be quiet! lleva años demostrando que se pueden fabricar ventiladores con un excelente rendimiento sin necesidad de renunciar al silencio. Con los nuevos Light Wings Pro IO, el fabricante alemán quiere ir un paso más allá, apostando por una iluminación RGB mucho más completa y, sobre todo, por simplificar uno de los aspectos más molestos a la hora de montar un ordenador: el cableado.
En resumen
- Los be quiet! Light Wings Pro IO incorporan hasta 124 LED ARGB por ventilador, repartidos en cuatro zonas configurables, y un grosor de 28 mm.
- El sistema usa un único cable de conexión propietario IO que centraliza alimentación, PWM y ARGB a través del controlador IO Controller incluido.
- Cada ventilador alcanza 2.000 RPM, 75,02 m³/h de caudal y 29,2 dBA, con rodamientos Fluid Dynamic Bearing de 60.000 horas de vida útil.
Los nuevos be quiet! Light Wings Pro IO llegan con hasta 124 LED ARGB por ventilador, un grosor de 28 mm y un sistema de conexión mediante un único cable. Además, estrenan su integración con el software IO Center, desde el que podemos controlar la iluminación y ajustar individualmente la velocidad de cada ventilador. Y es que, aunque la iluminación es lo primero que llama la atención, hay bastantes más cambios detrás de esta nueva generación.
Especificaciones técnicas
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Fabricante | be quiet! |
| Modelo | Light Wings Pro IO 360 mm |
| Tipo | 3 ventiladores de 120 mm con marco único |
| Dimensiones | 360 x 120 x 28 mm |
| Alimentación | 12 V |
| Velocidad máxima | 2000 RPM |
| Nivel sonoro al 100% | 29.2 dBA por ventilador |
| Caudal de aire al 100% | 44.69 CFM / 75.02 m³/h por ventilador |
| Presión estática al 100% | 1.39 mm H₂O por ventilador |
| Potencia de entrada | 19.2 W (conjunto) |
| Corriente de seguridad | 1.6 A (conjunto) |
| Rodamiento | Fluid Dynamic Bearing (FDB) |
| Vida útil estimada | 60000 horas a 25 °C |
| Iluminación | Hasta 124 LED ARGB por ventilador |
| Zonas de iluminación | Hasta 4 zonas independientes |
| Conexión | Conector IO mediante cable único |
| Controlador | IO Controller incluido |
| Software | be quiet! IO Center |
| Modos de funcionamiento | Quiet y Performance |
| Modo semipasivo | 0 RPM mediante IO Center |
| Control de ventiladores | Individual con curvas personalizables |
| Regulación | Sistema en bucle cerrado |
| Amortiguación | Marco continuo de goma |
| Accesorios | Tornillos, IO Controller, cable IO de 700 mm, cables de conexión y manual |
Los be quiet! Light Wings Pro IO llegan en diferentes formatos, incluyendo versiones con tres ventiladores integrados en un mismo marco. En nuestro caso, tenemos el modelo de 360 mm, formado por tres ventiladores de 120 mm, que comparten una estructura de 360 x 120 x 28 mm.
En cuanto a rendimiento, cada ventilador puede alcanzar las 2.000 RPM, con un caudal de aire máximo de 75,02 m³/h (44,69 CFM) y una presión estática de 1,39 mm H₂O. Estas cifras nos permiten utilizarlos tanto para introducir o expulsar aire de la caja como para trabajar sobre un radiador de refrigeración líquida. Eso sí, habrá que comprobar su comportamiento real cuando los pongamos a prueba.
El nivel sonoro que declara be quiet! es de 29,2 dBA por ventilador funcionando al 100 %. Es importante tener en cuenta que esta cifra corresponde a cada unidad, no al conjunto de tres ventiladores funcionando simultáneamente. En cuanto al consumo, be quiet! indica una potencia de 19,2 W y una corriente de seguridad de 1,6 A para el conjunto, con alimentación a 12 V.
En cuanto a la vida útil, el fabricante alemán ha apostado por usar Fluid Dynamic Bearing, lo que le permite alcanzar las 60.000 horas a una temperatura de 25 ºC. Además, podemos activar un modo semipasivo desde IO Center para detener completamente los ventiladores cuando no necesitamos refrigeración adicional, lo cual alargaría mucho más la vida de los ventiladores.
Por último, este modelo incluye el controlador IO Controller, un cable IO de 700 mm, los cables necesarios para conectar el controlador, los tornillos y el manual. De esta forma, tendremos todo lo necesario para utilizar el sistema de conexión propietario de be quiet! sin necesidad de adquirir el controlador por separado.
