéticos de ambas marcas.
La caja se abre retirando la parte superior, dándonos acceso al portátil que, a su vez, viene protegido por un plástico transparente.
Bajo el portátil hay otra cajita de cartón, en cuyo interior encontramos los habituales panfletos informativos pero también algunas pegatinas e incluso un llavero de tela.
Ahora sí, aquí tenéis el ASUS ROG Flow Z13 Kojima Edition. En cuanto a forma, es idéntico al modelo normal salvo por las formas y detalles estéticos, y lo que sí es cierto es que el teclado de quita y pon tiene algunos salientes que modifican su forma haciendo que sea poligonal en lugar de regular. También es algo más grueso que el modelo normal.
Aquí podéis ver, por ejemplo, en una de las esquinas donde está la cámara trasera junto a una inserción de goma y una rejilla de salida de aire muy adornada en negro y color latón.
En el lado opuesto, detalles con diseño industrial.
El nombre del modelo y los logos de ROG y Kojima Productions, en una de las esquinas.
El equipo cuenta con una «pata» integrada para poder poner la pantalla en vertical y pudiendo modificar la inclinación como se quiera.
Bajo la pata podemos ver unas fuertes bisagras, una de ellas justo al lado de un compartimento que nos permitirá acceder al SSD M.2 del equipo fácilmente.
Si giramos el equipo, nos encontramos con la parte inferior del módulo del teclado extraíble, también adornado con los logos de ROG y KP.
La pata permite colocar el equipo en vertical, con ángulo ajustable porque las bisagras son bastante fuertes. Lo cual vamos a aprovechar para ver sus laterales: en el lado izquierdo tenemos dos USB-C, una salida HDMI, el conector de carga de la fuente de alimentación y un lector de micro SD.
En el lado opuesto tenemos el botón de encendido, botones de volumen, botón de cámara, un USB-A y un minijack de audio.
El teclado no tiene bisagras per se, sino una junta bastante blanda que se puede anclar al portátil en dos posiciones: una totalmente plana y otra con un poquito de inclinación.
Por supuesto, esta parte del teclado es de quita y pon, permitiéndonos usar el equipo como una tableta si queremos. El anclaje es magnético pero con dos piezas de plástico que quedan encajadas para que no se mueva.
Así, si se quiere se puede utilizar sin teclado perfectamente (recordad que la pantalla es táctil).
Como decíamos, la parte del teclado tiene dos posiciones, lo cual nos permite utilizar el equipo como un portátil convencional.
El teclado tiene las teclas cuadradas, con ángulos, y la tipografía está en mayúsculas y en la zona centro de cada tecla.
La verdad es que, aunque esas teclas doradas quedan estéticamente bien, provocan que no se vean demasiado bien sin la iluminación.
En cuanto al touchpad, es bastante estándar, no hay mucho que decir de él.
Para ir terminando con el análisis externo, cabe mencionar que como siempre, en la parte superior de la pantalla tenemos la webcam, el sensor de luz y la matriz de micrófonos.
Visto el portátil por fuera, llega el momento de encenderlo y ver qué tal se comporta.
Probando el ASUS ROG Flow Z13 Kojima Edition
Nada más encender el equipo nos recibe un sonido que, en nuestra opinión, es bastante desagradable. No es como el «latigazo» habitual de los equipos ROG, no sabría describirlo. Junto a este sonido, el logo de Kojima Productions.
Por supuesto, arranca Windows 11 y tendremos que pasar el trámite de su tedioso asistente.
Y una vez pasado el trámite ya tenemos el equipo listo para funcionar.
Hay que decir que, con el teclado iluminado en su color blanco natural, sí que se ve bastante mejor. Pero sin la retro iluminación de éste, las teclas no se ven demasiado bien.
Comencemos hablando de la experiencia de uso. Para empezar, hay que decir que este convertible no es demasiado apto para utilizarlo encima de las rodillas por el simple hecho de que la pantalla necesita una superficie plana para asentarse sobre su pata. Si le quitas el teclado y lo usas en modo tablet, entonces no habría problema. En tal caso, además, se reduce considerablemente el peso y es bastante cómodo de utilizar.
En uso, el equipo es muy pero que muy liviano, todo funciona de manera muy rápida y con gran fluidez, en parte por su excelente pantalla ROG Nebula de 180 Hz que se nota incluso estando en el escritorio. Su representación de colores es muy adecuada a pesar de no ser una pantalla OLED, y la intensidad de brillo también es excelente, por lo que consideramos que es una pantalla ideal para creadores de contenido y creativos.
En cuanto a la autonomía, con una utilización normal de trabajo y sin darle especial caña, nos ha aguantado unas 7 horas y pico hasta que ha saltado el aviso de batería por debajo del 10%, una autonomía que está bastante bien pero que obviamente se resentirá si durante la jornada de trabajo tienes que darle más caña al procesador. En nuestras pruebas, dándole más caña la batería ha aguantado 2 horas y 10 minutos hasta que se ha quejado de batería baja.
Ruido y temperatura
A pesar de ser un convertible, este equipo cuenta con un sistema de refrigeración activa con dos ventiladores de tipo blower y cámara de vapor, algo necesario porque el procesador no es que sea poco potente precisamente. A pesar de ello, el equipo no se calienta en exceso: en reposo se mantiene a unos 50ºC, aunque dándole caña llega a tocar los 89ºC, si bien es cierto que no hemos notado Thermal Throttling en ningún momento.
