Razer Nari, review: ¿los auriculares más cómodos del mercado?

Hace unas semanas, el especialista en periféricos gaming de alto rendimiento Razer presentó su nueva familia de auriculares Nari, consistente en tres modelos (Nari Ultimate, Nari y Nari Essential), todos ellos inalámbricos y con sonido THX Spatial. En el día de hoy os presentamos nuestro análisis de los Razer Nari, el modelo intermedio que solo se diferencia de los tope de gama en que, en este caso, no incorpora la tecnología Razer Hypersense, con dispositivos hápticos para dotar a los auriculares de una experiencia táctil inmersiva, pero sí todo lo demás.

Razer es una compañía que lleva ya muchos años en la industria, y no cabe duda de que además de los ratones, los auriculares son a día de hoy su especialidad, máxime desde que adquirieron la propiedad intelectual de THX y están sacándole el máximo partido a sus tecnologías de audio.

Así, los Razer Nari que analizamos en el día de hoy son unos auriculares que incorporan toda la tecnología de la marca en cuanto a calidad de audio, con sonido THX Spatial para una experiencia inmersiva en el juego, pero también incorporan todas y cada una de las mejoras que el fabricante ha ido incluyendo en sus auriculares a lo largo de los años, convirtiéndose en, seguramente, los auriculares más cómodos que Razer ha fabricado nunca; para ello, tienen orejeras con gel refrigerante activo para que no den calor, la diadema es auto ajustable, e incluso tienen una zona oculta rebajada para los usuarios con gafas, de manera que no se les clavarán las patillas.

Índice

Características técnicas de los Razer Nari

Estamos ante unos auriculares que, según Razer, proporcionan conectividad inalámbrica hasta a 12 metros con hasta 24 horas de autonomía (si desactivamos la iluminación) sin lag, con sonido THX Spatial, balance entre juego y chat (esto ya lo vimos en modelos anteriores), con almohadillas de gel refrigerante, y por supuesto con iluminación Razer Chroma.

En el apartado técnico, los auriculares tienen una respuesta en frecuencia que va desde los 20 hasta los 20.000 Hz, dentro del rango habitual, si bien tienen una sensibilidad de 107 dB a un 1 Khz, lo que significa que tienen un nivel de volumen muy elevado. Esto lo consiguen con la inclusión de unos imanes de neodimio de 50 mm.

En cuanto al micrófono, tiene patrón unidireccional, y cuenta con una respuesta en frecuencia bastante poco común: desde 100 hasta 6500 Hz. Esto significa que captará nuestra voz de manera natural y normal, pero los sonidos más agudos no serán captados, algo que ayudará a eliminar el ruido ambiente (amén del patrón unidireccional). Eso sí, con una sensibilidad de -42 dB, captará incluso los susurros más bajos.

Embalaje y análisis externo

El Razer Nari viene embalado en la habitual caja del fabricante, con sus colores corporativos verde y negro. En la cara frontal encontramos una foto del dispositivo junto con sus principales características destacadas resumidas, dejando para la parte posterior un croquis de los auriculares y un resumen de sus características. En la base, tenemos el contenido del paquete y las características técnicas completas.

La caja se abre en forma de cofre, dejándonos ver automáticamente el Razer Nari perfectamente protegido.

En la zona inferior de la caja tenemos los accesorios, en este caso consistentes en el habitual manual de instrucciones y dos cables: uno USB – micro USB para cargar la batería, y otro minijack de 3.5 mm para utilizar los auriculares con cable.

Aquí tenemos el Razer Nari. Como se puede ver, tiene unas orejeras bastante acolchadas, y con el relleno de gel refrigerante que ya hemos visto en modelos anteriores de la marca que tan buen resultado da. La diadema no es regulable, sino que es autoregulable, de manera que se adaptará automáticamente al tamaño de la cabeza del usuario.

Vamos a detenernos un momento en las orejeras, puesto que aunque ya hemos visto esto en modelos anteriores, nos sigue pareciendo una solución de lo más salomónica -y acertada- que termina con el problema de los auriculares de tela vs de piel: el exterior es de piel, aislando del ruido exterior, y el interior, la parte que está en contacto con la cabeza, de tela.

Vamos a ver la zona de conectividad y control, ubicada en su mayoría en la orejera izquierda. Aquí tenemos (de arriba hacia abajo) el botón para silenciar el micrófono, rueda analógica para balancear entre juego y chat, LED de estado, botón de encendido y apagado, puerto de carga micro USB, y conector minijack para utilizar los auriculares con cable. Más abajo está el micrófono, pero eso lo vemos después.

 

En la orejera derecha lo que tenemos es otra rueda analógica para controlar el volumen, y esa zona brillante que se ve abajo no es otra cosa que el receptor USB inalámbrico, escondido de igual manera a como ya vimos en los Razer ManOwaR. Para sacarlo, solo hay que presionarlo hacia abajo y saldrá con un click.

El micrófono, como decíamos antes, está escondido en la orejera izquierda, y podremos sacarlo tirando de él simplemente. La varilla es por supuesto endeble, de manera que podremos colocarla como queramos.

Vistos los auriculares, es hora de ponerlos a prueba, así que vamos allá.

Software y configuración

Los Razer Nari funcionan sin necesidad de software (recordemos que si además usamos el cable, son compatibles con consolas, incluyendo Nintendo Switch), pero si queremos sacarles el máximo partido tendremos que instalar el nuevo Razer Synapse 3.

