Análisis: Razer Tartarus V2

A finales del año pasado, el famoso fabricante de dispositivos gaming de alto rendimiento Razer anunció el lanzamiento de la segunda versión de su keypad para juegos Tartarus Chroma, el Razer Tartarus V2 al que, como podéis ver, le han quitado el Chroma del nombre aunque mantiene esta característica. Ahora que el dispositivo ya está disponible para su compra, os vamos a mostrar nuestro particular análisis del mismo, enseñándooslo de primera mano y, por supuesto, contándoos qué tal funciona a la hora de la verdad.

La verdad es que los keypad específicos, orientados lógicamente solo para juegos, tienen un nicho de mercado bastante reducido pues, como sabéis, consisten en una serie de teclas configurables para realizar acciones específicas en los juegos. Por este motivo, solo los más asiduos especialmente a los juegos de tipo MMO suelen adquirir este tipo de producto, aunque deben de ser bastantes los que lo hacen puesto que ahora Razer ha decidido lanzar al mercado la evolución de su anterior modelo, el Tartarus V2.

Ya analizamos en su día el Tartarus Chroma, y si lo visteis en su día (y lo hacéis ahora) seguramente os preguntaréis qué mejoras incorpora esta segunda versión. Para empezar, Razer ha cambiado los interruptores, pasando de membrana a meca membrana, interruptores que el fabricante estrenó con el Ornata Chroma en su momento. También ha cambiado la disposición y el diseño del reposa muñecas, haciendo que ahora sea más ergonómico pero eso sí, tened en cuenta que se trata de un dispositivo orientado exclusivamente a usuarios diestros, de manera que el ratón lo tengamos en la derecha y el Tartarus V2 en la izquierda, especialmente por los controles dispuestos para el dedo pulgar.

 

Por último, Razer ha escuchado los comentarios de los usuarios, muchos de ellos quejándose de que la primera versión no se agarraba bien a la mesa tras unas horas de uso continuado, por lo que el fabricante ha cambiado la disposición y el tamaño de las patas del dispositivo para asegurar una mejor fijación sobre la superficie y que podamos jugar tranquilamente sin tener que pensar en que el periférico se vaya a mover de su sitio. Hay algunas otras modificaciones menores que veremos a lo largo de este análisis.

Razer Tartarus V2, características técnicas

Vamos a ver las características técnicas tal cual Razer las publica en su página web:

  • Tecnología Razer meca membrana en los interruptores.
  • Caperuzas de media altura para pulsaciones más rápidas.
  • Iluminación Razer Chroma con hasta 16.8 millones de colores.
  • 32 Teclas programables en total.
  • Joystick para el pulgar de 8 direcciones y rueda de scroll.
  • Tecnología Anti Ghosting completa (Full N-KRO).
  • Longitud de macros sin límite.
  • Número de perfiles ilimitado.
  • Factor de forma ergonómico con reposa muñecas ajustable.
  • Tasa de sondeo de 1000 Hz (1ms de tiempo de respuesta).
  • Compatible con Razer Synapse 3 BETA (Synapse 2 en Mac).

Vistas las características, es hora de ver el aparato.

ANÁLISIS EXTERNO

El Razer Tartarus V2 viene embalado en la habitual caja que el fabricante utiliza en prácticamente todos sus periféricos -en cuanto a diseño-. En la cara principal podemos ver una imagen del producto sobre fondo negro, mientras que en la parte trasera encontramos un croquis y sus principales características, dejando la lista de contenidos del paquete y características técnicas para uno de los laterales.

Al abrir la caja en forma de cofre, encontramos el Tartarus V2 perfectamente protegido por gomaespuma de color negro. En breve lo vemos en detalle.

Junto con el dispositivo, el fabricante incluye como siempre un breve manual de instrucciones, la carta del CEO y las pegatinas de rigor.

No hay más accesorios, así que vamos a ver el producto. Aquí tenéis el Tartarus V2.