Por cierto, este portátil concreto cuenta con una skin para Armoury Crate exclusiva para la Kojima Edition.
En términos de ruido, en reposo el equipo es completamente silencioso, y aunque los ventiladores están en movimiento no notas que lo están salvo que acerques la oreja a la rejilla. Cuando estás dándole caña sí que son perceptibles, aunque no a un nivel que resulte molesto para nada. No es un portátil excesivamente silencioso, pero especialmente teniendo en cuenta la potencia de su hardware tampoco podemos decir que sea ruidoso. La verdad es que el sistema de refrigeración de ASUS está perfectamente afinado para ofrecer un buen nivel de refrigeración / ruido.
Benchmarks sintéticos
Llega el momento de la verdad, a ver qué tal funciona este equipo, así que como siempre comenzamos con la captura de rigor de CPU-Z.
Y de GPU-Z, aunque en este caso el equipo no tiene gráfica dedicada.
Comencemos viendo el rendimiento del SSD con CrystalDisk Mark.
Como podéis apreciar, el SSD PCIe 4.0 entrega un rendimiento más que decente, con unas cifras que nos servirán para ir sobrados para que todo funcione bastante rápido.
Continuamos con Aida64 para ver qué tal va la caché del procesador y la memoria RAM.
Igual que sucedió cuando analizamos el ROG Flow Z13 normal el año pasado, las cifras de rendimiento de la memoria RAM son absurdamente altas, pero a costa de una latencia que también es muy elevada.
Por lo tanto, vamos a ver cómo se comporta con SuperPi.
Esto ya es más normal, y la verdad es que para ser un equipo con procesador AMD los menos de 7 minutos en pasar la prueba lo convierten en uno de los portátiles con CPU AMD con mejor rendimiento de memoria RAM que han pasado por nuestras manos. El resultado se acerca bastante a lo que podemos obtener con una CPU de Intel.
Pasamos a una prueba más orientada a ver el rendimiento de renderizado del equipo por CPU, con Cinebench 2024.
El rendimiento de este Ryzen AI MAX+ 395 es excelente, especialmente en multitarea con esos 32 núcleos. De hecho es curioso que, aun llevando el mismo procesador que el modelo que analizamos el año pasado, ha obtenido 86 puntos más en esta prueba… fruto seguramente de las optimizaciones del sistema operativo desde entonces a este momento.
Continuando con las pruebas, vamos ahora a ver qué pasa con Blender tanto para CPU como para GPU, aunque el rendimiento de GPU se va a alejar bastante de lo que podríamos obtener con una gráfica dedicada.
No es gran cosa pero entra dentro de lo esperable; este benchmark saca mucho más partido de gráficas dedicadas.
Pasamos a GeekBench, también en sus pruebas tanto de CPU como de GPU.
La verdad es que las cifras son bastante buenas, y de nuevo mejores a las que obtuvimos con el equipo del año pasado. De nuevo, los 87.000 puntos obtenidos en la prueba de GPU sitúan a la gráfica integrada de este equipo casi a la altura de una RTX 4060 de portátil, que no está nada pero que nada mal.
En una prueba más global del rendimiento de la máquina, aquí tenéis lo que hemos obtenido al someterla a PCMark 10.
El resultado es bastante bueno, indicativo de lo que ya notamos al principio de utilizar el equipo: todo va muy fluido, las aplicaciones se abren en seguida y la sensación es de que el equipo va «ligero» en todo lo que haces con él.
Para finalizar con los benchmarks nos queda ver el rendimiento 3D. Este no es un equipo gaming, pero aun así eso no significa que no se pueda usar para ello, o al menos intentarlo. Para ello, aquí tenéis las puntuaciones obtenidas con 3DMark Fire Strike (DirectX 11) y Time Spy (DirectX 12).
El rendimiento que nos han dado estos dos benchmarks sitúa a la iGPU de este portátil solo un poco por debajo de una RTX 4060, lo que significa que sí que se puede utilizar para jugar a juegos sencillos sin ningún tipo de problema.
Conclusión y veredicto
Ya sabíamos que el ASUS ROG Flow Z13 era uno de los mejores convertibles que se podían comprar, puesto que entrega un rendimiento excelente combinado con una enorme versatilidad y capacidad de utilizarlo cómo y donde quieras, pero la verdad es que esta Kojima Edition nos ha gustado porque ha logrado captar nuestra atención por el diseño estético. Un convertible 2 en 1 no suele ser ni bonito ni llamativo, suele ser útil y potente, pero con esta edición especial, ASUS lo ha conseguido todo.
La contrapartida es que, quizá, a ASUS se le ha ido un poquito de las manos la cantidad de memoria RAM que ha integrado en este dispositivo, 128 GB, y con la crisis de productos de memoria que hay actualmente en el ecosistema tecnológico ha significado un incremento de precio bastante grande, ya que este equipo se vende por la friolera de 4.099,99 euros en tiendas.
Con todo, la verdad es que es un equipo espectacular siempre y cuando puedas permitírtelo, y por este motivo no podemos sino otorgarle nuestro galardón de Oro, así como nuestra recomendación por su diseño y por supuesto por su rendimiento.

