Análisis: Razer Nommo Chroma

Hace poco que Razer anunció el lanzamiento de su nueva familia de altavoces de escritorio Nommo, compuesta por el modelo normal, el Nommo Chroma y la versión Nommo Pro, que incluye en este caso un subwoofer dedicado. En el día de hoy os presentamos nuestro análisis de los altavoces Nommo Chroma, un sistema de audio 2.0 de gran potencia y con DAC incorporado que incorpora la iluminación Chroma característica del fabricante.

Con esta introducción, Razer vuelve a suministrar productos de audio de sobremesa en su catálogo, en el que hasta ahora solo tenían el Razer Leviathan (que es una de las mejores barras de sonido del mercado, todo sea dicho), poniendo además toda la carne en el asador y especialmente en el modelo Pro, pues proporciona sonido certificado THX y Dolby Virtual Surround entre otras muchas cosas. Pero esos son unos altavoces de 500 euros que no todo el mundo va a comprar, y sin embargo los altavoces Razer Nommo Chroma que analizamos en el día de hoy tienen un precio bastante más atractivo: 150 euros.

Claro que 150 euros sigue siendo, para muchos, un precio elevado para unos altavoces, ¿verdad? En nuestro análisis vamos a conocerlos de cerca y poder valorar si los valen o no, pues está claro que para los audiófilos desde luego pueden resultar una perita en dulce dadas sus características y, sobre todo, su rendimiento. Pero es lo que vamos a poner a prueba a continuación, así que vamos allá.

Razer Nommo Chroma: Características técnicas

Siguiendo la costumbre del fabricante Creative, en este caso como podemos ver Razer no nos indica la potencia RMS de los altavoces, un dato que me parece de suma importancia y que no entiendo por qué motivo omiten; en cualquier caso, estamos ante una pareja de altavoces que proporcionan sonido 2.0 a través de dos diafragmas de fibra de vidrio de 3 pulgadas cada uno, cada uno de ellos con un subwoofer pasivo en la zona trasera y que cubren una frecuencia de 50 Hz a 20.000 Hz, algo extraño ya que lo habitual es que partan de 20 y no de 50 Hz.

Como estamos ante el modelo Chroma, funcionan a través de USB, aunque éste solo es para datos (recordemos que este modelo incorpora un DAC) y no sirve para alimentación, para lo cual incluyen su propio transformador de 35 vatios. El conector USB también sirve para comunicarse con el software Razer Synapse y así poder controlar los parámetros del dispositivo, incluyendo por supuesto la iluminación Chroma que el fabricante ha instalado en las bases.

Hablando de la iluminación, en el altavoz derecho tenemos los controles de volumen y bajos, y para representarlos la iluminación de los altavoces cambiará para mostrar como si fuera una barra: el derecho para el volumen, y el izquierdo para el nivel de bajos. Finalmente, a destacar que también en el altavoz derecho encontraremos dos puertos minijack de 3.5 mm: uno para entrada de audio y otro para conectar unos auriculares si queremos, de manera que no estaremos obligados a utilizar el puerto USB (aunque sin este no podremos configurar la iluminación, y solo se iluminará en modo rainbow constante).

ANÁLISIS EXTERNO

Razer ha embalado los Nommo Chroma en una caja de cartón duro y color neutro, en el que ha dispuestos unas pegatinas de gran tamaño en sus dos caras principales, algo raro porque en los laterales más pequeños sí que encontramos información sobre fondo negro.

En la cara principal encontramos una imagen del producto con sus principales características en forma de icono, dejando para la parte trasera una nueva imagen del producto pero en este caso en forma de croquis, detallando sus virtudes. En la zona inferior tenemos también una tabla que muestra las dimensiones y el peso del producto. Ya en los laterales tenemos los habituales apartados de características técnicas, requisitos de sistema y contenido del paquete.

Como accesorios, en este caso encontramos el habitual manual de instrucciones (y, aunque no salga en la foto, la habitual pegatina con el logo de la marca), el adaptador de corriente de 35 vatios de potencia y un cable minijack – minijack de entrada de audio.

Aquí tenemos los Razer Nommo Chroma, de un tamaño y peso considerables (cada uno de los altavoces mide 170 x 140 x 220 mm, con un peso de 1 Kg el derecho y 930 gramos el izquierdo). Podemos ver que el altavoz derecho tiene los controles en la base en forma de ruedas analógicas, y que tiene dos cables que salen de él: uno para unirlo al altavoz izquierdo y otro es el USB para conectarlo a la fuente de audio.