Como se puede apreciar el dispositivo cuenta con un reposa muñecas blando, con el logo de la marca, y una pieza extra -ésta sólida- para poner la palma de la mano y que los dedos queden justo encima de las teclas. Esto es igual que en la versión anterior, salvo que ahora el reposa muñecas es blando.

En el lateral izquierdo encontramos el joystick de 8 direcciones para el pulgar, acompañado de un botón de grandes dimensiones en la zona inferior (asociado a la barra espaciadora de manera predeterminada) y un botón redondo en la zona superior (asociado a la tecla ALT). También aquí tenemos tres LEDs que se iluminarán en diferentes combinaciones dependiendo del perfil que tengamos seleccionado.

El lateral opuesto no cuenta con botones, pero nos permite ver la forma ergonómica del dispositivo, diseñado como decíamos antes para ser utilizado con la mano izquierda.

En la siguiente galería podemos ver la zona principal de teclas, con un total de 19 pulsadores mas una rueda de scroll (que, como en los ratones, también tiene botón en sí misma).

Los botones son de meca membrana, unos interruptores que ya vimos en el Ornata Chroma hace tiempo. Básicamente son pulsadores de membrana pero con sensación táctil y sonido “clicky”.

En la zona inferior, podemos ver que el fabricante no ha escatimado a la hora de poner piezas de goma anti deslizante, tanto por número como por extensión de éstas. Desde luego será complicado que el dispositivo se mueva de su sitio durante el juego.

Finalmente, aquí tenemos el cable. Mallado como siempre con hilo de nailon resistente y con una longitud bastante generosa, termina en un conector USB 2.0 con el logo de la marca.

Razer Tartarus V2: Iluminación y testeo

Visto el aparato, es hora de conectarlo al equipo y ver qué tal se comporta. Y, como siempre, comenzamos mostrándoos cómo se ve la iluminación. En la siguiente galería podéis ver algunos ejemplo en una situación con mucha luz ambiental, donde se puede ver que además de las 19 teclas principales, también se ilumina la rueda del scroll y la tecla 20 (barra espaciadora).

Aquí podéis ver ésta en detalle.

De igual manera, en el lado opuesto tiene los tres LED que comentábamos hace un rato.

Para terminar con la iluminación, a continuación unas imágenes mostrando el panel de botones en una situación con la luz apagada.

Visto qué tal se ve el dispositivo, vamos a empezar a ponerlo a prueba.

El software: Razer Synapse

Dado que solemos analizar cada periférico de Razer, ya conocemos más que de sobra su software Synapse, un software que ya está en la versión 3.0 Beta con un gran lavado de cara y una manera diferente de organizar la infinidad de opciones que ofrece, pero que mantiene una gran potencia para que podamos configurar a nuestro gusto todas las opciones de los periféricos de la marca.

Como ya comentamos antes, el Tartarus V2 no es sino un “keypad” diseñado para ofrecernos, de manera cómoda, la parte izquierda del teclado, por lo que de serie todos sus botones ya vienen configurados con la zona WASD y alrededores.

Aquí podéis ver la configuración inicial.

Por supuesto, podemos configurarlo todo a nuestro gusto, y con un total de ocho perfiles diferentes que podemos crear en el propio software.

Para cambiar las funciones de las teclas, podemos hacerlo desde el propio croquis del dispositivo si queremos.

O desde la interfaz que aparece en la parte izquierda al pulsar cualquiera de los botones en dicho croquis.

Resulta curioso que solo las teclas en las que tengamos configuración personalizada salen resaltadas en verde, las que están con la asignación por defecto, no.

La otra pestaña nos permite configurar la iluminación, que como sabéis es en 16,8 millones de colores y con diferentes efectos pre configurados.

Por supuesto, también podemos entrar en detalle a configurar efectos y colores en la iluminación gracias al software Chroma.

El Razer Tartarus V2 en uso

Los que hayáis leído análisis anteriores, ya sabréis que soy un usuario con las manos bastante grandes, y al que por lo tanto no todos los periféricos se ajustan bien. No ha sido el caso del Tartarus V2, que me resultó cómodo desde el primer momento, si bien es cierto que al principio noté que se me cansaba bastante la muñeca, hasta descubrir que fue por mi postura en la silla -bastante baja-. Tras elevar la posición de la silla, la comodidad con el Tartarus V2 fue absoluta.