Análisis externo
Para este análisis, be quiet! nos ha enviado los Light Wings Pro IO 360 mm Reverse White, la versión en color blanco que reúne tres ventiladores de 120 mm en un único marco. Se trata de un modelo con las aspas invertidas, pensado para aquellas instalaciones en las que queremos introducir aire en la caja sin tener que dejar a la vista la parte trasera de los ventiladores. El pack viene en una caja de cartón bastante alargada, de color negro, con una fotografía de los tres ventiladores iluminados en la parte frontal. Además del nombre del producto, encontramos la referencia a la versión Reverse White, mientras que en la parte trasera tenemos las especificaciones técnicas y el resto de información del fabricante.
Al abrirla nos encontramos con el conjunto de ventiladores protegido por una bolsa translúcida y encajado en el embalaje interior. A su lado, en un compartimento independiente, vienen los accesorios. Todo está colocado de manera que podemos sacar primero el conjunto de ventiladores y después los cables y el controlador, sin tener que desmontar medio embalaje.
Y hablando de los accesorios, aquí encontramos una de las principales novedades de esta generación. Además de los tornillos de montaje, be quiet! incluye un IO Controller, el cable de conexión de 700 mm y el cableado necesario para alimentar y conectar el controlador. Todo ello en color blanco, a juego con los ventiladores.
El cable de 700 mm viene protegido por una funda trenzada blanca que le da un acabado bastante más cuidado que el de los cables planos habituales. Los conectores también son blancos y utilizan el sistema propietario IO de be quiet!, por lo que no debemos confundirlos con los conectores PWM o ARGB convencionales.
El controlador, por su parte, es una pequeña caja rectangular de plástico blanco, con el logotipo de be quiet! grabado en la superficie. No tiene iluminación ni elementos decorativos, algo que tampoco tendría demasiado sentido teniendo en cuenta que normalmente irá escondido detrás de la bandeja de la placa base. En uno de sus laterales encontramos las conexiones del sistema IO, mientras que en el otro tenemos los conectores necesarios para su alimentación y comunicación con el ordenador. En la parte posterior aparece la etiqueta de identificación del dispositivo y las indicaciones de conexión, incluyendo las referencias a USB y SATA.
La idea es que todos los ventiladores queden gestionados por este controlador, tanto en lo referente a las revoluciones como a la iluminación. De esta manera, evitamos tener que conectar por separado los cables PWM y ARGB de cada ventilador.
Pasando ya al conjunto de ventiladores, lo primero que nos llama la atención es que realmente estamos ante una única pieza de 360 mm. No son tres ventiladores convencionales colocados uno al lado del otro, sino que comparten una estructura continua, sin las separaciones que tendríamos entre los marcos de tres unidades independientes.
En esta versión blanca, tanto el marco como las aspas y las piezas de sujeción tienen el mismo color. El acabado es bastante uniforme y, al menos visualmente, no encontramos diferencias de tono importantes entre los distintos elementos. Los tres ventiladores tienen un diseño de aspas curvadas, con el logotipo de be quiet! en el centro. Al tratarse del modelo Reverse, la orientación de las palas está invertida respecto a la de un ventilador convencional. Esto permite utilizar el lado más vistoso del conjunto en instalaciones de entrada de aire, algo especialmente interesante en cajas que tienen ventiladores visibles en el lateral o en la parte inferior.
También podemos apreciar que la superficie de las aspas incorpora un acabado translúcido, pensado para aprovechar la iluminación que llevan integrada. No encontramos únicamente el habitual anillo RGB alrededor del ventilador, sino que be quiet! ha distribuido los LED entre distintas partes de la estructura.
En total, la familia Light Wings Pro IO puede incorporar hasta 124 LED por ventilador, repartidos en cuatro zonas que podemos configurar por separado desde IO Center. En nuestro modelo ya veremos luego cómo se distribuye esa iluminación y qué tal queda cuando encendemos el conjunto, especialmente en las zonas próximas al marco.
Otro detalle que destaca bastante es el grosor. Los Light Wings Pro IO tienen 28 mm, tres más que los ventiladores habituales de 25 mm. No es una diferencia enorme, pero sí se aprecia cuando los vemos de perfil, especialmente en un conjunto de este tamaño. El marco tiene los bordes bastante limpios y presenta varios niveles en su construcción. En las esquinas encontramos los orificios para los tornillos, integrados en la propia estructura, y podemos ver también el material de goma que recorre las zonas de contacto.
be quiet! ha apostado por un sistema de amortiguación que no se limita a las habituales cuatro almohadillas independientes. En este caso, la goma forma parte de un marco continuo, pensado para reducir las vibraciones y mejorar el contacto con la superficie sobre la que instalamos los ventiladores. Es una solución que tiene especial sentido cuando instalamos los ventiladores sobre un radiador, ya que ayuda a evitar que queden pequeñas separaciones por las que pueda escapar el aire.