En la primera pestaña, simplemente se nos muestran los efectos y dos diagramas que nos muestran cómo controlar el volumen y el equilibrio juego – chat de que disponen, además de colocar un acceso directo a las propiedades de sonido de Windows.

La segunda pestaña es el mezclador, y aquí podremos habilitar y deshabilitar el sonido THX Spatial Audio, con la ventaja de que el software nos permite hacerlo eligiendo en qué aplicaciones queremos que funcione de manera individual. En la parte derecha tenemos una demo del sonido envolvente que nos permite calibrarlo moviendo las posiciones.

La tercera pestaña es la de Mejora, y aquí podremos habilitar tres de las características especiales de los auriculares:

– Refuerzo de graves, que mejora los niveles bajos.
– Claridad de voz, un sistema de reducción de ruidos por software.
– Normalización de sonido, que sirve para equilibrar los niveles de audio dentro de un rango aceptable. Esto es para, por ejemplo, películas en las que los efectos están altísimos y luego las conversaciones casi no se escuchan.

La cuarta pestaña es el habitual ecualizador, donde podremos encontrar varios perfiles preconfigurados y crear los nuestros personalizados.

La quinta pestaña nos lleva a las opciones del micrófono, donde podremos habilitarlo y deshabilitarlo, controlar su volumen, y activar otra opción más de reducción de ruido por software. Esta opción, según lo que hemos podido probar, no funciona demasiado bien y modifica sustancialmente nuestra voz.

Llegamos a la penúltima pestaña, la relativa a la iluminación, en la que además de controlar el brillo podremos seleccionar colores y efectos con el habitual configurador Chroma.

Finalmente tenemos la pestaña de alimentación, en la que simplemente podremos seleccionar el ahorro de energía, de manera que los auriculares se apaguen automáticamente tras cierto tiempo de inactividad para ahorrar batería.

Probando los Razer Nari

Comenzamos hablando como siempre de la ergonomía. Tal y como decía al principio, estos son seguramente los auriculares más cómodos que Razer ha construido hasta la fecha. Entre el ajuste automático de la diadema, las orejeras suaves al contacto con la piel por la tela, el acolchado blando de la almohadilla y la ausencia de cables estorbando, hacen de los Razer Nari una gozada al llevarlos puestos. Además, recordad que si sois usuarios con gafas, las almohadillas tienen la zona de la patilla rebajada para que no os hagan daño.

En cuanto al sonido, los Nari se comportan estupendamente en todo tipo de ámbitos, con unos sonidos bajos y medios ricos en matices, y unos graves aceptables, si bien es cierto que se echa de menos un tanto más de intensidad en estos, especialmente cuando los estamos utilizando para jugar o ver películas en modo estéreo. Cuando activamos el sonido envolvente THX Spatial, tenemos un sonido surround virtual que se comporta de manera adecuada, especialmente en juegos, ayudándonos a ubicar a los enemigos rápidamente por el sonido. A este respecto, he de decir que es mejor ver películas en modo estéreo con el THX Spatial activado que verlas con el sonido 5.1 nativo de las películas y el THX, puesto que de esta manera se generan muchos ecos por todas partes.

Hablando del micrófono, hemos estado probando los Nari tanto en TeamSpeak como en Discord, y nuestros interlocutores nos indicaron que la comunicación se realizó sin ruido ambiente y con una voz bastante natural.

Para terminar, hay que hablar de la autonomía de la batería: en nuestro caso, con una carga al máximo y la iluminación activada con el brillo a tope, nos ha durado en torno a 12 horas y media ininterrumpidas. No llega a las 14 horas que dice el fabricante, aunque también es cierto que los hemos tenido con música puesta sin parar, y en las estimaciones los fabricantes tienen en cuenta ciertas paradas o situaciones en las que no hay sonido.

Un último apunte, es la distancia. Normalmente los auriculares con receptor de 2.4 Ghz tienen 10-12 metros de rango en el que podremos movernos sin perder la señal, y así es con la mayoría de los que hemos probado hasta la fecha. Sin embargo, con los Nari no ha sido así, y al alejarnos unos 5-6 metros el audio ya se pierde en muchas situaciones. Supongo que es el precio a pagar por tener audio sin lag alguno, pero me ha extrañado bastante esta distancia tan corta. No obstante tampoco vamos a considerarlo una pega, puesto que al fin y al cabo si estamos jugando no creo que lo hagamos desde tanta distancia.

Conclusión

Los Razer Nari son, bajo mi punto de vista, los auriculares más cómodos del mercado actual, y por mucho. Son frescos y a la vez aíslan bien del ruido, y gracias a las almohadillas, bajo peso y diadema auto ajustable, aunado al hecho de que son inalámbricos, ni notaremos que los llevamos puestos.

Los Nari entregan un sonido muy correcto en modo estéreo, así como en modo envolvente virtual con la tecnología THX Spatial; les falta un punto o dos de nivel de bajos por lo que el audio no llega al nivel de “espectacular”, pero es muy rico en matices, especialmente en tonos agudos y medios, por lo que disfrutaremos de un sonido de gran calidad en juegos y películas.

PROS:

  • Ergonomía excelente.
  • Buena autonomía.
  • Sonido de gran calidad tanto en estéreo como en envolvente virtual.
  • Gran facilidad de configuración, y múltiples opciones para ello.
  • Compatibles con consolas.

CONTRAS:

  • Les falta un poco de nivel de bajos.
  • Precio (150 euros).

Por todo ello, los Razer Nari se llevan nuestro galardón de Platino, así como nuestra recomendación tanto por su rendimiento como por su diseño.