No obstante, hay algunas cosas que he de destacar. A pesar de tener las manos grades y los dedos relativamente largos, me cuesta bastante alcanzar las teclas de arriba del todo, especialmente la tecla 1 (esquina superior izquierda). También me cuesta pulsar algunas combinaciones de teclas, como la 11 + la 1 (SHIFT + 1) porque no alcanzan bien los dedos si quiero tener la mano apoyada correctamente.

Una vez pasado el proceso de configuración y adaptación al aparato (las primeras horas fueron un poco caóticas hasta que me acostumbré a la posición y uso de las teclas), comencé a utilizarlo tanto con la configuración predeterminada como con configuraciones totalmente personalizadas, y ésta ha sido mi experiencia:

Con la configuración predeterminada jugué a todo tipo de títulos, tales como League of Legends, Final Fantasy XIV, Battlefield 1 y The Witcher 3: Wild Hunt. Me costaba mucho acertar con las pulsaciones y acciones, y a pesar de sentirme cómodo con el aparato al final en momentos de tensión terminaba moviendo la mano al teclado y continuaba jugando desde éste. Cuestión de costumbre. Más tarde me obligaba a poner la mano en el Tartarus V2 nuevamente y, al final, logré tener una experiencia de juego satisfactoria.

Tras esta primera prueba me quedó claro que un dispositivo de éste tipo necesita muchas horas de costumbre para aprender a utilizarlo correctamente. Y es que es literalmente eso: hay que aprender.

Después probé con una configuración completamente personalizada a base de macros configuradas en Synapse 3.0 Beta, concretamente con el Final Fantasy XIV que es un MMO. Nuevamente tardé bastante en coger costumbre, pues es que más allá de WASD para moverse y el espacio para saltar, el resto de teclas tenían acciones específicas configuradas. Insistí e insistí, y finalmente me encontré con que incluso la cámara la estaba girando cómodamente con el joystick, y casi no me hacía falta ni el ratón.

Fueron muchas horas forzándome a acostumbrarme, y más porque cada juego tiene una configuración de teclas diferente, pero al final encontré la posición cómoda y óptima para jugar con la configuración personalizada que le hice al FFXIV. Y, una vez así, ciertamente la experiencia de juego fue muy buena, teniendo a mano todo lo que necesitaba y con una postura que me permitía estar horas y horas sin que el cansancio en la mano me hiciera perder facultades.

En cuanto a la respuesta del dispositivo, poco que decir: acciones instantáneas incluso con macros en todo momento, con pulsaciones cómodas y seguras que nos permitirán ganar esas décimas de segundo tan valiosas en los juegos online.

CONCLUSIÓN: Un dispositivo excelente a medio plazo

La mayor conclusión que puedo sacar después de haber estado utilizando el Tartarus V2 durante unos días es que se necesitan muchas horas para acostumbrarse a su uso, y otras tantas para tener una configuración óptima para nuestras necesidades. Es una inversión a medio o largo plazo, y esto puede ser algo que eche para atrás a muchos usuarios, la verdad. Pero si eres de esos jugadores que le dan horas y horas a los MMO sin descanso, al final seguro que agradecerás las horas invertidas inicialmente, pues te permitirá tenerlo todo a mano y justo donde quieres.

PROS:

  • Excelente calidad de materiales.
  • Pulsadores de meca membrana muy agradables de utilizar.
  • Iluminación Chroma configurable.
  • Infinidad de opciones de configuración.
  • Bastante cómodo al uso, especialmente tras varias horas seguidas.

CONTRAS:

  • Teclas superiores un poco difíciles de alcanzar.
  • Requiere mucho tiempo de adaptación y configuración.

Por todo ello, el Razer Tartarus V2 se lleva nuestro galardón de Oro, y nuestra recomendación por su excelente rendimiento.

Compártelo. ¡Gracias!