Por último, en uno de los extremos del marco encontramos las conexiones IO, con los puertos identificados en el propio plástico. Es uno de los cambios más importantes frente a los ventiladores tradicionales, puesto que ya no tenemos tres cables PWM y otros tres ARGB saliendo del conjunto. El resultado es un bloque bastante limpio, sin cables colgando de cada motor y con todas las conexiones concentradas en un extremo.
Al darle la vuelta al bloque podemos ver mejor cómo ha resuelto be quiet! la construcción de estos Light Wings Pro IO. Los tres motores están sujetos mediante una estructura de brazos que conecta la parte central de cada ventilador con el marco exterior. En el centro de cada uno encontramos una etiqueta con la identificación del modelo y sus datos eléctricos.
Esta parte trasera mantiene el mismo acabado blanco del resto del conjunto. Aunque, como es lógico, resulta menos vistosa que la cara principal, tampoco encontramos los cables de alimentación de cada motor atravesando el marco, como sucede en muchos ventiladores convencionales. En su lugar, el cableado queda integrado dentro de la propia estructura, lo que permite mantener un aspecto bastante más limpio.
También podemos comprobar que los tres ventiladores forman parte del mismo chasis. No hay tornillos ni uniones visibles entre marcos individuales, y las zonas intermedias tienen un diseño continuo. Esto resulta especialmente interesante para radiadores de refrigeración líquida de 360 mm, puesto que podemos colocar todo el bloque directamente sobre el radiador y fijarlo utilizando los puntos de montaje correspondientes. Eso sí, también supone una limitación que debemos tener en cuenta: si uno de los ventiladores falla, no podemos sustituirlo de la misma manera que haríamos con tres unidades independientes. El conjunto está diseñado para funcionar como una única pieza, aunque cada motor se pueda controlar por separado.
En cuanto a los motores, be quiet! utiliza rodamientos Fluid Dynamic Bearing (FDB), con una vida útil declarada de 60.000 horas a una temperatura de 25 ºC. Estos rodamientos utilizan una película de lubricante para reducir el contacto y la fricción entre las piezas móviles, lo que ayuda a limitar el desgaste y el ruido mecánico durante el funcionamiento. No hemos desmontado los motores, por lo que no podemos valorar la construcción interna del rodamiento ni los componentes electrónicos que incorpora. Lo que sí sabemos es que be quiet! ha integrado un sistema de regulación en bucle cerrado que permite ajustar las revoluciones de cada ventilador de forma individual.
De esta forma, aunque los tres ventiladores estén unidos físicamente, no tienen por qué girar siempre a la misma velocidad. Mediante IO Center podemos configurar sus curvas de funcionamiento por separado, algo que no suele ser posible cuando conectamos tres ventiladores convencionales a un mismo divisor PWM. También encontramos dos perfiles de funcionamiento, Quiet y Performance, y la posibilidad de detener completamente los ventiladores cuando las condiciones lo permitan.
En la parte exterior del marco, los dos puertos IO permiten conectar el conjunto al controlador y utilizar las posibilidades de conexión del sistema. Los conectores quedan integrados en el propio lateral, sin sobresalir excesivamente, aunque tendremos que tener en cuenta su posición y el espacio necesario para conectar el cable cuando instalemos los ventiladores dentro de la caja.
Por la parte trasera también podemos apreciar el diseño de los soportes de los motores, así como la separación entre las aspas y el marco.
Instalación y montaje
Uno de los principales problemas de los ventiladores RGB tradicionales es la cantidad de cables que terminamos acumulando en la parte trasera de la caja. Cada ventilador suele tener un conector PWM para controlar las revoluciones y otro ARGB para gestionar la iluminación. Cuando montamos tres, seis o incluso nueve ventiladores, organizar todos esos cables puede convertirse en una tarea bastante pesada.
be quiet! ha querido solucionar esto con un sistema que utiliza un único cable de conexión. De esta forma, reducimos el número de cables que tenemos que llevar hasta el controlador, algo que debería facilitar bastante el montaje y, sobre todo, dejar el interior de la caja mucho más limpio.