Vamos a utilizar el altavoz izquierdo como modelo dado que es más manejable. En la siguiente galería podemos ver su forma, y hay que decir que a pesar de su tamaño y peso, la base hace que quede muy estable de pie: no correrá peligro de caer en condiciones normales, máxime porque cuenta con una inserción de goma anti deslizante.

En el altavoz derecho tenemos los controles mediante ruedas analógicas de volumen y nivel de bajos en la base, mientras que en la parte posterior encontramos los conectores minijack de entrada y salida, y la salida de cables que está donde comienza el brazo en la base.

Finalmente, aquí tenéis los dos cables que salen del altavoz derecho: uno con conector propio para conectar ambos altavoces, y el otro cable es el conector USB.

Razer Nommo Chroma: Pruebas de audio

Lo primero que comprobamos es que al enchufarlos a la toma de corriente y encenderlos (que, por cierto, se hace presionando el control de volumen) automáticamente se inicia la iluminación, ubicada como decíamos en la base. Claro que, sin estar conectado a un PC y configurado mediante el software, lo único que hace es el efecto arcoíris constante.

Así que nos los llevamos al PC y los instalamos adecuadamente.

El software

Para poder configurar los Razer Nommo Chroma, necesitaremos tener la última versión del software Razer Synapse. En esta encontraremos solo dos pestañas: sonido e iluminación. En la primera podremos controlar manualmente el volumen, así como seleccionar perfiles de ecualizador predeterminados, pero no nos permite modificarlos. También tenemos un acceso directo a las propiedades de sonido en Windows para poder poner los Nommo como dispositivo predeterminado y que el audio salga por éstos.

En la pestaña iluminación, como es evidente, podremos controlar la iluminación pudiendo modificar el nivel de intensidad, los efectos, seleccionar colores y, como no podía ser de otra manera, tenemos acceso al Chroma Studio para crear efectos avanzados.

Rendimiento de audio y calidad de sonido

Ya hace años que Razer demostró con el Leviathan que saben hacer las cosas muy bien en cuanto a calidad de sonido, y con esa experiencia -que luego llevaron al Leviathan Mini– han creado ahora la nueva familia de productos Nommo. Tal y como hemos comentado antes, el modelo que nos han enviado para análisis es el intermedio, el Nommo Chroma, que se diferencia del modelo normal (además de porque tiene iluminación) en que trabaja con audio digital y cuenta con un DAC integrado.

El resultado es un sonido limpio, con muy buenos matices y con un volumen atronador (repetimos que Razer no ha indicado los RMS de éste producto, pero desde luego son de sobra potentes para hacer vibrar toda la mesa y tirar las figuras de las estanterías) que no distorsiona ni estando al máximo.

Ahora bien, dime de qué presumes y te diré de qué careces: los Nommo Chroma son un sistema de altavoces 2.0, sin subwoofer dedicado, algo que Razer ha tratado de paliar instalando subwoofers pasivos en ambos altavoces y con un sistema de mejora de bajos a través de software, con control analógico incorporado. No obstante, es justamente de lo que pecan estos altavoces: los bajos son mejorables. No es que sean malos, es que les falta el punto de potencia y matiz que da un subwoofer dedicado, y eso se nota. Vale, puede que para jugar a juegos normales no se note, pero a la hora de ver una película o de jugar a juegos con una buena calidad de audio sí que se nota.

CONCLUSIÓN

En definitiva, el rendimiento de audio de estos Razer Nommo Chroma es excelente, y en calidad le damos un notable alto, perdiendo puntuación solo por el hecho de que un subwoofer dedicado los habría convertido en un sistema de sonido ideal para escritorio, aunque esto los convertiría en un sistema 2.1 y no 2.0, y es lo que les falta. Eso no quita que, con todo y con eso, desde luego que es un sistema de sonido que vale los 150 euros que el fabricante pide por ello, tanto por calidad de audio como por calidad de materiales y, por qué no, por la versatilidad que proporcionan.

PROS:

  • Muy buena calidad de sonido.
  • Excelente calidad de materiales y construcción.
  • Facilidad de instalación.
  • Posibilidad de conectar fuente de audio analógica.
  • Salida de auriculares.

CONTRAS:

  • Les falta un subwoofer dedicado.
  • El precio es elevado (150 euros).
  • Pueden resultar un poco grandes para mesas de tamaño reducido.

Por ello, estos Razer Nommo Chroma se llevan nuestro galardón de Oro y la recomendación por su rendimiento.

 

Compártelo. ¡Gracias!