Para gestionar el conjunto, el fabricante ha desarrollado el IO Controller, que viene incluido con las versiones de marco único de 360 y 420 mm. Este dispositivo trabaja junto al software IO Center, permitiéndonos configurar los ventiladores desde Windows.
Nosotros hemos aprovechado que teníamos la be quiet! Light Loop IO LCD montada en nuestro equipo de pruebas para cambiar los tres ventiladores que venían con ella y montar este triple ventilador. De esta manera, con un solo cable podríamos conectar tanto la bomba como los ventiladores al controlador, lo cual es muy cómodo y, lo más importante, muy ordenado.
Es cierto que debemos tener espacio suficiente para que nos entre todo, tanto por el grosor del conjunto, como por el propio radiador. Y en nuestro caso nos entra muy justo. Pero, por lo demás, el montaje y la puesta en marcha son muy cómodos y sencillos. Después de probar ya varios ventiladores con conectores en serie de un solo cable, ahora no quiero volver a los ventiladores clásicos.
Software be quiet! IO Center
Hasta ahora, cuando hablábamos del software de los ventiladores RGB, normalmente nos referíamos a una aplicación, generalmente propietaria del fabricante de la placa base, para cambiar los colores, sincronizar efectos y poco más. Con los Light Wings Pro IO, be quiet! quiere ofrecer un control mucho más completo.
El nuevo IO Center permite gestionar la iluminación de los ventiladores, pero también modificar su comportamiento. Una de sus funciones más interesantes es que, aunque estamos montando una sola pieza, con un solo cable, la aplicación nos ofrece la posibilidad de controlar las revoluciones de cada ventilador de forma independiente. Esto supone una ventaja frente a los concentradores PWM convencionales, donde varios ventiladores suelen compartir la misma señal de control.
Por ejemplo, si utilizamos un conjunto de ventiladores en un radiador, podemos ajustar las revoluciones de cada uno según nuestras preferencias, en lugar de obligar a todos a trabajar siempre con la misma curva. También podemos crear curvas de ventilación personalizadas, algo especialmente útil si queremos encontrar un equilibrio entre temperatura y ruido.
El software ofrece, además, dos modos de funcionamiento predefinidos: Quiet y Performance. Como sus nombres indican, el primero está orientado a mantener el ruido lo más bajo posible, mientras que el segundo prioriza el rendimiento de refrigeración. Otro detalle interesante es que los ventiladores admiten un funcionamiento semipasivo, por lo que pueden detenerse completamente cuando no necesitamos refrigeración adicional. Esto es especialmente útil en equipos que pasan bastante tiempo en reposo o realizando tareas poco exigentes, como navegar por Internet, trabajar con documentos o reproducir contenido multimedia.
También contamos con un sistema de regulación en bucle cerrado. Gracias a él, el ventilador puede ajustar su funcionamiento tomando como referencia la velocidad real de giro, en lugar de depender únicamente de la señal de control. De esta manera, el software permite una regulación más precisa de las revoluciones, especialmente cuando trabajamos con velocidades bajas.
Por último, desde IO Center podemos gestionar las cuatro zonas independientes de iluminación, combinando colores y efectos según nuestras preferencias.
La única limitación que nos hemos encontrado en cuanto al software es que, al ser un producto que aún no ha salido al mercado cuando lo hemos analizado, no hemos encontrado en la app web «IO Center» la función para controlar la velocidad de los ventiladores (aunque el modo semipasivo sí que estaba disponible). Seguro que cuando el producto llegue al mercado estará ya disponible para todo el mundo.
Pruebas de rendimiento
Llegamos a uno de los apartados más importantes de estos be quiet! Light Wings Pro IO, y es que, aunque la iluminación RGB y el nuevo sistema de conexión están muy bien, al final lo que buscamos en unos ventiladores es que muevan una buena cantidad de aire y que lo hagan generando el menor ruido posible. En este sentido, los Light Wings Pro IO nos han dejado muy buenas sensaciones. Los tres ventiladores de 120 mm pueden alcanzar las 2.000 RPM, con un caudal máximo declarado de 44,69 CFM (75,02 m³/h) por ventilador y una presión estática de 1,39 mm H₂O. Son cifras bastante interesantes para un conjunto que podemos utilizar tanto en una caja como sobre un radiador de refrigeración líquida.
Y lo cierto es que, cuando los ponemos a funcionar a pleno rendimiento, se nota. Estos ventiladores mueven muchísimo aire, algo que podemos comprobar fácilmente al colocar la mano frente al conjunto. El flujo es considerable, y no tenemos la sensación de que be quiet! haya sacrificado capacidad de refrigeración para centrarse únicamente en la iluminación. Eso sí, a máxima velocidad también se hacen notar. El fabricante declara 29,2 dBA por ventilador funcionando al 100 %, y en nuestras pruebas hemos comprobado que, cuando los tres trabajan a 2.000 RPM, el ruido resulta bastante evidente. No estamos ante unos ventiladores que podamos mantener permanentemente al máximo sin escucharlos, especialmente si tenemos el ordenador cerca.
Sin embargo, la cosa cambia bastante cuando empezamos a reducir las revoluciones. Aquí es donde los Light Wings Pro IO nos han gustado especialmente, ya que a bajas velocidades resultan prácticamente inapreciables. El ruido del motor es muy reducido y, salvo que nos acerquemos bastante al equipo o tengamos un entorno especialmente silencioso, apenas percibimos que están funcionando.
Además, incluso trabajando a revoluciones moderadas siguen moviendo una cantidad de aire apreciable. Por tanto, no necesitamos mantenerlos al máximo para conseguir una buena ventilación dentro de la caja. También ayuda que podamos ajustar las curvas de funcionamiento desde IO Center. En lugar de dejar que los ventiladores suban y bajen constantemente de revoluciones, podemos configurar una respuesta más progresiva y reservar las velocidades elevadas para cuando realmente necesitemos refrigeración adicional. Los perfiles Quiet y Performance nos permiten cambiar entre un funcionamiento más silencioso y otro que prioriza el flujo de aire, aunque personalmente nos parece más interesante la posibilidad de crear nuestras propias curvas.
Por otro lado, tenemos el modo semipasivo, que permite detener completamente los ventiladores cuando no son necesarios. Es una función útil para reducir todavía más el ruido del ordenador durante tareas ligeras, aunque debemos asegurarnos de que el resto de componentes siguen recibiendo la refrigeración adecuada.
En cuanto a vibraciones, el marco de goma continuo está pensado para reducir su transmisión al chasis o al radiador, y durante nuestras pruebas no hemos apreciado vibraciones molestas que nos hayan llamado la atención.
Tenemos un conjunto capaz de mover una buena cantidad de aire cuando lo necesitamos, pero que también puede funcionar a velocidades bajas con un nivel sonoro muy contenido.
Conclusión: ¿merecen la pena los be quiet! Light Wings Pro IO?
En general, el rendimiento de los Light Wings Pro IO nos ha convencido. Estos nuevos ventiladores representan un cambio bastante importante dentro de la familia de ventiladores RGB de be quiet!. Y no tanto por la iluminación, que evidentemente es uno de sus principales atractivos, sino por todo lo que el fabricante ha modificado a su alrededor.
La posibilidad de conectar varios ventiladores utilizando un único cable en serie nos parece un acierto. Cualquiera que haya montado un ordenador con más de 5 ventiladores RGB sabe lo complicado que puede resultar organizar todo el cableado, especialmente cuando queremos dejar la instalación lo más limpia posible.
También nos gusta la apuesta por los marcos únicos de 360 y 420 mm. Es cierto que perdemos la posibilidad de colocar cada ventilador por separado, pero si tenemos pensado utilizarlos en un radiador, el sistema resulta bastante más cómodo.
El software IO Center es otro de sus puntos fuertes, al menos por las funciones anunciadas. Poder controlar individualmente las revoluciones, crear nuestras propias curvas y gestionar la iluminación desde una misma aplicación es algo que puede resultar muy útil.
Y, por supuesto, tenemos la iluminación. Con hasta 124 LED por ventilador y cuatro zonas independientes, las posibilidades de personalización deberían ser bastante amplias.
Pero tampoco podemos olvidarnos de algunos inconvenientes. El primero es el grosor de 28 mm, que debemos tener en cuenta antes de comprarlos. El segundo es que el nuevo sistema de conexión requiere conocer bien cómo funciona el ecosistema IO y qué limitaciones tiene. Y el tercero, el ruido que generan los tres ventiladores cuando están a pleno rendimiento.
En cuanto al precio, estamos hablando de una unidad bastante cara. En concreto, el modelo que hemos analizado tiene un precio de venta de mercado que gira en torno a los 109 euros. Bastante elevado para tratarse de un ventilador, aunque, como hemos visto, este nuevo modelo esconde mucho más.
Por todo ello, hemos decidido darle a este kit de ventiladores 3 en 1 be quiet! Light Wings Pro IO nuestro galardón de oro, destacando, especialmente, su rendimiento.
